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La Cena del Señor

cena  del Señor 1

Tema consensuado con los pastores  de las Regiones:

de Los Ríos, Los Lagos y Presidente Carlos Ibañez del Campo.

Participación del presidente Unapab, pastor Othoniel Sepúlveda T. 

Introducción – El propósito de esta presentación es aclarar el significado bíblico de la Cena del Señor, y, valorar el significado e importancia que ella tiene en las prácticas bautistas.

En el Nuevo Testamento se usan diferentes términos para referirse a la Cena del Señor:

  1. Como partir el pan. Hechos 20:7
  2. Como la copa de bendición y el pan que partimos. 1ª. Corintios 10:16.
  3. Como la mesa del Señor. 1ª. Corintios 10:21

Basados en los siguientes pasajes bíblicos: 2ª Timoteo 1:13 y Tito 2:1 no compartimos algunos términos que algunos usan para referirse a la Cena del Señor como: Sacramento y Eucaristía, porque no creemos que se reciba gracia purificadora  por medio de ella (sacramento)y aunque eucaristía, que significa “dando gracias”, se refiere a parte del significado de la Cena, no es término bíblico.

Se presentan tres aspectos de la Cena:

  1. La Institución
  2. El propósito
  3. La participación

I. LA INSTITUCIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR

A. Cristo mismo instituyó la Cena del Señor.

1.- Mateo 26: 26-29;

v. 26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y lo bendijo, lo partió, y dió a sus discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo.
v. 27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed de ella todos;
v. 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.
v. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

2.- Pablo relata el acontecimiento, tal como ocurrió: 1ª: Corintios 11:23-26

v. 23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado:Que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan,
v. 24 y habiendo  dado gracias, lo partió y dijo: tomad comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
v. 25 Asimismo tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces la bebiereis; en memoria de mí.
v. 26 Así pues,  todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciais hasta que El venga.

B. Mateo nos dice que fue después de la cena de la Pascua y Pablo nos informa que se instituyó antes de la crucifixión.

II. El PROPOSITO DE LA CENA DEL SEÑOR

A. El propósito de la Cena del Señor no es para el perdón de pecados.

B. No es sacramento que permita llevar hacia adelante semana por semana los pecados. (como los sacrificios en el Antiguo Testamento.)

C. Según las Escrituras, la Cena del Señor tiene cuatro propósitos:

1. Comunión de los salvos en la sangre y el cuerpo de Cristo. 1ª. Corintios 10:15-21

v. 15 Como a sensatos os hablo, juzgad vosotros lo que digo.
v. 16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la
sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
v. 17 Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.
v. 18 Mirad a Israel según la carne: los que comen los sacrificios, ¿no son participes del altar?
v. 19 ¿Qué digo pues? ¿Que el ídolo es algo, o que  es algo lo que se sacrifica a los  ídolos?

v. 20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican  y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios.
v. 21 No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.

Cuando tomamos la Cena del Señor, expresamos el hecho de que hemos sido salvos por el sacrificio de Cristo en La Cruz. Estamos en comunión con Quien nos salva del pecado. (De consiguiente, no es para los que están fuera de Cristo)

2. La Cena del Señor es conmemoración del sacrificio de Cristo en la cruz. 1ª. Corintios 11:24

v. 24 y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: Tomad comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

Mientras comemos la Cena del Señor, nuestro deber es recordar el sufrimiento de Él por nosotros.

3. La Cena del Señor proclama la muerte de Cristo. 1ª. Corintios 11:26

v. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga.

Al tomar la Cena del Señor, los cristianos proclamamos que el cuerpo herido y la sangre derramada de Cristo, fue sacrificio en la cruz por los pecados del mundo.

4. La Cena del Señor proclama el hecho de que Jesús vendrá otra vez. 1ª. Corintios 11:26

v. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga

Al tomar la Cena del Señor, el cristiano demuestra su fe en la promesa del Señor, que Él vendrá otra vez. Hechos 1:10-11

v. 10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto  que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas,
v. 11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

En consecuencia al participar de la Cena del Señor, expresamos nuestra relación intima con Cristo, recordamos Su sacrificio, la significación de ello, recordamos que Él murió por nuestros pecados y los eventos que sucedieron después, y proclamamos por fe nuestra creencia en que Él volverá,  basados en Su resurrección.

III. LA PARTICIPACION DE LA CENA DEL SEÑOR

A. LA FRECUENCIA DE LA CENA DEL SEÑOR

1. Según el ejemplo de la iglesia en Jerusalén, dirigido por los apóstoles, la Cena es tomada con regularidad.

Hechos 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciónes

2. La iglesia en Troas observaba la Cena del Señor el primer día de la semana. Hechos 20:7

3. La iglesia en Corinto se reunía el primer día de la semana y tomaban la Cena del Señor. 1ª. Corintios 16:2, 11:20.

4. Hoy día los cristianos deben participar de la Cena del Señor con regularidad ( cada primer día de la semana).

5. El primer día de la semana es significativo porque:

a. Cristo resucitó en un primer día de la semana – Mateo 28:1-10.
b. El Espíritu Santo vino en un primer día de la semana. Hechos 2.
c. La iglesia se estableció en un primer día de la semana. Hechos 2.
d. El plan de salvación fue dado por primera vez un primer día de la semana. Hechos 2

e. La Cena del Señor se observaba el primer día de la semana. Hechos 20:7.
f. Ofrendas bíblicas se recogían el primer día de la semana. 1 Corintios 16:1,2

g. Al primer día de la semana se le llama “el día del Señor”  Apoc. 1:10

B. LOS ELEMENTOS DE LA CENA DEL SEÑOR

1. El pan ( sin levadura utilizado en la cena de Pascua), representativo del cuerpo de Cristo.

Este pan no es Su cuerpo literal, como implica la doctrina de transubstanciación (que es la conversión de los elementos de la Eucaristía en la consagración y por medio de la consagración, de la substancia del pan y el vino, al cuerpo y sangre de Cristo), sino que es representativo de Su cuerpo. 1ª. Corintios 11:26

v. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga.

En aquel momento, Su cuerpo estuvo presente, y claramente, Cristo se refiere al elemento como PAN.

2. El fruto de la vid, algunas versiones dicen vino. Este es el vino que se usó en la cena de la Pascua. Este fruto de la vid no era Su sangre literal. Para este tiempo su sangre no se había derramado; después de dar gracias, Jesús todavía le llama fruto de la vid. Mateo 26:29

C. COMO DEBEMOS PARTICIPAR DE LA CENA DEL SEÑOR

1. Otra vez, seguimos el ejemplo de nuestro Señor.

a. Jesús tomó  pan, y habiéndolo bendecido…..Y tomando una copa, y habiendo dado gracias (Mateo 26:26-27, Marcos 14:22-23); Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias,….. De la misma manera tomó la copa (Lucas 22:19-20) tomó pan, y después de dar gracias, lo partió…..De la misma manera tomó también la copa (1 Corintios 11:24-25).

b. La oración de Jesús fue acción de gracias por los elementos de la Cena del Señor.

c. Acerca de nuestra participación, el apóstol Pablo le declaró a la iglesia en Corinto. 1ª. Corintios 11: 27-29

v. 27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor.
v. 28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y  coma del pan y beba de la copa.

v. 29 Porque el que  come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

El  término del Nuevo Testamento de “ manera indigna”, ha sido una expresión problemática y una comprensión errónea acerca de este tema, y, ha causado que cristianos se abstengan de la comunión diciendo: Esperaré hasta que tenga todo mal corregido, o, hasta que sea digno, o, no soy persona perfecta…..etc.

e. En verdad, no hay persona digna de la muerte de Cristo. Si solo las personas dignas (personas perfectas) tuvieran derecho a la mesa del Señor, nadie tomaría la Cena del Señor. El Señor nos hace dignos, y debemos permanecer en íntima comunión con El.

La palabra que se traduce de “manera indigna” es un Adverbio. El adverbio nunca se usa para describir a una persona; describe las acciones de la persona. En este caso describe la manera de participación en la Cena, y no el carácter del partícipe. Uno participa en manera indigna si no discierne el cuerpo de Cristo. De modo que al tomar la cena, uno debe estar consciente del cuerpo y sangre de Jesús que son los elementos que la Cena representa.

Uno debe tener un compromiso emocional en los eventos de la Cruz. El comer de los elementos es vano si no se hace sinceramente de corazón. Cuando uno conoce la grandeza de lo que participa, cuando tiene un sentido profundo del amor representado por estos símbolos, y cuando está consciente del compromiso que conlleva – no permitirá ser distraído de la adoración por otros pensamientos.

Si por falta de respetar el sacrificio del Señor, uno toma la cena indignamente, “será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor”. Comer del pan y beber de la copa descuidadamente o con negligencia, significa una actitud de indiferencia acerca de la muerte de Cristo, y por consiguiente, viene a ser clasificado con los que crucificaron a nuestro Señor.

Es necesario un auto examen. Dios requiere que los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y verdad Juan 4:24. Nosotros debemos hacer un examen propio en todo momento antes de adorar a Dios. Realizar cualquier acto de adoración en manera descuidada o en manera que no sea ordenanza de Dios, es despreciar al Creador que adoramos.

Cada persona debe probarse a sí  mismo. Uno no debe probar a otro.

CONCLUSION:

Basados en los pasajes bíblicos, el significado de la Cena, y  quienes deben participar, etc, los bautistas practicamos la:

Cena del Señor cerrada. Entendiéndose por tal la participación de solamente los miembros de la Iglesia local, bautizados  y en plena comunión (que no se encuentren en un proceso de disciplina), Y semi  cerrada, cuando la Iglesia invita a miembros de otras iglesias bautistas y excepcionalmente a miembros de iglesias de otra denominación que sostenga principios afines a los bautistas y cuyos miembros sean bautizados por inmersión. No aceptamos la participación en la Cena del Señor de inconversos y creyentes que no hayan sido bautizados por inmersión.

3 enemigos del matrimonio

Por Rodney A. Wilson

problemas

1. Silencio

Más de una vez me he encontrado con parejas que parecen llevar su matrimonio con gran dificultad. Hacen muy pobres progresos y fallan al tratar de cumplir sus buenos propósitos. Parece como si algo estuviera luchando en contra de ellos y de sus esfuerzos por mejorar sus relaciones.

¿Es posible hablar de los “enemigos” del matrimonio? ¿De verdad existen factores que “luchan” en contra, haciendo a nuestros matrimonios fracasar?

La guerra no ha terminado. Los enemigos del matrimonio existen, pero no son invencibles. Veamos cómo lidiar con ellos.

Este enemigo se arrastra ahí donde hay fuertes sentimientos, pero nadie dice nada. Por cierto, el silencio es algo útil, siempre que se aplique en el momento adecuado.

A veces es necesario que su pareja se entere que usted está enojado por algo que ella hizo. Igualmente, su esposa requiere conocer cuando usted se siente herido por algo que sucedió en el trabajo. ¿Y a qué esposo no le gustaría saber qué sintió su esposa al recibir ese bello arreglo floral que él le envió? Después de todo, es necesario saber si vamos o no por el camino correcto.

La idea es romper el silencio. No dé por sentado que su pareja sabe lo que usted está pensando o sintiendo.

Mi madre tiene un pequeño cuadro en la pared que dice: “Frecuenta a tu amigo, pues podría necesitarte en cualquier momento”. Este consejo se aplica también a los matrimonios. Pasar más tiempo juntos, ayuda a ser más sensibles a las necesidades de nuestra pareja. Un poco de tiempo al día puede evitar que se cree un abismo de silencio. Romper el silencio es saludable, incluso cuando usted simplemente se siente mal sin saber el porqué. Comunicar nuestro estado de ánimo a nuestra pareja es honesto, y la honestidad debe ser un principio básico en un matrimonio.

2. Confusión

Es popular la teoría de que los hombres son de Venus y las mujeres de Marte, aunque a veces un miembro de la pareja está tan confundido que se pregunta si su pareja no será ¡de otra galaxia! La confusión puede provenir no solo del silencio, sino de una deficiente comunicación.

La confusión puede simplemente causar estancamiento en el matrimonio, evitando el progreso. Cuando hay confusión, los cónyuges pueden estar perdiendo de vista lo verdaderamente importante de la relación. En tal estado es muy fácil desviarse del camino trazado por el Señor.

Muchas parejas adolecen de falta de claridad en sus relaciones. Use la claridad para combatir la confusión. Selma y yo aprendimos una técnica que revolucionó nuestra comunicación. La llamamos “técnica de retroalimentación”. Usando la frase: “De acuerdo, querida(o), lo que acabas de decir es…”, y repitiendo lo que su pareja dijo, puede ayudar a distender su relación.

Por ejemplo, una pareja está disfrutando la tarde del domingo. Ella dice: “¿Qué tal si vamos a visitar a mis padres un rato?” El marido no tiene inconveniente y van, pero la visita se extiende mucho y él ya está de mal humor, pues había considerado que “un rato” sería poco tiempo. Ella, por su parte, está pensando en quedarse a cenar. Lo que cada uno entendía por “un rato”, es diferente.

Con la retroalimentación, el diálogo hubiera sido más o menos así: Esposo: “De acuerdo, querida, dices que vayamos a visitar a tus padres por una hora”. Esposa: “Bueno estaba pensando en que nos quedáramos a cenar”. De esta manera, hubiera quedado claro qué implicaba la frase “un rato”, y los dos podrían negociar cuánto tiempo estarían en la visita.

3. Satanás

En 1 Pedro 5.8 dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”. El enemigo busca cómo atacar nuestros matrimonios y cómo devorarlos y se deleita causando dolor o provocando la separación, pues de esa manera roba el gozo que Jesús nos vino a dar.

La mejor manera de encarar al enemigo es actuando como lo hizo Jesús. Recordemos que el Señor pasó por tres tentaciones en el desierto y salió victorioso. Jesús utilizó las Escrituras para resistir. Satanás, que es padre de mentiras, no puede soportar la verdad de la Escritura.

Siga ese ejemplo y anime a su pareja con la verdad de las Escrituras. Conozco a un hombre que ha estado casado por veinte años. Cada mañana su esposa le da un versículo de las Escrituras. ¡Esa es la forma de combatir al enemigo!

Recientemente, me invitaron a una reunión de oración organizada por la Escuela Dominical de mi iglesia. Me pidieron que orara por los problemas matrimoniales que afectaban a los alumnos de la clase. Cuando comenzaron a compartir sus problemas y el tiempo empezó a correr, pensé: ¡Caramba, esto va a ser 90 por ciento de testimonios y 10 por ciento de oración con el Señor! Pero no era verdad. Lo que sucedió fue que dedicamos media hora a las peticiones, y después hora y media a orar. Y puedo asegurar que yo aprendí más orando por ellos, que lo que ellos pudieron aprender de mí. Me retiré de la reunión con la convicción de que la Escuela Dominical estaba enfrentando al enemigo y evitando su acción sobre los matrimonios.

Si quiere tener un matrimonio fuerte que agrade a Dios, sepa que el enemigo estará luchando por echarlo todo a perder. Esté alerta. No permita que el silencio cree distancias. Luche por ser claro y evitar la confusión. Pero, sobre todo, anime a su pareja a tomar el arma principal: la espada de la Palabra.

Sin Reputación

por: David Wilkerson.

Moises frente al Señor
Hubo un tiempo en que a Moisés se lo tenía en alta estima, era respetado en los lugares importantes del gobierno, teniendo gran reputación y prestigio. Él se movía en el círculo de los influentes y ricos y era uno de los hombres más conocidos de ese tiempo. Pero cuando Dios le habló desde la zarza ardiente (ver Éxodo 3:5), Moisés había disminuido a cero puntos.

Dios no podía usarlo hasta haberlo arrancado y llevado lejos de sus lazos mundanos. ¿Quién conocía ahora a Moisés? Escondido, alejado – silenciado y sin influencia. Él no tenía ninguna válvula de escape para su gran energía.
¡Pero en el momento que Moisés alcanzó el punto cero – cuando perdió totalmente su reputación y no quedaba nada del Moisés viejo y confiado en sí mismo – él estaba en tierra santa!
¿Cuánto tiempo esperó Dios en esa zarza, listo para revelarse de una manera gloriosa y nueva? Sólo hasta aquél momento clave cuando a Moisés verdaderamente ya no le importaba su trabajo ni su reputación. Cuando él entregó las últimas migajas de confianza en sí mismo, él encontró revelación.
El Señor Jesús estuvo en esa misma tierra santa. Las Escrituras dicen, “Sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo…” (Filipenses 2:7).

Despojarse de reputación y convertirse en siervo fue una elección voluntaria. Gracias a Dios por aquellos que nuevamente están siendo llamados a esa tierra santa, buscando disminuir para que él crezca, y preparados para ser siervos.

Un gran hombre de Dios escribió, “El hombre de Dios que verdaderamente predica la Palabra finalmente abandonará la idea de ser conocido. Si él predica a Cristo, su reputación disminuirá constantemente y Cristo aumentará. Los verdaderos profetas mueren sin ser conocidos. Dios les da su galardón sólo después de haber muerto.”

Yo creo que si buscamos una reputación más grande, más conocida, a nuestro mensaje le faltará algo. Nuestro ego es demasiado prominente. Cristo debería de estar aumentando y nosotros deberíamos estar perdiendo reconocimiento. Deberíamos ser menos conocidos con el pasar de los años, hasta que, como Pablo, terminamos encerrados con Dios.

¡Que podamos todos disminuir! ¡Que sólo Él aumente! Que Dios nos ayude a volver a esta tierra santa.

Saludos de la Unapab

SALUDO A MIS COLEGAS Y CONSIERVOS:
por pastor Othoniel Sepulveda, presidente Unapab.
Sin duda su Iglesia le saludará de manera especial el día 1° de Mayo. Me permito saludarles tambien con estas palabras.

A mis pastores amados
saludo en forma especial
entregándoles en este día
un abrazo muy fraternal

El Señor otorgue bendiciones
a la esposa e hijos del pastor
ya que todos ellos necesitan
de la iglesia mucho  amor

Amor que debe traducirse
en apoyo permanente
orando y trabajando
para Dios, fielmente

No importa cuantas luchas
juntos tengan que librar
al pastor unido a la iglesia
el Señor siempre va a  cuidar

Porque la Iglesia es de El
y a un siervo ha colocado
el que  necesita cada día
que la iglesia esté de su lado.

En la iglesia que ministramos
sirvamos siempre con amor
pues llegará pronto el día

cuando  El dirá “entra en el gozo de tu Señor”

Saludos de la Ubach

Las Iglesias Bautistas Chilenas hemos celebrado por tradición, el 1 de mayo el “Día del Pastor”. Este es un día en que nos detenemos para reconocer el ministerio que el pastor de cada iglesia local realiza al servir a Dios a través de servir a los hermanos. Esta es una ocasión propicia para bendecir a quien nos bendicen todos los días con su acompañamiento en medio de nuestras circunstancias de vida.

Al saludar a su pastor en estos días recuerde que nadie puede ayudar sin involucrarse, sin arriesgarse a ser lastimado, herido o aun destruido en el proceso.  ¿Quién puede salvar a un niño atrapado en una casa en llamas sin arriesgarse a ser lastimado por el fuego? ¿Quién puede escuchar una historia de soledad y desesperanza si arriesgarse a experimentar dolores similares y aun a perder su propia tranquilidad? ¿Quién puede aliviar el sufrimiento sin experimentarlo? Un escritor cristiano dijo: “el gran engaño del liderazgo es pensar que se puede guiar a otros fuera del desierto sin haber estado nunca en él”.

Por eso, la invitación para usted, hermano miembro de la iglesia, es a bendecir a su pastor en este que es casi el único día del año en el que reconocemos lo que ellos hacen entre nosotros. La invitación es a ponernos en su lugar y apoyarlos, abrazarlos y expresarles nuestro cariño, reconociendo que ellos llevan mucho de nuestras propias cargas. Nunca dejemos de orar por ellos y contenerlos con nuestro amor y compañía.

Que Dios bendiga a nuestros pastores, les renueve las fuerzas y les permita durante este día disfrutar mucho del cariño de cada uno de nosotros.

Raquel Contreras
Presidente UBACH.

El problema fundamental de nuestra naturaleza humana es el no asumir la responsabilidad de nuestra vida.

¿Dónde debe trazarse la línea entre la responsabilidad de un individuo por cuidar de sí mismo y la responsabilidad de la sociedad de garantizar que otros lo protejan?»

¿A qué crees que podrían estarse refiriendo estas palabras? ¿Qué clase de mal sugiere el interrogador que anda rondando por ahí y al que la sociedad necesita atacar para que tú y yo estemos a salvo?

Una sociedad debe asumir la respon­sabilidad de protegernos a todos de un holocausto nuclear. El FBI gasta mucho tiempo y recursos asumiendo la responsabilidad de asegurar que tú y yo estemos a salvo. ¿Y un brote de la gripe aviar, E. coli o alguna otra enfer­medad mortal? El Centro para el Control de Enfermedades de los Estados Unidos te cubre en ese aspecto.

Entonces, ¿a cuál de estos peligros mortales se refería la cita del inicio cuando preguntó en qué momento debe intervenir la sociedad y asegurarse de que tú estés bien? La respuesta: a ninguno. La cita viene del fallo de un juez federal de los Estados Unidos. El autor de un delito tan peligroso que para protegerse del mismo pudiera requerirse el poder colectivo de toda nuestra sociedad es: Una hamburguesa de McDonald’s.

Fue necesario que un tribunal federal de los Estados Unidos descifrara la respuesta a esa pregunta. ¿Por qué? Porque dos niñas tenían sobre­peso y aseveraban que McDonald’s era responsable de sus hábitos alimenticios. El abogado de las demandantes argumentó que la comida de McDonald’s era «adictiva física o psicológicamente». Desde esa perspectiva, las pobres niñas no tenían posibilidades. Los arcos dorados de McDonald’s extendían las manos, las agarraban, las hacían entrar y las obligaban a comer.

Sin embargo, prevalecieron el sentido común y el orden creado, como argumenta­remos. Parte de la opinión del juez sostenía que «si los consumidores saben (o debieran saber lógicamente) las posibles consecuencias dañinas para la salud de comer en McDonald’s, no pueden culpar a McDonald’s si de todas maneras escogen saciar su apetito con un exceso de productos de tamaño extra grande de McDonald’s».

Pero este cuadro presenta una pregunta aún mayor. ¿Cómo hemos llegado al punto en que una persona pueda siquiera pensar en demandar a una hamburguesa por su problema de sobrepeso? ¿Fueron los permisivos años de la década del sesenta los que acabaron con la res­ponsabilidad personal en nuestra cultura? ¿Fue el humanismo que dijo que la humanidad es básicamente buena y que es nuestro medioambiente malo lo que hace que cometamos errores? ¿Fue la crianza permisiva que enseñó a toda una generación que no tiene responsabilidad por nada, que nada malo que pase jamás será culpa mía? ¿Fueron los psicólogos quienes dijeron que disciplinar a un niño podría herir su autoestima? ¿O fueron todas esas hamburguesas que nos comimos?

¿A quién culpamos?

En realidad, a pesar de lo mucho que nos gusta hablar de cuánto se ha descarriado nuestra sociedad, culpar a otros no es un pro­blema nuevo que haya creado la nación estadou­nidense del siglo veintiuno. Aunque sí parecemos haber perfeccionado la culpa como una manifestación del arte legal y cultural, este no es un fenómeno moderno. De hecho, ha sido parte de la naturaleza humana desde el comienzo de los tiempos.

Cuando Dios le preguntó a Adán el equivalente de «¿por qué te comiste la hamburguesa?», el fruto prohibido en el caso de Adán, Adán rápidamente culpó a su esposa: «Él respondió: La mujer que me diste por compañera me dio de ese fruto, y yo lo comí» (Génesis 3:12).

Cuando Dios le preguntó a Eva acerca de este asunto, ella traspasó la respon­sabilidad de manera similar. «Entonces Dios el Señor le preguntó a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? La serpiente me engañó, y comí—contestó ella» (Génesis 3:13).

Lo único que Adán necesitaba era un abogado y podía haber demandado a Dios, a Eva y a la serpiente. La verdad es que hay un problema fun­damental con la naturaleza humana, tal y como han observado los filósofos, psicólogos y teólogos durante siglos. El problema sencillamente es este: No asumimos la responsabilidad por nuestras propias vidas.

Pasamos la culpa y la responsabilidad a otros. Es parte de quiénes somos y ha sido así desde el primer día. No lo apren­dimos del medioambiente, aunque nuestro medioambiente puede aumentarlo. En cambio, lo traemos al mundo como una tendencia que viene con el hecho de ser humanos.

Ahora bien, sin dudas, tenemos motivos para no asumir la responsabilidad por nuestra propia conducta y nuestra vida. Adán y Eva lo hicieron en parte porque estaban avergonzados y tenían miedo. Nadie dijo nunca que culpamos sin un buen motivo. Hasta las niñas del pleito contra McDonald’s tenían luchas y factores deter­minantes que hacían que el autocontrol les resultara difícil. Quizá se sentían avergonzadas, impotentes o temerosas. Los factores externos sí influyen en nuestra conducta. Hasta la Biblia lo afirma.

Pero el hecho de que haya motivos que nos impulsen a hacer las cosas y el asunto de si somos responsables de lo que hacemos con eso, son dos asuntos muy diferentes. El punto principal es este: No importa qué motivo impulse a una persona a comer en exceso, ya sea el estrés, los anuncios de McDonald’s, el aburrimiento, la falta de educación, una mala niñez o cualquier otra cosa, sigue habiendo una realidad: si comes en exceso, aumentarás de peso. El «por qué» lo hiciste, no importa cuán válido sea, no solucionará el problema. Lo mismo sucede en la vida de las personas todos los días. Cuando tenemos éxito al culpar a alguien por nuestros problemas, aún no estamos más cerca de una solución para ellos. No obstante, lo hacemos de todas maneras para sentirnos mejor temporalmente. Y cuando lo hacemos, todavía seguimos con los problemas.

De estas niñas haber ganado su pleito, habría sido lo peor que les suce­diera, porque reforzaría la creencia de que otra persona tenía el control de su conducta. Son ellas las únicas que pueden negarse a comer las hamburguesas. Son ellas las únicas que tienen el control de eso. Y al final, todo es cuestión de control.

Todo es cuestión de control

Conozco a un hombre cuya niñez no fue la mejor. Su madre lo usaba para resolver sus problemas y su padre no le ofreció el apoyo para darle confianza en lograr sus sueños. A él no lo trataron justamente. Ahora, tiene un trabajo que no le gusta y sale con una mujer que lo trata de manera muy parecida a como lo hicieron sus padres. Ella lo usa y no le da apoyo.

Cada vez que él piensa en el trabajo que detesta y su mala relación, reac­ciona de manera familiar. Se molesta y se queja. Ninguno de sus problemas es culpa suya. Se queja de que la empresa no se interesa en él y de cómo usan a sus empleados para sus propias metas. Y se queja de que su novia sólo piensa en ella y siempre se sale con la suya. Cuando le hablé de buscar otro trabajo, dijo que su novia está en muchas cosas en estos momentos y que él pasa tanto tiempo ayudándola, que le queda muy poco para buscar trabajo.

Pobre hombre, pienso yo. Está atrapado en una prisión. Pero el problema con su prisión es que él es quien tiene la llave y, sin embargo, no lo sabe. Es él quien tiene el control de su vida y, no obstante, piensa que son las demás personas. Es él quien único puede hacer algo con respecto a sus pro­blemas y, sin embargo, dice que no puede hacer nada. ­

Ahora bien, si le preguntaras, él no diría esto directamente, pero eso es lo que está diciendo y viviendo cada día. Si su novia, su empleador y la universidad son los motivos de que las cosas no mejoren para él, en­tonces su única esperanza de que algo mejore alguna vez es que éstas cambien. En su mente, éstos tienen todo el poder y el control sobre su vida.

Las niñas con sobrepeso tenían la misma actitud. «Si McDonald’s me puso así, entonces mi única esperanza es que McDonald’s haga algo para hacerme diferente».

Tengo otra amiga que tiene un trasfondo similar. Muy poco apoyo, ánimo o ayuda por parte de su familia. La hi­rieron de dos maneras: primero, con las cosas dañinas que le infligieron. Y segundo, al privarla de las cosas buenas que necesitaba. Pero su reacción fue muy diferente a la del primer amigo que mencioné.

Ella aprendió la diferencia entre lo que nos sucede y lo que hacemos con eso. Aprendió que no son las cosas malas que nos suceden lo que determina nuestro destino, sino cómo reaccionamos ante ellas. También aprendió que nadie puede controlar tu vida si tú no se lo permites. En pocas palabras, aprendió que ella es «dueña» de su vida y nadie más. Y es el dueño quien tiene los derechos.

Ella aprendió que si su familia no le daba el apoyo y la validez que ella necesitaba, tenía la libertad de buscarlo en otras personas. Y lo hizo. Se unió a una comunidad espiritual que la amaba y apoyaba. Creció hasta volverse fuerte desde el punto de vista emocional. Aunque sus pa­dres le causaron mucho dolor emocional, ella aprendió que tenía la libertad de buscar ayuda para tratar ese dolor y mejorarse. Con diligencia, recibió terapia, se unió a grupos de apoyo y venció el dolor significativo en su vida. Hoy es muy saludable.

Aunque los padres de esta mujer no apoyaron sus actividades intelectuales de ninguna manera, incluyendo las finanzas, ella aprendió que podía hacer sus propias elecciones y asumir ella misma la responsabilidad por esos intereses. Así que buscó trabajo, pagó por la escuela y finalmente alcanzó un título universitario y se convirtió en una profesional de un campo muy bien pagado.

Esta mujer también aprendió que no importa cuán hirientes puedan ser las relaciones de uno temprano en la vida, en tu vida adulta puedes escoger relaciones con personas que no serán hirientes. Ella escogió casarse con un hombre bueno, honesto y responsable.

Aunque Dios no libertó a esta mujer del sufrimiento en el mismo instante en que oró, ella aprendió que no tenía que escoger creer que Dios no existe o que a él no le interesa ella sólo porque la sanidad no es instantánea. Ella mantuvo viva una fe que la llevó a muchas experiencias de su intervención, sanidad y liberación.

Y, lo que creo que es su mayor logro, esta mujer aprendió que aunque tal vez tus padres no te den lo que necesitas en la vida, tú no tienes que perpe­tuar ese modelo y pasarlo a otra generación. Por el contrario, crió a sus hijos de forma maravillosa y ellos crecieron y llegaron a ser gente saludable y responsable.

Su vida no perteneció a sus circunstancias, sus padres, su falta de recursos ni su falta de opciones. Su vida le pertenecía. Era un regalo de Dios. Y ella no iba a permitir que lo sucedido la controlara durante el resto de su vida. Ella se apropió de su vida. Incluso si no causó los problemas, tomó la iniciativa de resol­verlos. Se hizo cargo de lo que sucedió a partir de ese momento y en lo adelante. Esa fue la diferencia entre mis dos amigos. Uno fue una víctima perpetua y la otra, una persona victoriosa.

¿Cómo debemos proceder?

La Biblia nos dice que Dios creó a las personas «a su imagen» (Génesis 1:27). Esto significa muchas cosas, pero una cosa sobresale en relación con el tema que nos ocupa: la capacidad de escoger lo que uno quiere ser. Esta capacidad de escoger es aquello que se denomina «voluntad». Literalmente, el término «voluntad» significa «deseo». Para los seres humanos creados a la imagen de Dios, significa mucho más que eso. Los animales tienen deseos o apetitos, pero sólo los seres humanos tienen la capacidad no sólo de desear las cosas, sino la voluntad creativa de asumir la responsabilidad por ese deseo y hacer posible que se logre. Esa habilidad creativa reside en la naturaleza de Dios y él nos la ha transmitido. Dios ha delegado dos cosas en ti: 1) La capacidad de crear y responder a la vida y 2) La realidad de las consecuencias de esas elecciones.

Adán no escogió cuántos árboles se le dieron en el huerto, pero sí escogió de cuáles comería. las chicas del litigio no escogieron que McDonald’s hiciera y anunciara comida que le hiciera aumentar de peso. Pero sí escogieron cómo respon­derían a esos anuncios. Mi primer amigo no escogió padres que le enseñaran lo que son las relaciones que no dan apoyo. Pero sí escogió buscarse una novia que era como ellos. Además, escogió quedarse en el estado en que su familia lo dejó en lugar de intentar salir del mismo. Era mucho más fácil culpar que cambiar. Como resultado, él escogió la forma de su vida: una sentencia tras otra de culpabilidad.

No siempre nos gusta la tremenda libertad para seleccionar que realmente tenemos. Nos asusta. Nos hace responsables. Pero es una realidad. Esa libertad de escoger es el elemento que explica la diferencia entre mis dos amigos. Ambos provenían de trasfondos difíciles y enfrentaron obstáculos difíciles. Pero la manera en que escogieron reaccionar ante dichas circunstancias fue muy diferente.

Cada uno de nosotros enfrenta circuns­tancias difíciles en la vida. A cada uno Dios nos concede talentos, cerebros y habilidades para enfren­tarlas. Nos da la opción de cómo responder a éstas. Escucha cómo el delegar responsabilidades se describe desde el principio: “Entonces Dios el Señor formó de la tierra toda ave del cielo y todo animal del campo, y se los llevó al hombre para ver qué nombre les pondría. El hombre les puso nombre a todos los seres vivos, y con ese nombre se les conoce” (Génesis 2:19).

Dios no hizo el trabajo de Adán al ponerle nombre a los animales. Lo que hizo fue darle a Adán la habilidad creativa para pensar en opciones y ponerles nombre.

Quizá nuestras excusas, de cierta manera, definan y describan nuestras opciones, pero no eliminan nuestra responsabilidad.

Dios diseñó el universo de manera que espera que utilicemos la libertad que nos ha dado para asumir la responsabilidad por nuestra situación, busquemos las posibles opciones y respondamos a éstas. Él no cree que seamos capaces de hacer cosas que no podemos. Sí nos pide que asumamos la responsabilidad y señorío de la situación y pidamos su ayuda y la de otros. Si das ese primer paso, las cosas pueden cambiar. O puedes echarle la culpa a la hamburguesa. Depende de ti.


Por los Doctores: Henry Cloud y John Townsend son conocidos oradores, psicólogos y autores de éxitos de ventas

Porque El vive

Por Othoniel Sepulveda. Presidente Unapab.

tumbavaciaAmados en Cristo: una vez más celebramos la victoria de Cristo sobre la muerte, les invito a recordar que porque El vive:

Está edificando  Su Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella

Está presente con nosotros todos los días y así será hasta el fin del mundo.

Intercede por nosotros, a la diestra del Padre.

Envió al Espíritu Santo, para que tome de lo suyo y nos lo haga saber, para que nos guíe a toda la verdad, para que le glorifique a  El.

En Su Nombre, podemos pedir al Padre lo que necesitamos y recibimos lo que hemos  pedido.

Está preparando lugar para nosotros, y vendrá otra vez y nos tomará a El mismo para llevarnos donde El está, para que allí también estemos  nosotros.

Bendito Cristo:  venció la muerte, perdonó nuestros pecados, nos hizo Hijos de Dios, es nuestro Único Salvador; Único Mediador, Médico celestial, Amigo fiel. Porque El vive triunfaremos mañana.

Porque El Vive, mora en nuestros corazones y en la Iglesia. Es su resurrección el hecho más importante en el mundo. Nuestra esperanza y nuestra victoria descansa en el Cristo que fue muerto, sepultado y resucitó, y porque El vive, vivimos y viviremos también nosotros.

Nada ni nadie nos arrebatará de su mano. Estamos seguros, porque El venció al enemigo y  nos protege de sus amenazas, persecuciones, engaños y mentiras.

Así que esta semana , este fin de semana, este Domingo y siempre lo tenemos junto a nosotros. Siendo así, lo honraremos  y serviremos todos los días.

Amados pastores y familias pastorales, celebremos con júbilo su resurrección, digamos con Pablo:

“Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos, primicias de los que durmieron es hecho”

“Así que,  hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”

Que la presencia del Cristo resucitado les llene de gozo y esperanza. En Cristo hay victoria.

La sangre preciosa de Cristo

por Charles Stanley
Leer1 Pedro 1:17-21
Marzo 31, 2010

Muchas iglesias hoy han dejado de mencionar a la sangre de Jesús. Sin embargo, el derramamiento de sangre es esencial para la fe cristiana; sin sacrificio nadie puede tener una relación con Dios. Por esa razón, el Señor entretejió la historia de la muerte, de la renovación y de la reconciliación con un hilo rojo, desde Génesis hasta Apocalipsis.

¿Qué queda si le saca toda la sangre a un cuerpo? Un cuerpo sin vida, ¿verdad? Lo mismo sucede con la Biblia. La Escritura no sería más que literatura histórica si eliminamos las partes “desagradables” que tienen que ver con el sacrificio de Jesús en la cruz, o del poder de su sangre.

Dios diseñó el sistema de redención de tal manera que cualquier persona pudiera entender la conexión entre la sangre derramada y la libertad del pecado. El Señor dio instrucciones detalladas para ofrecer un sacrificio perfecto, y así su santidad quedara satisfecha. Dios quería también que sus seguidores entendieran que el pecado había traído consecuencias terribles, cuyo resultado era la muerte. La primera víctima mortal en la Escritura fue el animal cuya piel fue utilizada para cubrir la desnudez de Adán y Eva (Gn 3.21). Cada vez que un israelita traía a los sacerdotes un cordero o un par de palomas, reconocía que “la paga del pecado es muerte” (Ro 6.23).

Dios eligió una solución impresionante para el problema de pecado del mundo. Por tanto, los creyentes no pueden andarse con escrúpulos al hablar de lo que ocurrió realmente en el Gólgota. Las palabras que elegimos impresionan a los oyentes: “Jesús derramó su sangre por ti”, es una declaración impactante. Es también el mensaje que repite Dios en toda la Biblia.

San Juan 10:1-21. (NVI)

Jesús, el buen pastor

1 »Ciertamente les aseguro que el que no entra por la puerta al redil de las ovejas, sino que trepa y se mete por otro lado, es un ladrón y un bandido.

2 El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas.

3 El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las saca del redil.

4 Cuando ya ha sacado a todas las que son suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz.

5 Pero a un desconocido jamás lo siguen; más bien, huyen de él porque no reconocen voces extrañas.

6 Jesús les puso este ejemplo, pero ellos no captaron el sentido de sus palabras.

7 Por eso volvió a decirles: «Ciertamente les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas.

8 Todos los que vinieron antes de mí eran unos ladrones y unos bandidos, pero las ovejas no les hicieron caso.

9 Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, y hallará pastos.

10 El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.

11 »Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas.

12 El asalariado no es el pastor, y a él no le pertenecen las ovejas. Cuando ve que el lobo se acerca, abandona las ovejas y huye; entonces el lobo ataca al rebaño y lo dispersa.

13 Y ese hombre huye porque, siendo asalariado, no le importan las ovejas.
14 »Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí,

15 así como el Padre me conoce a mí y yo lo conozco a él, y doy mi vida por las ovejas.

16 Tengo otras ovejas que no son de este redil, y también a ellas debo traerlas. Así ellas escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño y un solo pastor.

17 Por eso me ama el Padre: porque entrego mi vida para volver a recibirla.

18 Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad. Tengo autoridad para entregarla, y tengo también autoridad para volver a recibirla. Éste es el mandamiento que recibí de mi Padre.»

19 De nuevo las palabras de Jesús fueron motivo de disensión entre los judíos.

20 Muchos de ellos decían: «Está endemoniado y loco de remate. ¿Para qué hacerle caso?»

21 Pero otros opinaban: «Estas palabras no son de un endemoniado. ¿Puede acaso un demonio abrirles los ojos a los ciegos?»

Réplicas proféticas

Por Juan Carlos Barrera.

preacherEs difícil dormir tranquilos en medio de tanta réplica, es difícil pensar en descansar completamente cuando eres despertado cada cierto tiempo y observas los ojos asustados de tus hijas que buscan tu protección y que, a pesar de tu intento de reaccionar bien, se dan cuenta que también estás nervioso.

Pero creo que no hay nada más complejo que la forma en que varios grupos cristianos han usado el elemento predictivo para incorporar más angustia. Declaraciones como: “Principio de Dolores”…, “Viene algo peor”…, “El Señor habló en aquella Iglesia y dijo que estuviéramos preparados” o la del profeta extemporáneo “Dios me lo había dicho”. Es complejo, debido a que en momentos como estos, Dios es lo único concreto que tenemos, la única persona a la que podemos acudir y, sin embargo, un manto de sospecha sobre su carácter se lanza y en lugar de buscar paz en medio de la tormenta, tenemos que resignarnos a que la tormenta es causada por aquel que era nuestro refugio y más aún, que esto recién comienza.

Quiero ser responsable con mis palabras. Temo a Dios y su santidad me sobrecoge y por lo mismo quisiera hacer un par de comentarios pastorales a propósito de estas réplicas predictivas que azotan nuestras comunas sureñas.

1. Observo un anhelo de protagonismo en hermanos e Iglesias que se levantan para realizar anuncios anticipados superando la eficiencia del SHOA y de cuanto centro de investigación sismológico exista. Al parecer, algunos sienten que se juegan su prestigio profético si es que no visualizaron este terremoto antes. De ahí las palabras “Yo lo sabía, Dios me lo había dicho”, o aquellos que declaran con mayor imprecisión: “algo grande viene” Hoy, decir en Chile que seguirá temblando, es tan fácil como decir que llegará otro día.

2. Nuestro afán de protagonismo raya en el límite de lo razonable. Resulta que todas las profecías y castigos bíblicos (de una hermenéutica poco clara) estaban escritos para Chile, especialmente en la zona central. “Este era el terremoto del que hablaban los profetas bíblicos”, no importa si hubo otros más grandes, o en otros lugares, toda la profecía se dirigía a nosotros. De la noche a la mañana pasamos de tercer mundistas desconocidos a ser el centro de la historia y la revelación bíblica de todos los tiempos. Parece que hay un problema de autoestima detrás de este pensamiento que habrá que tratar en el mediano plazo.

3. Se ha despertado un morbo extraño entre el pueblo evangélico. Al parecer el que más temor infunde, más espiritual es. Esa fe tipo masoquista que vivimos, como intentando que nuestras faltas sean limpiadas por medios de terremotos y maremotos en lugar de confiar en la obra de Cristo en la Cruz. Ese morbo se manifiesta también, en declaraciones arrogantes y poco misericordiosas, aludiendo que si no nos pasó nada es porque nosotros “si somos hijos de Dios”… “El Señor cuida a los suyos pastor…”, me dicen algunos y pienso en silencio en los héroes de Hebreos 11 que murieron por causa de la fe en Jesús, ellos ¿no eran hijos de Dios?

Y en medio de tanto “avivamiento profético” y prestigio espiritual me pregunto: ¿Dónde estaban los profetas en el momento del terremoto?, ¿Cuantos estaban preparados con comida y agua necesaria?, ¿Por qué nuestra comuna tan evangélica se lanzó con desesperación a los supermercados y acumuló para meses, dejando a otros desprovistos si Dios ya nos había hablado? ¿Cuantos tenían una linterna a mano y un bolso con ropa preparada? En el único lugar en que vi esta preparación fue en una familia de Arauco donde habían sido instruidos por sus líderes religiosos a guardar considerables provisiones (no diré el grupo religioso, pero los evangélicos los denominamos como secta).

¿Qué hacer entonces? Recuerdo las palabras del salmista: “Si han cedido los cimientos, ¿Qué puede hacer el justo?… El Señor está en su santo templo, el Señor tiene su trono en el cielo. Su ojos están observando y fija su mirada en los hijos de Adán.  Salmo 11:3-4

Si los cimientos ceden, si la tierra tiembla, si el mar traspasa sus límites, a pesar de todo aquello, no olvidemos que Dios sigue reinando, él está en su trono y aún vivimos bajo la luz de su mirada. Cuando huimos al cerro, cuando lloramos a un ser que partió, cuando vemos destruidos nuestros proyectos habitacionales y truncados algunos sueños, no olvidemos que su mirada está aún sobre nosotros. Es difícil saber el rumbo que tomarán nuestras vidas, pero tengamos la certeza que Jesús sigue siendo camino, en él seguimos encontrando la vida y el sentido de la misma y sólo su verdad nos trae paz y libertad.

Alguien dirá: “Y si fuera verdad que algo peor viene” Frente a tanta insistencia especulativa les llamo a escoger creer la enseñanza de Jesús: “No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas” (Mt. 6:34) Vivamos un día a la vez, con la certeza que buscamos su reino y justicia, que no acumularemos desesperadamente, que no nos angustiaremos por tener todo lo que queremos o anhelamos, sino que viviremos para ver a Dios en medio de los que sufren un poco más que nosotros, que partiremos nuestro pan y compartiremos nuestro abrigo, que diremos “bienvenido” al extranjero, que compartiremos un café, un poco más aguado para que alcance para todos, pero con el calor inconfundible de la solidaridad cristiana.

Y si llega una réplica mayor y vuelve a salir el mar, que al menos nos encuentre viviendo el reino de Dios… y si es tiempo de partir de esta tierra, que nos vayamos juntos, abrazados como los hermanos que siempre fuimos, recordando que somos sólo peregrinos en esta tierra y que las aflicciones del tiempo presente no se comparan con la gloria que nosotros ha de manifestarse.

Ánimo hermanos, Jesucristo es el Señor.

Con afecto cristiano,

Pr. Juan Carlos Barrera Silva

Cristianos frente a un terremoto

Prof. Josué Fonseca

Parece ironía invitar a la tierra y al mar, a las costas, a alegrarse, después de un devastador terremoto como dice el Salmo 97. Uno se pregunta, en un STB, qué lecciones se pueden aprender en el discipulado cristiano frente a un desastre como este terremoto. Hay varios pasajes en las Escrituras, pero elegiremos el Salmo 97 para nuestra meditación.

1. La fragilidad humana en evidencia

La Biblia habla de erupciones volcánicas, Salmo 104:32; Nahúm 1:5. recogida del mar, 2 Samuel 22:8, 16; Salmo 18:7, 15; 46:3; grietas en la tierra, Números 16:31, 32; deslizamiento de las montañas, Salmo 46:2; Zacarías 14:4; partimiento de las rocas, Mateo 27:51. sacudidas de edificios, Hechos 16:26; oscuridad de la tierra, Luc 23:44

Hubo terremotos en el monte Sinaí, Éxodo 19:18; en el desierto, Números 16:31, 32; en las fortalezas de los filisteos, 1 Samuel 14:15. cuando Elías huía de Jezabel, 1 Reyes 19:11; en el reinado de Osías, Amós 1;1; Zacarías 14:5; en Filipos, Hechos 16:26; los que habían de acaecer antes de la destrucción de Jerusalem, Mateo 24:7; Lucas 21:11; en la segunda venida de Cristo, Zacarías 14:4. sirven de ejemplo de los juicios de Dios, Isaías 24:19, 20; 29:6; Jeremías 4:24; Apocalipsis 8:5; de la derrota de los reinos, Hageo 2:6, 22; Apocalipsis 6:12, 13; 16:18, 19. A la muerte de nuestro Señor hubo un terremoto, Mateo 27:52.y dos días después en su resurrección hubo una réplica, Mateo 28:2.

(Heb., ra’ash, temblor; Gr., seismos, terremoto).

En estas experiencias devastadoras aprendemos que la naturaleza humana es puesta en evidencia respecto su extrema fragilidad. Somos vulnerables, somos frágiles y fuimos creados de este modo frente al universo y a las manifestaciones de la tierra como un terremoto.

La fragilidad también se muestra en una fe débil. En los tiempos bíblicos, frente a estas catástrofes nos preguntamos si la gente se volvió al Señor, pero no,  no hubo más fe; las personas siguieron sus mismos caminos de miseria y vergüenza. En estos días, en el día domingo, después del terremoto, sabemos que la gente no se volcó a los templos en nuestro país. Ante la manifestación de Dios el Creador hay quienes eligen el pobre camino de la vergüenza de vivir aparte de El.

2. Conocer quién es Dios.

El Salmo 97 muestra que nubarrones, fuego, relámpagos y terremotos van delante del Creador. Dios es Rey Soberano, Creador de todo el Universo, la rectitud y la justicia son el fundamento de su trono; Dios es Señor de toda la tierra; los cielos proclaman su justicia y los pueblos contemplan su gloria. Un autentico discipulado cristiano consiste en enseñar a conocer quién es Dios.

Todos los fenómenos naturales —terremotos, tormentas, huracanes, inundaciones, maremotos  y tsunamis — están bajo el control de Dios Soberano y son parte de su manifestación para Señorear al mundo con justicia. No basta sólo con solidaridad horizontal para enfrentar experiencias devastadoras. Es necesario también que aprendamos a conocer mas profundamente a Dios.  La enseñanza cristiana consiste en revelar el misterio de la persona de Dios.

Lloramos por la pérdida de casas, autos, bienes personales y nacionales; nos duele el desastre y nos golpeó la caída de puentes, la incomunicación y la falta de agua y alimentos.  Sin embargo, no nos acercamos para comunicarnos con Dios, porque parece que el servicio de la oración ya no tiene señal ni cobertura. Necesitamos agua para limpiar los baños, pero no buscamos el agua viva que llene nuestra vida. Queremos recuperar los puentes en las carreteras, pero los puentes en la relación con Dios están rotos hace mucho tiempo. Nos enfurecemos con los ingenieros responsables del desplome de edificios, y no nos conmueve nuestro descuido diario de nuestra falta de sólidos fundamentos.  El discipulado consiste en mostrar a Dios y también la condición humana. Nos molestan los saqueos y abusos de las turbas descontroladas, y no nos incomodamos con una ética de doble standard en la vida diaria. La discipulación consiste en vivir una fe coherente en la doctrina, la ética y las actitudes.

3. Dios nos llama y nos invita

En el Salmo 97 Dios nos llama e invita a:

a) reconocerle como Soberano Señor , v.1

b) aborrecer el mal, v.10;

c) sembrar la luz, v.11;

d) alegrarse en JHVH, v.12;

La iglesia no tiene de qué avergonzarse. Somos llamados a reconocerle como Soberano y Señor en todo momento, a recurrir a El en momentos de angustia, a aborrecer el mal y vivir en rectitud, nos estén mirando o no, a sembrar la luz y la esperanza entre los seres humanos, y a alegrarnos en JHVH.

Nos alegramos en El porque no tenemos miedo del futuro, ni de los terremotos, ni de la muerte.. Es cierto que nos alegramos en El porque el fin se acerca. “Los cristianos no tenemos miedo del fin de la historia, porque conocemos su final”(Caleb Meza). El Evangelio nos muestra a Jesús quien dijo con reiteración “No temas, yo estoy aquí”. Los pastores y predicadores debemos anunciar un mensaje de paz y misericordia, que lleva la esperanza cristiana, evitando sermones que crean miedo e infunden culpa. La iglesia escucha de la paz y se alegra, y las ciudades se regocijan en el Señor porque El está por encima de toda la tierra. La iglesia no es como una ONG para repartir solamente cosas materiales, aunque el amor nos mueve a servir de modos concretos, pero nosotros tenemos que ir mucho más allá. Tenemos una misión trascendente que consiste en la formación de la fe, de la esperanza y de la alegría en Dios, acercándonos a El y al prójimo, y conociendo a Dios de nuevos modos todos los días. La misión no se agota en llevar alimentos.

Como el apóstol Pablo que aplicó el terremoto en la prisión de Filipos como experiencia de testimonio misionero y bautizó al carcelero y a toda su familia y formó la iglesia filipense, igualmente este terremoto en Chile puede ser una oportunidad para reconstruir la fe, evaluar los fundamentos que sostienen el edificio de nuestras vidas, para fundamentar sólidamente nuestros cimientos, compartir el alimento de la fe y el agua viva de la esperanza a quienes sufren destrucción, sin dejar de llevar lo material, y aceptar el llamado del Señor a reconocerle y seguirle a El con alegría todos los días de nuestra vida. Amén.

Un periodo de sequía.

Por David Wilkerson.

Yo predico a miles de personas, pero hay tiempos en que me siento tan seco – tan lejos de la presencia de Dios. Es en esos momentos que no tengo deseos de leer la Palabra. La lectura de la Biblia durante tiempos de sequedad, se hace mayormente a través de un sentido de obligación. Cuando estoy seco y vacío, siento muy poco ánimo de orar, aunque yo sé que mi fe está intacta, y mi amor por Jesús está fuerte.

¿Alguna vez se ha sentado usted en la iglesia y ha visto a las personas a su alrededor siendo bendecidas, mientras usted no siente nada? Ellos lloran; ellos oran; ellos alaban con gran sentimiento. Pero usted no es movido a hacerlo – por nada. Usted empieza a preguntarse si algo está mal con su vida espiritual.

Yo creo que todos los verdaderos creyentes experimentan un periodo de sequía durante diferentes etapas de sus vidas Cristianas. Aún Jesús sintió abandono – cuando él clamó a gran voz, “Padre, ¿por qué me has abandonado?

¿Qué debo hacer para vencer la sequedad espiritual?

1. ¡Debo mantener una vida de oración!

Nada disipa la sequedad y el vacío tan rápido que una o dos horas de encerrarse con el Señor. El dejar a un lado nuestra cita con Dios en su lugar secreto, causa culpa. Sabemos que nuestro amor por él debería de guiarnos a su presencia, pero nos volvemos ocupados con tantas otras cosas – el tiempo se pasa, y Dios queda abandonado. Le enviamos una cantidad de “oraciones de pensamientos.” Pero nada puede tomar el lugar de ese lugar secreto – con la puerta cerrada – encerrados orando al Padre.

Acérquese al trono de la gracia – aún cuando usted ha pecado y fallado. Él perdona – al instante – a aquellos que se arrepienten con tristeza santa.

2. ¡No debo tener temor de un poco de sufrimiento!

La resurrección de Cristo fue precedida por un corto periodo de sufrimiento. ¡Nosotros morimos! ¡Nosotros sufrimos! Tenemos dolores y penas.

¡No queremos sufrir o nos resistimos a ser heridos! ¡Queremos ser librados sin dolor! Queremos una intervención sobrenatural. “Hazlo, Dios” oramos, “porque soy débil y siempre lo seré. ¡Hazlo todo, mientras sigo mi camino esperando que me libres sobrenaturalmente!”

Pero gracias a Dios, el sufrimiento es siempre ese corto periodo antes de la victoria final. “Pero el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca” (1 Pedro 5:10).

Creemos de todo corazón que la Palabra de Dios, es medicina, trae alivio, tiene promesas poderosas, leamos este salmo lleno promesas a lo que confían en el Señor.

Salmo 34

1 Bendeciré al Señor en todo tiempo;
mis labios siempre lo alabarán.

2 Mi *alma se gloría en el Señor;
lo oirán los humildes y se alegrarán.

3 Engrandezcan al Señor conmigo;
exaltemos a una su *nombre.

4 Busqué al Señor, y él me respondió;
me libró de todos mis temores.

5 Radiantes están los que a él acuden;
jamás su rostro se cubre de vergüenza.

6 Este pobre clamó, y el Señor le oyó
y lo libró de todas sus angustias.

7 El ángel del Señor acampa en torno a los que le temen;
a su lado está para librarlos.

8 Prueben y vean que el Señor es bueno;
*dichosos los que en él se refugian.

9 Teman al Señor, ustedes sus santos,
pues nada les falta a los que le temen.

10 Los leoncillos se debilitan y tienen hambre,
pero a los que buscan al Señor nada les falta.

11 Vengan, hijos míos, y escúchenme,
que voy a enseñarles el temor del Señor.

12 El que quiera amar la vida
y gozar de días felices,

13 que refrene su lengua de hablar el mal
y sus labios de proferir engaños;

14 que se aparte del mal y haga el bien;
que busque la *paz y la siga.

15 Los ojos del Señor están sobre los justos,
y sus oídos, atentos a sus oraciones;

16 el rostro del Señor está contra los que hacen el mal,
para borrar de la tierra su memoria.

17 Los justos claman, y el Señor los oye;
los libra de todas sus angustias.

18 El Señor está cerca de los quebrantados de corazón,
y salva a los de espíritu abatido.

19 Muchas son las angustias del justo,
pero el Señor lo librará de todas ellas;

20 le protegerá todos los huesos,
y ni uno solo le quebrarán.

21 La maldad destruye a los malvados;
serán condenados los enemigos de los justos.

22 El Señor libra a sus siervos;
no serán condenados los que en él confían

Recomendaciones

Recomendaciones para la recuperación emocional a la población en general

por Colegio de Psicologos de Chile (A.G)


El evento ha sido de tal magnitud que ha generado:

•  Pérdidas humanas y materiales

• Graves daños de infraestructura (caminos, hospitales, comunicaciones, abastecimiento, etc.)

•  Desorganización individual y social

•  Interrupción de proyectos de vida

Algunas recomendaciones  para favorecer  el retorno al funcionamiento

cotidiano y la recuperación emocional:

Vuelta al hogar

•  Planifica  actividades que agraden a  cada integrante de la familia y que sean posibles de realizar en el hogar

•  Intenta establecer contacto con tus vecinos

•  Procura estar abierto a escuchar  y compartir  la experiencia de otras personas

•  Asegúrate de que los miembros de tu familia sepan que están cuidados y conozcan las

nuevas medidas de seguridad

•  En caso de que no estén dadas las condiciones para que toda la familia permanezca

reunida, procura establecer alguna modo  de comunicación regular entre todos los

miembros.

•  Efectuar una reflexión con su núcleo familiar/social inmediato respecto de lo sucedido, revisar todo lo que se hizo o no se hizo, con la finalidad de aprender de la situación, implementando medidas a futuro.

Manifestaciones Emocionales

•  Es importante conocer algunas manifestaciones emocionales que pueden aparecer como forma de afrontar  lo ocurrido

1.  Problemas de concentración

2.  Temores

3.  Dificultades  para dormir

4.  Alteraciones frente a ruidos

5.  Irritabilidad

6.  Desgano y desinterés Ansiedad

8.  Inseguridad

9.  Tristeza

10.  Llanto sin motivo aparente

11. Reaparición de lo ocurrido en imágenes, ideas, recuerdos y sueños

12. Aislamiento

13.  Indiferencia

Es necesario comprender que todas estas son reacciones normales de personas normales que han sufrido un evento anormal en sus vidas

Si observas estas u otras reacciones  en alguno de los miembros de la  familia:

•  Detecta  manifestaciones que por su intensidad o forma resulten llamativas o provoquen preocupación.

•  Evita y desalienta conductas de encierro o  aislamiento, descontrol impulsivo

•  Toma en cuenta que cada persona tiene su manera particular de afrontar la situación, por lo tanto pueden presentar algunas de estas manifestaciones o ninguna de ellas

•  Favorece  la expresión verbal de las emociones

•  Estimula el desarrollo de actividades productivas

•  Por ningún motivo hacer uso de medicamentos no aconsejados por especialistas,

Recomendaciones con Niños:

•  Fomenta el reinicio  de las rutinas familiares,

•  Estimula la aceptación de  la realidad a través del reconocimiento de las nuevas condiciones del entorno.

•  Respeta el tiempo y la forma que cada niño necesita para expresar lo ocurrido

•  Afianza su  seguridad con acciones que incluyan la palabra y el contacto corporal.

•  Considera  los recursos propios de cada niño (Según edad, personalidad y gustos)

•  Facilita la expresión escrita de sus vivencias, mediante  relatos y dibujos

•  Favorece el contacto con otros niños

•  Asígnales tareas de recuperación de sus espacios (en la casa y en el barrio)

Es necesario comprender que todas estas son reacciones normales de personas normales que han sufrido un evento anormal en sus vidas

Recomendaciones con Adolescentes:

•  Estimula  el desarrollo de conductas constructivas que fortalezcan  los vínculos.

•  Estimula participación en las tareas de recuperación

•  Promueve  la reflexión grupal e individual acerca de conductas de riesgo o desprotección para si y para otros,

•  Desalienta  la conducta irreflexiva que conduce a la violencia.

•  Promueve  liderazgos  positivos

•  Asígnales tareas que impliquen un compromiso grupal e individual, (Por ej: asistir a los mas pequeños y desprotegidos)

Claudia Gomez Prieto

SAPSED

Ministrando despues del terremoto

Los pastores tenemos una gran tarea por delante, en la ayuda (ministración) a miembros, familias y personas que han sufrido las consecuencias del terremoto y tsunami.

Sin duda alguna nuestras armas y herramientas son espirituales. El Espíritu Santo y  la Palabra nos guiará para atender adecuadamente cada situación de personas necesitadas de ayuda y apoyo integral, siendo muy importante el apoyo espiritual.

Recordemos que  la persona es;  espíritu, alma y cuerpo (1ª. Tes. 5:23), si usted acepta la tricotomía o si la dicotomía, (alma y cuerpo) igualmente sabemos que la persona, además del cuerpo, tiene inteligencia, voluntad y sentimientos. El  impacto de lo ocurrido ha sido sobre el hombre y la mujer en todo su ser.

Ya estamos viendo y escuchando muchos consejos para ayudar a las personas que fueron afectadas en alguna forma a causa la tragedia desatada el 27 de Febrero.

Usted como pastor sabe cómo hacerlo. Tenemos la Oración, la Biblia y será  el Espíritu Santo quién nos guiará y usará como instrumentos de bendición, para traer paz, esperanza y poder para salir adelante.

Sin perjuicio de las herramientas espirituales y de su experiencia, me permito a sugerencia de una psicóloga evangélica, recomendarle que busque en internet en www.colegiopsicologos.cl tres cartillas de autoayuda que contienen lo  siguiente:

  1. Recomendaciones para la recuperación emocional a la población en general.
  2. Cuidado de la salud mental de intervinientes en desastres.
  3. Los Niños y los desastres.

También en la página de la Unicef usted encontrará un : “Protocolo para actuar frente a niños, niñas y adolescentes no acompañados, víctimas del terremoto.”.

Siempre preocupado de servir a los pastores y familias, les saluda y abraza:

Pastor Othoniel Sepúlveda

Presidente Unapab

Infidelidad: Un juego donde todos pierden

infidelidadPor Christian R. Jiménez S.
Recuerdo de mi niñez que cada vez que mi padre se encontraba a un conocido en la calle, una de las primeras preguntas que le hacía era: -¿Cómo está tu esposa? La respuesta automática: -Bien, gracias, ¿y la tuya? -Muy bien, por dicha-, contestaba mi padre.
Ahora, en mi vida de adulto, cuando me encuentro en una situación similar, pregunto cosas más generales, por ejemplo, asuntos relacionados con las ocupaciones de la persona o sobre sus hijos, si los tiene. Al fin de cuentas, me digo a mí mismo al iniciar la conversación: “las ocupaciones son siempre terreno seguro y definitivamente sus hijos nunca dejarán de ser sus hijos”. Esta “prudencia social” no surgió de forma natural o espontánea.
Puedo contar con más que los dedos de mis dos manos, las veces en que vergonzosamente he tenido que disimular mi sorpresa, combinada con pena, cuando al preguntar por el o la cónyuge de alguien, recibo congelantes respuesta como: “María y yo ya no estamos juntos”, “¿No sabías que Pedro y yo nos divorciamos…?”, “Decidimos separarnos por el bien de los niños, pero seguimos siendo buenos amigos”, “Me divorcié y me casé nuevamente”. Sencillamente, son momentos en que desearía haber pensado antes de preguntar y así ahorrarme el incómodo momento.
Pero, ¿Cuál es la razón por la que el matrimonio se ha vuelto tan frágil? En mi opinión, nuestra sociedad es víctima de esa vieja enfermedad llamada infidelidad, la que se ha visto acentuada, en los últimos 50 años, por el relativismo moral, la generalización de las relaciones sexuales antes del matrimonio y una decadencia de valores morales, tales como el respeto, la consideración y la lealtad.
El relativismo moral, como la palabra lo define, hace que veamos todo de forma relativa. Lo que para mi amigo es malo, puede ser que para mí no lo sea. Lo que para algunos es pecado, para otros es estar a la moda. Si se me permite inventar una nueva palabra, cada quien defiende su debilidad escondiéndose detrás de argumentos “yo-creoístas”. O sea, argumentos como: “yo creo que si en el matrimonio uno se llega a dar cuenta que no satisface a la otra persona es mejor separarse y rehacer su vida”, “yo creo que si mi esposa no me llena, yo como hombre necesito satisfacer esa necesidad de alguna forma” El relativismo moral centra su fuerza en el que si se cree que algo está bien, entonces simplemente está bien, sin importar las consecuencias personales, familiares o espirituales para usted o para quienes le rodean. Argumento demasiado egoísta y egocéntrico a mi parecer.
Las relaciones sexuales antes y/o fuera del matrimonio, motivadas, fomentadas y patrocinadas por Hollywood, la moda y algunas revistas de fotografías “artísticas”, también pueden considerarse disparadores de este masivo mal. Analicémoslo desde este punto de vista: Las películas comerciales presentan una “fantasía” alterna a la verdadera realidad, que entre otras cosas, propone el que es posible que los jóvenes, y en general, todas las personas, pueden tener relaciones sexuales, incluso al poco tiempo de conocer a su pareja, sin consecuencias de embarazo, enfermedades de transmisión sexual y aún más, sin consecuencias emocionales.
En el caso de los varones, al ver este tipo de películas, es muy probable que se sientan atraídos hacia un estilo de vida en el que la premisa es el placer inmediato, la “conquista” de varias mujeres a la vez, en cualquier momento y lugar, sin establecer ningún lazo afectivo o compromiso y sin tener que enfrentar ninguna consecuencia por ello. Por su parte, la industria musical muchas veces también fomenta y aplaude conductas desordenadas como las que hemos mencionado. Basta con recordar algunas estrofas de la canción interpretada por Marco Antonio Muñíz, Amor Pirata, cuya letra dice abiertamente que los dos saben que este “amor frágil y tierno puede llevarles de cabeza al mismo infierno… sin que sepa tu marido, ni se entere mi mujer.”
Finalmente, la falta de amor y respeto en los matrimonios desemboca de forma exponencial en la búsqueda de necesidades emocionales que aparentemente y de forma pasajera, son satisfechas por medio de la otra o el otro. La sociedad impone estereotipos y dicta las pautas de conducta que son deseables en hombres y mujeres. La mujer “necesita” sentirse amada por su esposo y el hombre “necesita” sentir el respeto de su esposa. El trajín diario del matrimonio, las cuentas, el estrés, el trabajo, los niños, entre otras cosas, hacen que poco a poco y casi sin darnos cuenta cada uno vaya olvidando aquellas estrategias de conquista que tanto resultado dieron en la etapa de noviazgo. Ella le manifestaba a él su respeto y admiración a través de halagos, adulaciones y muestras de confianza. Por su parte él dedicaba tiempo para escucharla, hablar y contarle todo tipo de detalles.    Hoy, después de meses o años de matrimonio, poco a poco se va diluyendo la fuerte capa de maquillaje actoral que ambos exhibían.   Según el Dr. Emerson Eggerich, en su libro Amor y respeto, el ciclo alienante se desata cuando la falta de respeto de ella genera en él falta de amor hacia ella, y viciosamente la falta de amor de él produce falta de respeto de ella hacia él. El clásico caso de que fue primero: ¿el huevo o la gallina?
Pensando concienzudamente en los tres puntos expuestos, he llegado a la conclusión de que fácilmente se puede ser tanto víctima como victimario de la infidelidad. Lo peor de todo es que en este juego todos pierden. Es frecuente que la persona que ha sido infiel, eventualmente, llegue a añorar y reconocer el valor de lo que ha perdido para siempre, su cónyuge sufrirá la decepción y pérdida del hogar que con gran esfuerzo había construido, e inevitablemente los hijos siempre serán las víctimas inocentes del desdén moral de quien no supo mantener un compromiso.
Es aquí donde es preciso aferrarse a los valores y mandamientos espirituales que son fundamento de la sana convivencia y el bienestar integral individual.
Recuerde que la confianza y el respeto de su cónyuge e hijos no se compran y ciertamente es muy difícil de recuperar. La fidelidad conlleva un esfuerzo del día a día, casi de minuto a minuto. Identifique cuáles son sus debilidades y carencias en su relación y de inmediato busque ayuda de un psicólogo o consejero profesional. Su familia es el tesoro más valioso que usted tiene.   Conviértase en un celoso guardián de la misma.

Consejos para mantenerse fiel a su cónyuge:
  1. Nunca haga nada que comprometa su libertad.
  2. Tome la decisión de no mirar al sexo opuesto con deseo. Ejerza el auto control y el dominio propio.
  3. Si está casado o casada, no entable amistades íntimas o profundas con personas del sexo opuesto.
  4. No responda a coqueteos fuera de su matrimonio. Piense en lo que puede perder en lugar de centrarse en las emociones pasajeras.
  5. Use el Internet para lo que fue concebido: negocios y comunicación al instante, no para entablar amistades dudosas ni acceder a pornografía. El establecer relaciones por el cyber espacio también es infidelidad.
  6. Procure que los espacios de tiempo en que estén juntos usted y su cónyuge sean agradables y divertidos para los dos. De esta forma ninguno de los dos se verá tentado a buscar esos momentos con una tercera persona.
  7. Actúe con la mente y no con las emociones.
  8. La infidelidad es una trampa. Al principio endulza y es placentera, pero pronto le aprisionará y herirá. En la gran mayoría de casos, de por vida.
  9. Recuerde que no hay nada escondido entre cielo y tierra. Todo sale a la luz.
  10. La fidelidad es un acto voluntario. Practíquela. No espere a sentir el deseo o la necesidad de ser fiel.
  11. La infidelidad no se justifica en ningún caso, ni depende de la actitud o accionar del cónyuge. El compromiso de ser fiel no es con su pareja, sino con usted mismo.

Admiración y Respeto

Por David Wilkerson

DavidWilkersonLa Biblia establece claramente que todo creyente debe cultivar el temor de Jehová. El verdadero temor de Dios incluye admiración y respeto, pero va mucho más allá de eso. David nos dice: “La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Salmos 36:1). David está diciendo: “Cuando veo a alguien consintiendo en la maldad, mi corazón me dice que tal persona no tiene temor de Dios. No reconoce la verdad acerca del pecado, o acerca del llamado a la santidad por parte de Dios”.

El hecho es, que el temor de Dios nos da el poder para mantener la victoria en tiempos de maldad. Así que, ¿cómo obtenemos este temor? Jeremías responde con esta profecía de la Palabra de Dios: “Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí” (Jeremías 32:39-40).

Esta es una maravillosa promesa del Señor. Nos garantiza que Él nos proveerá de su temor santo. Dios no derrama simplemente su temor a nuestros corazones en un destello sobrenatural. No, Él pone Su temor en nosotros a través de Su Palabra.

¿Significa esto que el temor de Dios es plantado en nuestros corazones cuando simplemente leemos la Biblia? No, en lo absoluto. Viene cuando concientemente decidimos obedecer cada palabra que leemos en la Palabra de Dios. La Escritura se encarga de ello. Nos dice cómo es que el temor de Dios vino sobre Esdras: “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla” (Esdras 7:10).

El temor de Dios no es tan sólo un concepto del Antiguo Testamento. Vemos que el temor de Dios se menciona en ambos Testamentos. El Antiguo nos dice: “Teme a Jehová, y apártate del mal” (Proverbios 3:7). Así también el Nuevo declara: “No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Romanos 3:18). Pablo añade: “Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Corintios 7:1).

LA COPA QUE POCOS TOCAN

copa-fifaEstos días llegó a Chile un preciado trofeo de oro macizo, el cual es muy codiciado por muchos países. Y la verdad que su estancia en nuestro territorio ha desatado un interés inusitado, las largas filas y extensas horas para estar unos segundos al lado de tan brillante trofeo y sacarse la correspondiente fotografía, nos muestran lo futbolizada de gran parte de nuestra sociedad.

El futbol es algo como una gran religión, la cual convoca a miles y millones de feligreses a sus templos por todo el orbe, de todas las clases sociales, de todas las razas y lenguas, el fanatismo de estar cada domingo es sagrado, apoyar al equipo, comprar las camisetas, abonarse al cable, invertir tiempo y dinero, no hay miramiento para algunos que se endeudarán por varios años para estar en Sudáfrica, es que el fanatismo de seguir la roja, se va traspasando de generación a generación, ver como los padres inculcan y motivan a sus pequeños. La emoción de un gol, el vibrante relato por radio, los ojos que no se desconcentran ante nada, ver las jugadas maestras de los expertos, las gargantas gastadas entonando himnos de férreo apoyo a su equipo y orando a Dios para que gane o empate el equipo de los amores.

Como nos gustaría ver que en nuestros cultos a nuestro buen Dios, la gente hiciera filas por participar de fiestas espirituales, donde con toda el alma y toda la mente y con todas las fuerzas adoráramos al Señor, donde no solo unos segundos sino en toda nuestra vida estemos frente no ante un ídolo de oro, sino que ante el Dios vivo.

Dedicando nuestro tiempo y recursos para bendecir la obra de Dios. Inculcando a las generaciones que vienen después de nosotros este gran amor por nuestro Dios.

Lamentamos ver muchas veces la indiferencia del pueblo de Dios, vemos actitudes como: llegar tarde a los cultos, hermano/as que no diezman, algunos participan de vez en cuando, solo demuestran el poco amor a quien lo dio todo por nosotros.

Por otra parte, es imposible desconocer ese remanente fiel que ama al Señor, esos hermano/as que ante las adversidades siguen adelante, ver como muchos de nuestros niños y jóvenes se están comprometiendo con Dios.

Sin demonizar el deporte, valga esta reflexión, para darnos cuenta que si el mundo corre por sus intereses, nosotros como siervos de Dios con entusiasmo contagioso sirvamos en nuestras congregaciones entregando lo mejor.

Pastor Boris Rodríguez

Administrador pag. web unapab.cl

SUS DERECHOS EN CARRETERA

Si está pensando en emprender nuevos rumbos y recorrer el país en auto, averigüe cuáles son las posibilidades que existen para su traslado y cuáles son sus derechos y deberes en la carretera.

Si la decisión es realizar el viaje en su vehículo lo más importante es considerar primero un presupuesto para el pago de peajes, bencina y revisión técnica del automóvil si es necesario y cuando el viaje comprende muchos kilómetros.

Viajar en automóvil siempre será más conveniente si el viaje se realiza con cuatro pasajeros, ya que los costos del traslado no se multiplican por el número de personas arriba del vehículo.


En este tipo de viajes, considere estos deberes

  • Pagar el peaje o precio por ocupar las autopistas. Consulte valores en www.vialidad.cl
  • No tirar desperdicios a la carretera.
  • No dañar cercos, señales, avisos, letreros.
  • Conducir con precaución y respetar las normas del tránsito.

Sus derechos en carreteras

Sistemas de seguridad sin costo para los automovilistas. Incluye señalética e iluminación adecuada y oportuna, barreras de seguridad, delimitación de vías, personal de vigilancia, servicio de grúa y mecánica básica, servicios de ambulancias y bomberos. 
Comunicación de emergencia le permite acceder a teléfonos ubicados cada 2 o 4 kilómetros y que deben estar operativos las 24 horas. Con este sistema puede dar aviso a ambulancias, control de caminos, grúas y Carabineros.
Derecho a información sobre el estado de la carretera y los precios cobrados en cada peaje. Ser informado oportunamente sobre desviaciones, demarcaciones, señaléticas y cualquier imprevisto que se presente en la ruta.

¿Le han cobrado por pasar por la carretera, pese a que su auto ese día estuvo en casa o sencillamente nunca le han enviado boletas a su hogar, pese a que el contrato lo decía?

  • Recuerde que la Ley del Consumidor, resguarda sus derechos en las autopistas.
  • Cuando usted transita por una autopista concesionada, estamos frente a un acto de consumo por el que se paga una tarifa específica (peaje, cobro tag) por la prestación de un servicio.
  • Por eso la Ley del Consumidor, resguarda sus derechos en este acto de consumo y le da derecho a:
  1. Que se le cobre por el servicio prestado.
  2. Recibir un servicio de calidad y seguridad que no les cause daño alguno.
  3. Y a reclamar si detectan alguna irregularidad en los cobros.

revistadelconsumidor.cl

SERMÓN ANUAL 2010

CONGRESO NACIONAL BAUTISTA (UBACH).-

PAINE , 14 DE ENERO 2010

SERMON ANUAL: UNA FAMILIA A LA QUE EL PADRE LE ESTA HABLANDO

PASTOR OTHONIEL SEPULVEDA TORRES

INTRODUCCION:

Sin duda alguna el Padre de esta gran familia bautista, se complace en juntarnos en este lugar, para tratar con nosotros, haciéndonos sentir su amor, su paciencia y entregarnos las bendiciones que tiene preparadas.

Nos disponemos entonces a escucharle y en silenciosa oración decirle que necesitamos y deseamos que nos hable, y, que estamos  dispuestos a servirle según sea su voluntad y sus planes.

DIOS HABLA HOY:

No solamente es el nombre de una versión del N.T o de la Biblia, sino que es lo que la Biblia dice:

Hebreos 1: 1-2 “Dios, habiendo hablado muchas veces  y de muchas maneras EN OTRO TIEMPO a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra  de su poder, habiendo  efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos”.

El mismo Hijo, Jesucristo dice en Juan 5:39  “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”.

También dijo (Juan 16: 7-15)“Os conviene que yo me vaya, porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros, más si me fuere os lo enviaré. Y cuando él venga:

-  convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio…..(Hacia los inconversos)

-  él os guiará a toda la verdad, porque no hablará de su propia cuenta, sino que hablará lo que oyere (Es una Persona “oye”) No puede darse por porciones

-  os hará saber todas las cosas que habrán de venir

-  El me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber”. Esto sin duda hacia los creyentes.

EL ESPIRITU SANTO YA VINO Y YA ESTA..

La Iglesia comenzó justamente en Pentecostés cuando se cumplió la promesa de la venida del Espíritu Santo. Hechos cap. 2

El ya está en la iglesia, está en cada persona que ha recibido a Jesucristo, como su  Unico y Suficiente Salvador Personal. El creyente no tiene que pedirlo, ya está en él,  el creyente es  templo del Espíritu Santo, si de verdad se arrepintió, puso su fe en Jesucristo y lo recibió, abriendo la puerta de su corazón, si hubo verdadera conversión:  fue bautizado, sellado con el Espíritu Santo de la promesa. (Hechos 2:38; 3:19; Efesios 1:13; Apocalipsis 3:20)

Ahora el mandato bíblico es “Sed llenos del Espíritu”.  (Efesios 5:18). Los bautistas, hemos entendido siempre que sed llenos significa ser “controlados” totalmente, en todas las áreas de la vida. Entonces la oración correcta debería ser “que el Espíritu Santo que mora en mí, me tenga más a mi, es decir, controle mi vida, en lugar de pedir tener  más Espíritu Santo, que el Espíritu Santo me tenga  a mí., porque es Persona, es Dios. O lo tiene o no lo tiene. QUE EL ESPIRITU NOS GUIE EN Y POR MEDIO DE LA BIBLIA:

Cuando eso ocurre, la Biblia dice que :

-          Ríos de agua viva correrán desde nuestro interior ( Juan 7:39), en aquellos que vienen a saciar su sed en la Persona de Cristo.

-          El fruto del Espíritu se evidenciará en la vida de los creyentes, que se someten  totalmente a Cristo, mediante cualidades y atributos espirituales como : el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre y la templanza. (Gálatas 5: 22-23) . Es lo que nos hace espirituales. Nos hace semejantes al carácter de Cristo. Es la vida que refleja la presencia de Cristo y trae las manifestaciones del poder espiritual.

-          Porque no nos ha dado Dios espíritu  de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio, (2ª. Timoteo 1:7)  (espíritu interpretado como Espíritu Santo, o tal vez describa el  espíritu humano  luego de ser moldeado por el Espíritu Santo).

-          Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último  de la tierra, (Hechos 1:8).

NUESTRA DOCTRINA ACERCA DEL ESPIRITU SANTO.

El Espíritu Santo

Uno en deidad con el Padre y con el Hijo. Dios activo en la creación, en la

expresión de la sabiduría de Israel, en la inspiración de los profetas y apóstoles,

de quienes heredamos la Palabra de Dios. Dios activo y presente en la exaltación

de Jesucristo como Señor. Nos conduce al Señorío de Cristo y nos mantiene en la

obediencia y la santificación de nuestras vidas (1 Cor.12:13). Es Dios con

nosotros, confirmando permanentemente que somos hijos de Dios, (Rom 5:5,

8:33). El eterno auxiliador en nuestras debilidades manteniendo viva en nosotros

la esperanza cristiana. (Rom 8: 22-25)

Presente en el mundo. Convence al mundo de su rebeldía radical frente a Dios y

dirige a los seres humanos a ser receptores de la obra redentora de Cristo. (Juan

16:8-11)

Después de la resurrección de Cristo, el Espíritu desciende para formar la iglesia y

dotarla de las capacidades esenciales para cumplir su misión y ser una testigo

eficiente de Cristo.

Todo creyente en el acto de conversión a Jesucristo recibe al Espíritu Santo y se

constituye, junto con la iglesia, en su templo (Ef.1:13-14; 2:22, 1 Cor. 6:19). Somos

llamados a vivir por Él, dejarnos conducir y consolar por Él y Él es quien produce

su fruto en nosotros en una vida de acuerdo a la voluntad de Dios, (Gal 5:22-23)

Espíritu y Palabra son inseparables. La Palabra de Dios es la herramienta del

Espíritu Santo para guiarnos, enseñarnos, iluminar nuestro camino de fidelidad a

Cristo y consolarnos con la esperanza cristiana. 1 Cor.12:3; Ef. 6: 17, Heb 4:12

TENEMOS UNA GRAN NECESIDAD: Probablemente esa necesidad está claramente expresada en el siguiente pasaje:

En 2ª.  Crónicas 7:14  en el pacto de Dios con Salomón leemos “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren,, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”.

-          Necesitamos humillarnos, reconocer que ya no somos el pueblo del libro. Lo desconocemos realmente.

-          Necesitamos reconocer el SEÑORIO DE CRISTO

No hemos dependido de la dirección del Espíritu Santo, sino de otras direcciones.

No hemos buscado Su voluntad, para la Iglesia y pueblo de Dios. Buscamos otras voluntades que nos desvían. No vamos a su Palabra para escuchar a Dios.

Nos falta armonía. El Salmos  133 dice:  “Mirad cuan bueno y cuán hermoso es habitar los hermanos juntos en armonía……  porque allí envía Jehová bendición y vida eterna. NOS  ESTAMOS DIVIDIENDO a causa de visiones pastorales y doctrinales  que confunden y son rechazadas por un buen número de miembros. Nos estamos dividiendo porque miembros de las iglesias no entienden ni se someten a la autoridad pastoral bien ejercida. Se observa un esfuerzo por “doblarle la mano al pastor”

La autoridad desde la perspectiva Evangélica Bautista descansa en la espiritualidad de siervo y en la investidura ministerial que le ha sido entregada, teniendo su eje central en el modelo de Cristo. No es autoridad vertical.

-          Necesitamos que el Espíritu Santo haga fluir de nuestro interior los ríos de agua viva que faltan, para terminar con la sed existente, con la sequedad espiritual. Y según las Escrituras lo hará tomando de Cristo, en su Palabra, nos guiará a la verdad que es Cristo, no  a una  doctrina, no a una  denominación, no a una  visión.

¿PUEDE DIOS HABLARNOS DE OTRAS MANERAS?

Si lo ha hecho, y de muchas maneras. El puede hacerlo como quiera, sin embargo ha establecido, EN ESTOS TIEMPOS,  hacerlo por el Hijo, y el Hijo ha señalado claramente el camino (que ya mencionamos), las Escrituras (Juan 5:39).

Debemos trabajar por una  adecuada interpretación bíblica, que tome en cuenta el   contexto del texto y el mensaje de la Escritura a fin de caminar por una aplicación que ilumine la vida de la iglesia en el mundo de hoy. No basta con citar la Biblia para declararnos bíblicos (Satanás también la cita). De esta manera nos salvamos de una lectura subjetiva que se verifica en el uso del siguiente vocabulario: “DIOS ME HABLÓ”, “Dios me reveló” y otras expresiones en el mismo  tenor individualista, que subyuga la Biblia como conocimiento verdadero a una experiencia individual, generando una prelectura que en el mejor de los casos, distorsiona el mensaje auténtico de la Palabra de Dios.

La Biblia es la voz (Revelación especial) de Dios, y su conocimiento se vive en la comunión de los redimidos mediado por el rol orientador del Espíritu Santo.

CREEMOS QUE:

No hay más Revelación que la que concluye en la persona del Señor Jesucristo:

RECOMENDACIONES BIBLICAS:

Nehemías 8:8  “Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura”

1ª. Cor 2:10:  Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aún lo profundo de Dios”

1ª. Cor 2:11: “Porque ¿Quién de los hombres sabe las cosas del hombre sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoce las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”

1ª. Cor. 2:12: “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”

1ª. Cor. 2:13: “lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual”

2ª. Cor.: 10: 4-5: “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez  que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo…”

VOLVAMOS ENTONCES A LAS ESCRITURAS: VOLVAMOS A LA OBEDIENCIA:

  1. Para redescubrir la Misión o tarea de la Iglesia: La Adoración (Proskuneo) la Comunión o Koinonía, la Enseñanza (Didache), La Proclamación (Kerygma) y, el Servicio (Diakonía). Y esta debe desarrollarse de manera integral en la Iglesia. No es una mas importante o mejor que la otra.
  2. Para redescubrir que la iglesia la edifica el Señor, según lo dijo: “Edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” Mateo 16:18, y que es su cuerpo, del cual El es la Cabeza. El está más interesado que nosotros en establecer SU Reino, pero lo hará a su manera.
  3. Que el cuerpo de Cristo que es la Iglesia, tiene muchos miembros y cada uno con  distintas funciones,  las que están dadas por los dones espirituales que el Espíritu Santo ha dado a cada creyente, Romanos 12: 4-21. En 1ª. Pedro 4:10 la demanda es “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”.
  4. Que , por lo tanto, la iglesia debe, organizarse de acuerdo a lo que el Señor de la Iglesia determina y actúa a través del Espíritu Santo:

-          1ª Corintios  12: 3-5. Hay diversidad de dones, pero el espíritu es el mismo; Hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo, hay diversidad de operaciones (resultado, eficiencia), pero Dios el Padre que hace todas las cosas es el  mismo. Esta organización de la Iglesia, releva el principio tan nuestro del SACERDOCIO UNIVERSAL DEL CREYENTE. Es la movilización de los laicos, que traerá el avivamiento que esperamos. (Permítanme decir que “una de las razones del éxito del G12 es que se movilizan los laicos, los santos para realizar la obra del Ministerio”, Sin embargo, eso es absolutamente posible en el marco del Congregacionalismo bautista. No confundir con  democracia, que no es sinónimo de congregacionalismo, y que NO tiene base bíblica suficiente.

SOMOS LA FAMILIA DE DIOS, DISEÑADA COMO UN CUERPO:

-          TENEMOS AL SEÑOR DE LA IGLESIA EDIFICANDO SU IGLESIA

-          TENEMOS LA MISION

-          TENEMOS LA ORGANIZACIÓN INDICADA PARA ESTE CUERPO CON DIFERENTES MIEMBROS, CON DISTINTOS DONES CADA UNO SEGÚN EL ESPIRITU LE HA DADO.

-          TENEMOS EL MANDATO DE 1ª PEDRO 4:10 “CADA UNO SEGÚN EL DON QUE HA RECIBIDO MINISTERELO A LOS OTROS COMO BUENOS ADMINISTRADORES DE LA MULTIFORME GRACIA DE DIOS”

-           TENEMOS AL ESPIRITU SANTO GUIANDO, INSPIRANDO Y SIENDO EL PODER REQUERIDO PARA CUMPLIR LA MISION.

LOS BAUTISTAS TENEMOS TODO LO QUE DIOS HA ENTREGADO Y DISPUESTO PARA QUE LA IGLESIA CUMPLA SU DOBLE MISION:

  1. Demostrar el Reino. Esto es vivir como los ciudadanos de ese reino, espiritual, que no es de este mundo, que debe evidenciarse aquí en este mundo para que el mundo  crea. Que debe ser  la sal de la tierra y la luz del mundo. Que debe vivir como una familia que se ama, que se estimula al amor y a las buenas obras, que tiene TODA la solución de sus problemas en Cristo: enfermedades y dolencias. Que tiene quien suple todo lo que nos falta, que promete: “Cosas que ojo no vió ni oído oyó ni han subido al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” Pueblo que en el Nombre de Jesús puede realizar señales y prodigios, que demuestran su Poder actuando hoy.  Que puede imponer las manos para que los enfermos sean sanados, que es una “nación santa, real sacerdocio, linaje escogido, pueblo adquirido por Dios, para que anuncie las virtudes de Aquel que lo llamó de las tinieblas a s luz admirable”, y que por lo tanto tiene que:

  1. Extender el Reino. Cumpliendo los mandatos del Señor que han sido tan apreciados por nuestra denominación, pero que hemos descuidado, encerrándonos en nuestros templos. “Por tanto id por todo el mundo….” Y me seréis testigos en Jerusalen, Judea; Samaria y hasta lo último de la tierra”. Lamentablemente las estadísticas, nos dicen que aumentamos de 254 congregaciones  a 502 congregaciones desde hace 15 años, pero que no aumentamos la membrecía. Esto muestra un  problema, una falencia o debilidad, que debemos buscar juntos: pastores y miembros de las iglesias.

DIOS HABLA AL PASTOR (CABEZA VISIBLE DE LA IGLESIA)

  1. Debe dirigir la congregación. Juan 21: 16 (Como le dijo a Pedro, nos dice hoy : pastor… me amas? … apacienta mis ovejas)  Ser la cabeza de la iglesia local:  1ª. Pedro 5:2-3    (Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto). Organizar; Administrar y supervisar.
  2. Predicar, 2ª. Timoteo 4:2
  3. Pastorear, Juan 21:16; Hebreos 13:17.  (Ellos velan por vuestras almas…) Visitar y aconsejar.
  4. Evangelizar, Mateo 28: 19-20.
  5. Enseñar, Mateo 28:20; 2ª.Timoteo 2:24 Lo que implica estudios bíblicos, clases para nuevos convertidos (discipulado), clases para obreros.
  6. Adiestrar obreros, Efesios 4:11-12. En la Iglesia Local; Institutos Bíblicos; Experiencia práctica.

DIOS HABLA A LOS MIEMBROS (COMO PARTE DEL CUERPO)

  1. 1ª. Pedro 4:10:  Cada uno de vosotros, según el don que recibido….
  2. Hebreos 10: 23-25 “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de  nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, y tanto más, cuando véis que aquel día se acerca. PROBLEMA DE CONGREGARSE…
  3. 1ª. Pedro 2:9 “ Mas vosotros sois, linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” Mateo 28:18-20 , “Por tanto id, haced discípulos, bautizándoles, enseñándoles…..

DIOS HABLA A LAS MUJERES:

  1. 1ª. Pedro 4:10, “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” Pues  la Biblia dice que el Espíritu Santo entrega los dones soberanamente como El quiere (Romanos 12:11). Lo mismo afirma las profecía de Joel (2:28.29)
  2. En el plano espiritual la mujer ejerce un papel primordial en la formación y estabilidad de los hijos y la familia. En las páginas del N.T. encontramos que la madre  y la abuela de Timoteo (2ª- Timoteo 3: 14,17) dieron una buena instrucción basada en las Sagradas Escrituras lo que permitió en la vida de Timoteo una serie de beneficios como una vida espiritual exitosa, en base a su experiencia vivencial, estaba capacitado para enseñar, para tener un estilo de vida disciplinada, para mantener una integridad física, mental,  emocional y espiritual-
  3. La enseñanza de las verdades  bíblicas deben ser una constante en la vida de la familia que se va modificando progresivamente según ciclos de vida. DIOS ESPERA LO MISMO DE LA MUJER HOY.
  4. Los pastores hemos reconocido que ellas también pueden ser llamadas al ministerio pastoral.

DIOS HABLA A LOS JOVENES:

  1. 1. 1ª: Pedro 4:10 “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” Pues  la Biblia dice que el Espíritu Santo entrega los dones soberanamente como El quiere (Romanos 12:11). Lo mismo afirma las profecía de Joel (2:28.29)
  2. Hablando al joven Timoteo le dice: 1ª. Timoteo 4:12: “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Entretanto que voy , ocúpate en la lectura, la exhortación y  la enseñanza”
  3. Tito 2:6,7 :“  Exhorta asímismo a los jóvenes a que sean prudentes, presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad.
  4. También en 1ª: Juan “:13,14 la Biblia da consejos a los jóvenes, indicándoles que en Cristo son fuertes y la palabra de Dios permanece en vosotros y habéis vencido al maligno.

DIOS HABLA A  LOS VARONES:

  1. 1. 1ª. Pedro 4:10 “Cada uno  según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” Pues  la Biblia dice que el Espíritu Santo entrega los dones soberanamente como El quiere (Romanos 12:11). Lo mismo afirma las profecía de Joel (2:28.29)
  2. Toda la Biblia está genéricamente hablando del hombre,  está indicándoles cómo debe ser y qué debe hacer: en el hogar como sacerdote; en el matrimonio, amando y cuidando de su mujer; en la educación del los hijos, enseñándoles la Palabra y siendo ejemplo digno de imitar.

LA ESTRATEGIA DE DIOS:

Antes permítanme citar parte de un testimonio de un pastor:  Junto a mi esposa, “descubrimos, aprendimos lo que significa, lo que es el poder y la autoridad que el Señor nos ha dado como hijos y siervos suyos.  Con ello aprendimos lo que es vivir en la Plenitud del Espíritu. Cada día es una nueva experiencia con nuestro Dios. Todo esto cambió nuestra manera de pensar y actuar, de servir y adorar, de enseñar, predicar y ministrar a las gentes. Con ello cambió la administración de la Iglesia y la liturgia. Comenzamos a trabajar por ministerios, de acuerdo a los dones de cada uno. Resultado: La Iglesia se unió, se fortaleció y creció.

Este pastor descubrió lo que es la estrategia y modo de operar de Dios en su Palabra.

El método o estrategia de Dios para establecer su Reino es :

Por medio de la Iglesia, como agencia para “DEMOSTRAR” Y “EXTENDER EL REINO.

-            1.   La Iglesia existía en congregaciones locales, compuestas de cristianos, Hechos 16:     4,5.

- Los miembros eran convertidos y se unían en una estructura específica: Romanos

16:16; 2ª. Cor. 11:28; Romanos 16:3,4

- A veces se reunieron en una casa, 1ª. Cor. 16:19, o en una sinagoga.

- No identificaron la existencia de una iglesia con un edificio.

- No creyeron que un edificio era necesario para la existencia de una iglesia.

2.   La Iglesia (congregaciones), se reunían en una manera especial el primer día de la

Semana, 1ª. Cor 16:2; Hechos 20:7. Está fijo el día, no la hora.

3     Las congregaciones contaban con ancianos (pastores) que tenían la

responsabilidad de la iglesia local. Hechos 14:23; 20:28. Su tarea era alimentar,            mantener la vida espiritual; adiestrar a los santos para la obra del ministerio,           Efesios 4:11-13

4.    Las iglesias (congregaciones) tenían servidores para ayudar en el área material.           Hechos 6: 1-6

5.    Las congregaciones mantenían requisitos específicos para pastores y servidores.         1ª. Timoteo 3: 1-13; Tito 1: 5-9

6.    Las congregaciones tomaron seriamente la práctica de la disciplina. 1ª Corintios          5: 1-5. Disciplina con ánimo restaurador.

7.    Las congregaciones a veces se juntaron para resolver algún problema. Hechos 15.

8.   Las congregaciones tenían dos ordenanzas, el bautismo y la Cena del Señor.

Estas características o normas son bíblicas y son aplicables para nuestra época. No las podemos cambiar.

Puede o no puede haber un pastor rentado por ella.

Puede o no puede haber una super estructura denominacional. Si la hay debemos respetarla, porque nos la hemos dado libre y consensuadamente.

Hay que formar congregaciones, pero …..¿autónomas?. ¿independientes?

EL PODER DE DIOS: La Iglesia nace en Pentecostés, con la Venida del Espíritu Santo.

EL ESPIRITU SANTO ES ESENCIAL, AL MENOS POR LAS SIGUIENTES RAZONES:

  1. La tarea de la Iglesia es de naturaleza espiritual, sobrenatural.
  2. El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Romanos 14:17.
  3. Solamente el Espíritu Santo trae el poder necesario y prometido para poder ser testigos de Cristo. Hechos 1:8.
  4. Solamente el Espíritu Santo convence al pecador de pecado, justicia y juicio.
  5. Solamente el Espíritu Santo produce “denuedo” en los creyentes. Hechos 4:31
  6. La Iglesia nació como obra del Espíritu Santo en Pentecostés. Hechos 2.
  7. Solamente el Espíritu Santo dirige y guía a la Iglesia respecto al donde y cuando testificar. Juan 14:26.
  8. Solamente el Espíritu Santo entrega los dones y gracia necesarios para testificar, Romanos 12; 1ª. Corintios 12; Efesios 4:11-13.
  9. Solamente el Espíritu Santo produce la calidad de vida que el creyente debe tener antes de evangelizar. Gálatas 5:22
  10. Solamente el Espíritu Santo estimula la Unidad, el Compañerismo, la Koinonía de la familia de Dios; aspectos básicos para que los inconversos crean y permanezcan. Juan 17:17-23.
  11. Solamente el Espíritu Santo produce la Libertad necesarias, rompe ataduras y llena de su presencia al cristiano. Juan 14: 26-27; 16: 7-15-

CONDICIONES PARA SER LLENOS DEL ESPIRITU SANTO:

Puesto que hemos recibido el Espíritu Santo y ya mora en nosotros, la pregunta es: ¿Qué NECESITAMOS ENTONCES, para que el poder del Espíritu Santo se manifieste en nosotros?

La respuesta es  NECESITAMOS SER LLENOS DEL ESPIRITU SANTO. Ser llenos es un mandato (Efesios  5:18)

Los discípulos de Cristo fueron llenos una y otra vez: Hechos 2:4; Hechos 4:31. Lo mismo con Pablo (Hechos 13:9; Hechos 9:17), También con Pedro(Hechos 2:4; Hechos 4:8)

En Juan 7: 37-39 nos damos cuenta de las condiciones para ser llenos:

  1. TENER SED: Esto es  estar afligidos por la sequedad y esterilidad de nuestra alma y desear ardientemente las aguas de la gracia divina. Hoy día se evidencia una gran sed espiritual, tanto en los pastores como en  las iglesias quieren más de Dios. Estamos buscando, pues recordamos que la Palabra dice: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,  ni han subido al corazón del hombre. Son las que Dios ha preparado para los que le aman” 1ª. Corintios 2:9.

-           Las bendiciones materiales Dios las reparte sin distinción (Mateo 5: 45)

-          Las bendiciones espirituales, en cambio, se conceden a quienes las desean (Colosenses 3: 1-2) “Si pues habéis resucitado con Cristo, buscad las cosa de arriba…

-          TENER SED ES DESEAR LAS BENDICIONES ESPIRITUALES. ES VIVIR Y EXPERIMENTAR LO QUE EL SEÑOR JESUCRISTO DIJO:  Cosas mayores que estas haréis.  Es ser instrumentos de poder en las manos de Dios. Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán etc.

  1. LIMPIAR EL VASO: Significa enfrentar honradamente la cuestión de nuestros pecados y tratar con ellos según las Escrituras: Arrepentimiento y perdón. CUALQUIER VASO SIRVE, SIEMPRE QUE ESTE LIMPIO.

  1. ENTREGAR EL VASO: Esto es someterse a Cristo, someterse al Espíritu Santo (también someterse los unos a los otros, al líder, al pastor.  Es reconocer el Señorío de Cristo (2ª. Corintios 5:14-15). Es ofrecerle todo el ser, ponerlo en las manos de El, para que El actúe.

  1. BEBER: Es creer que El ,lo hará. Es recibir por la fe la plenitud. Es obedecerle. No basta la oración sin obediencia. Es andar por fe y no por vista. Le hemos pedido después  de reunir los requisitos, entonces recibamos la respuesta: tomemos lo que El nos está entregando en respuesta a la sed, la limpieza, el sometimiento y la obediencia.

CONCLUSION: Lo que el Espíritu Santo hizo al inicio del cristianismo, en el comienzo de la Iglesia, según lo vemos en el libro de los hechos, lo hará también hoy. La forma de hacerlo le pertenece porque El actúa soberanamente, siempre para guiarnos a toda la verdad, para capacitarnos, para tomar de Cristo y darnos a nosotros, para glorificar a Cristo. PERMITÁMOSLE ACTUAR.

ALGUNAS COSAS QUE DEBEMOS HACER ENTONCES:

  1. Reconocer nuestra condición; personal, congregacional y denominacional. ¿Estamos satisfechos con la realidad actual?
  2. Arrepentirnos y pedir perdón a Dios. Probablemente también al hermano.
  3. Orar con toda súplica por un avivamiento espiritual
  4. Ser llenos del Espíritu Santo.

Informe del Comite de busqueda de pastor:

Nuestro informe no es atractivo. No hemos podido encontrar un candidato aceptable para la iglesia, aunque había un candidato con promesa. Apreciamos todas las sugerencias que vienen de los miembros de la Iglesia. Hemos investigado cada una con una entrevista o llamado tres personas por lo menos para que nos den referencia en cuanto a la persona sugerida. Lo que sigue es nuestro informe confidencial concerniente a los candidatos bajo consideración:

Adán: Un buen hombre al comienzo. Pero tuvo un problema con su esposa. También una referencia dice que su esposa y él habían gozado de andar desnudos en el jardín

Noé: Su pastorado previo fue de 120 años sin conversos. Tiende a realizar proyectos de construcción extraños.

Abraham: Algunas referencias informan de que tomó otra mujer como esposa con permiso de su esposa. Pero nunca durmió con la esposa de otro hombre. A la vez parece que ofreció a su esposa a otros hombres.

José: Piensa ideas grandiosas. Se jacta de sus sueños y cree en la interpretación de sueños. Fue encarcelado.

Moisés: Un hombre humilde y manso. No comunica bien. A veces tartamudea. Sabemos que tiene tiempos cuando se enoja vigorosamente y reacciona drásticamente. Dicen que huyó de su vocación previa bajo el cargo de asesinato.

David: El líder con mas promesa de todos hasta que fue encontrado con la esposa de su vecino. Se rumorea que planeó la muerte del esposo para casarse con su amada. Luego, se arrepintió de corazón.

Salomón: Conocido como un gran predicador. Pero nuestra casa pastoral nunca podría acomodar a todas sus esposas.

Elías: Dado al desánimo, aún llega a deprimirse. No puede aguantar la tensión ni la presión del ministerio.

Eliseo: Hay rumor de que por un tiempo vivió con una viuda.

Oseas: Es un pastor lleno de amor y comprensión. Pero nuestra congregación nunca podría aceptar la ocupación de su esposa.

Débora: Mujer

Jeremías: Inestable emocionalmente. Alarmista. Negativo. Siempre lamenta la situación de la gente. Llora mucho. Se dice que hizo un viaje largo para esconder su ropa interior en la ribera de un río.

Isaías: Dice que vio ángeles en el Santuario. ¿Fantasioso?

Jonás: Rechazó el llamado de Dios al ministerio misionero. Solo obedeció, dice él, cuando un gran pez lo tragó. Dice que éste pez después de tres días le vomitó en una playa. ¡Colgamos el teléfono!

Amós: Es del campo y no es muy suave en su trato. Si asistiera a un seminario tal vez tendría posibilidades. Siempre condena a los ricos. Sería mejor que pastoreara a una congregación pobre.

Juan: Dice que es Bautista. Pero no se viste como uno. Ha dormido en el campo por meses. Come una dieta extraña. Y provoca a los líderes denominacionales.

Pedro: Es obrero y pescador. Tiene mal humor, aún hay rumores que usa lenguaje de la calle por vergüenza de identificarse con el Señor. Peleó con Pablo en Antioquia. Agresivo.

Pablo: Poderoso líder y predicador atrayente. Pero, algunos dicen que no tiene mucho tacto. Por un tiempo no perdonó a un ministro joven que fracasó. Tajante. Públicamente enfrentó a Pedro. Es capaz de predicar toda la noche.

Timoteo: Demasiado joven

Jesús: Anda con pecadores y publicanos. Le gustan los banquetes y las bodas. Escapa del trabajo y ora mucho. Una vez su Iglesia creció a 5000 personas, pero El los ofendió y con excepción de doce personas todos le abandonaron. Aún a los doce les preguntó si ellos también querían irse. No ajusta a los deseos de la congregación. No queda en un lugar por mucho tiempo. Y, por supuesto, es soltero.

Judas: Tiene buenas referencias. Conservador. Conoce a los líderes religiosos y como acercarlos. Sabe como manejar el dinero. Lo hemos invitado a predicar este domingo. Hay posibilidades……..

¡DISCULPEN, LA ÚLTIMA NOTICIA ES QUE JUDAS SE AHORCÓ!

SEAMOS PERSONAS DE INFLUENCIA

Por Wendy Cortés B.
Permítame hacerle una pregunta: ¿qué piensa sobre la palabra influencia? Talvez por su mente pasan muchas ideas, por ejemplo, si hablamos de hijos, puede que se tenga la imagen de una influencia que se quiera ejercer sobre ellos, con valores morales, éticos  y espirituales.
Ahora bien, si se piensa en los amigos de los hijos, en los lugares que visitan, o incluso los programas de televisión y radio que prefieren, estos podrían percibirse, ocasionalmente, como malas o buenas influencias.
Inclusive, cuando se recuerda el ambiente, ya sea laboral o de estudios, se puede notar que la influencia se experimenta más intensamente, ya sea en la figura del jefe, profesores, compañeros de trabajo, amigos u otras personas que le rodean. Sentir el efecto de los demás, es una experiencia inevitable, donde quiera que la persona se desenvuelva.
La palabra influencia, según la Vigésima Segunda edición del Diccionario de la Real Academia Española, es la habilidad de ejercer poder sobre otros, de cambiar su actitud o forma de pensar sobre cierto tema o situación. Es importante tomar en cuenta que el carisma, la confianza que se emana o incluso la alegría que se puede trasmitir a otros; influencia –con gran poder- a todos los que se tenga contacto, brindando inspiración para sus vidas.
En relación a esto, el respeto hacia los demás es un elemento vital para poder influenciar a otros. El optimismo y la confianza que se puede trasmitir a los demás, es una manera poderosa de nutrir sus vidas, de apoyarlos en los momentos difíciles con muestras de cariño y, sobretodo, de comprensión.
¿Se considera usted una persona influyente? Para ser una persona de influencia, debemos ser íntegros en nuestra manera de pensar y de actuar, debemos escuchar a los demás y tratar de entender a aquellos que se acercan a nosotros. Esto significa ser más empáticos, más comprensivos y hasta más expresivos con los que están cerca de nosotros. Escuchar sin juzgar, un abrazo en medio de la angustia, o una conversación amena que rompa el silencio, pueden ser factores que influyan y ayuden a un individuo a ser una persona más feliz.
Aunque muchas veces la influencia puede ser mal utilizada, por ejemplo, cuando se abusa de una posición de poder en un cargo laboral o cuando instamos a otros a hacer cosas que no son apropiadas, estamos en el deber de devolver su verdadero propósito a nuestra capacidad de influencia: impactar a toda una generación, cultura, familia e incluso, ayudar a todos aquellos que son vulnerables, o se sienten excluidos por la sociedad.
Usted puede ser un modelo digno de imitar. Puede ser motivador, mentor y multiplicador de buenas acciones; sembrando esperanza en los corazones que la necesitan y confianza en aquellos que desean explotar su potencial. Una clave importante para ser influyente en la vida de los otros es la honestidad, la sencillez y sobretodo, el agradecimiento por lo que se tiene. Esto le motivará a valorar la esencia de un corazón noble y, al cultivar la integridad, la capacidad de influencia generará una imagen más genuina.

Henry Ward Beecher, un prominente orador estadounidense de finales del siglo 19, mencionó lo siguiente: “Aun la más humilde de las personas ejerce alguna influencia sobre los demás, sea ésta buena o mala”.
La vida nos da la oportunidad de conocer personas que, de una manera u otra, nos pueden influenciar para vivir mejor. Está en nuestras manos tomar esas cualidades para guiar a otros a crecer y caminar hacia un mejor futuro. Una mano amiga en tiempos de tristeza, una palabra de consuelo en medio de la desesperanza o una sonrisa a pesar de las angustia, puede impactar el corazón de un individuo.
Ya sea que usted se desempeñe como líder, como padre o madre, amigo, o jefe, recuerde que tiene en sus manos una gran responsabilidad: llenar de influencia motivadora a los que estén a tu alrededor, particularmente si hay personas a su cargo.
Seamos guías, mentores y amigos de todos aquellos que necesiten una influencia positiva para vivir en estos tiempos en que las relaciones sociales se tornan cada vez más difíciles y distantes. Nuestra sociedad necesita más hombres y mujeres que animen y motiven a otros a luchar por sus ideales, por sus sueños y que puedan formar a otros para influir de forma carismática en nuestras comunidades. Compartamos este desafío y procuremos mejorar de forma concreta nuestro presente, sin duda alguna esto tendrá un impacto positivo en el futuro de las generaciones venideras.

DIEZ PRINCIPIOS. Entre usted y su cónyuge

matrimonio-felizPonga a Dios en el lugar primordial de su matrimonio y acuérdese de mantenerlo en ese lugar de honor.

1. No amarás a ninguna otra persona más que a mí

Solo Dios debe recibir más amor de tu parte que yo. Mediante los votos matrimoniales, me he convertido en la persona más importante en tu vida por encima de padres, hijos, compañeros de trabajo y amigos. Por consiguiente, espero que me ames de todo corazón y que cuides que no haya nadie que se interponga entre nosotros. Por favor, no tomes nunca mi posición para darla a otra persona. No podrá soportar nunca la vergüenza ni el vacío.

2. No tendrás fantasías ni soñarás despierto con otros amantes.

Esto significa que no habrá revistas, libros, películas o espectáculos pornográficos, porque la infidelidad comienza en la mente. Enfoca tus pensamientos románticos sólo en mí. ¿Recuerdas lo atractivos que éramos el uno para el otro cuando comenzamos a salir juntos? Podemos mantener viva esa llama mediante la disciplina adecuada de nuestras mentes. Si tú piensas en mí y yo en ti, nuestro romance seguirá el rumbo que le fijó Dios.

3. No hablarás de mí de modo despectivo.

Alábame y dame cumplidos con toda libertad tanto en público como en privado. No me critiques nunca frente a otras personas. Aplícame todos los adjetivos que sean cariñosos y amables; pero, por favor, no me insultes.

4. Recordarás nuestro aniversario y otros días especiales y planificarás como celebrarlos.

Si no sabes cuáles son otros días especiales, déjame que te dé ciertos indicios. Son la Navidad, mi cumpleaños, el día de los padres, el día de los enamorados y el día de las madres.

Puedes añadir unos cuantos más, si así lo deseas. El celebrar días ordinarios de modo especial (cuando no lo espere) hará que sienta amado (o amada). Mándame una tarjeta o pon una nota bajo mi almohada, llámame al trabajo, sorpréndeme con flores o invítame a cenar.

Lo que hagas no tiene que ser exclusivo. Basta que me hagas saber que te importo. Esas expresiones de amor requieren planeación, por lo que vale la pena marcar el calendario desde ahora. No quiero tener que lanzarte insinuaciones cuando se acerca la fecha de mi cumpleaños.

5. Honrarás a tu padre y a tu madre; pero no permitirás que se interpongan entre nosotros.

Queremos respetarlos, pedirles consejos e incluirnos en nuestro círculo familiar. Además, si uno de los progenitores es viudo o viuda, queremos hacer todo lo posible para que sienta que lo (o la) amamos. Sin embargo, recordemos que cuando se trata de establecer normas que afecten nuestro matrimonio y a nuestra familia, las decisiones que tomemos deberán ser exclusivamente nuestras.

6. No matarás los intentos que hago para demostrarte que te amo.

Cuando alargo los brazos para abrazarte, es mi modo de decir que te necesito y que deseo contacto físico contigo. Por favor, no te alejes de mí, no me ignores, no te apartes o digas: ¡No me toques! De ese modo puedes acabar con mi espíritu y destruir el amor que compartimos.

7. No adulterarás.

En los votos matrimoniales que intercambiamos, te comprometiste a serme fiel en lo sexual “hasta que la muerte nos separe”. Por lo que me consta, tu compromiso lo adquiriste sin reservas. Como consecuencia de ello, mi confianza en ti es completa. Este lazo sagrado que nos une me libera de preocupaciones indebidas cuando no estamos juntos; una bendición por la que doy gracias. Quiero que sepas lo mucho que atesoro esta confianza que nos tenemos el uno al otro y que deseo contar siempre con tu amor constante y tu fidelidad inquebrantable.

8. No me privarás del privilegio de gozar comunión profunda contigo.

Debido a que te amo, deseo compartir tus sueños, temores, aspiraciones y preguntas respecto a la vida. Por consiguiente, no te pases demasiado tiempo de compras, leyendo o viendo televisión. Reserva cierto tiempo para hablar conmigo de muchas cosas. Al conversar ahora sobre temas importantes, estaremos contribuyendo de modo considerable al tipo de relación que compartiremos en el futuro. Debemos recordar continuamente que el matrimonio es mucho más que la cercanía física. Tiene que ser también una unión de mentes, personalidades y espíritus.

9. No me mientas.

Necesito tener la seguridad de que te muestras abierto y sincero conmigo en todo momento, porque mi confianza en ti se basa en tu franqueza. Así pues, no me engañes, no me desorientes ni me digas verdades a medias ni pequeñas mentiras “blancas”. Si descubro que lo que me estás diciendo no es necesariamente la verdad, ¿cómo sabré cuándo puedo creerte?

¿Cómo sabré qué declaraciones descartar y cuáles aceptar? ¡Deseo poder confiar en todas y cada una de las palabras que salen de tu boca! Por eso, no me digas nada que no sea la verdad.

10. No codiciarás cónyuge, relación o situación ajena.

Soy todo lo que necesitas. Dios me designó tal y como soy con el fin de ajustarme a tu vida. No te hagas esperanzas respecto a mí que me sean imposibles satisfacer. Y no me compares con otras personas en aspecto, personalidad, brillantez para los negocios, posición social o madurez espiritual. Gocemos lo que nos ha dado Dios y formemos juntos un matrimonio fuerte para la gloria del Señor.

Recuerde las palabras tomadas del servicio religioso: “Lo que Dios une, no lo separe el hombre.” En el mundo en que vivimos, hay muchísimos factores que pueden llegar a ser una amenaza para su matrimonio. Asegúrese de no ser usted uno de ellos.

El mejor consejo que podemos darle, al final, es: Ponga a Dios en el lugar primordial de su matrimonio y acuérdese de mantenerlo en ese lugar de honor. Puesto que fue El quien los unió, tiene también poder para perfeccionar su unión. No obstaculice sus esfuerzos debido a sus propios deseos egoístas. ¡Entréguese, ceda y ame!

Tomado del libro: Cómo tener éxito en su matrimonio

ESPERAR LO MEJOR

cronmetro

Por Joyce Meyer

Pablo oró y pidió a Dios que le permitiera visitar a Filemón, y me resulta interesante ver que le dijo a Filemón que preparara una habitación en espera de su visita (vea Filemón 22).

¿Cómo se comporta una madre que espera un bebé? Ella se prepara con antelación para recibir al bebé que está esperando, pero que aún no ha llegado. ¿Vive usted con expectación? ¿Espera que Dios haga cosas maravillosas en su vida? ¿Espera recibir favor en todo lugar adonde va? ¿Espera que Dios lo capacite para ser una bendición para las personas cada vez que ve una necesidad?

Deberíamos preguntarnos: “¿Qué es lo que espero?”. Podríamos sorprendernos al encontrar que no recibimos nada porque no esperamos nada.

Decimos que oramos con fe, pero parte de la fe es esperanza y espera activa. La fe no es esperar y dudar o preguntar y tener miedo; no es preguntar y preocuparse. La fe pregunta y cree que Dios está obrando, y espera y mira hacia delante, hacia la respuesta con alegría. La conversación de fe está llena de expectativa, que me gusta definir como “un anhelo lleno de gozo de recibir el resultado deseado”. La fe real no ora por la salvación de un niño caprichoso y luego, durante el almuerzo, le dice a un amigo: “Tengo mucho miedo de que mi hijo se meta en problemas y arruine su vida”. La fe dice: “Espero que él cambie. Creo que Dios está obrando en su vida, y anhelo que llegue el día en que podamos estudiar juntos la Palabra de Dios”.

La frase “esperar en el Señor” implica también “confiar”, “buscar” y “tener esperanza en Él” (vea Isaías 40:31). Cuando la leemos con esos significados adicionales, nos formamos una imagen más clara de la actitud que debemos tener. Esperar en Dios no es un estado pasivo de no hacer absolutamente nada. Puede ser que no hagamos nada físicamente, pero espiritualmente estamos entusiasmados y animados; esperamos y buscamos que Dios se presente en nuestras circunstancias en cualquier momento, y estamos llenos de esperanzas, lo cual nos produce gozo y una expectativa certera.

Pruebe su actitud. ¿Está orando y esperando, pero no espera apropiadamente? De ser así, haga un cambio y comience a esperar dinámicamente. Incluso, confiese en voz alta las cosas que espera de parte de Dios. ¡La expectativa prepara el camino para el poder de Dios de obrar milagros!

DANDO GRACIAS

por Claire de Mézerville
“O bien se puede convertir la experiencia en victorias, la vida en un triunfo interno,
o bien se puede ignorar el desafío y limitarse a vegetar”.
(Viktor Frankl. Psicólogo sobreviviente
de los campos de concentración en la II Guerra Mundial)

gratitudGracia es una palabra cuyos orígenes latinos significan “encanto, don”. Así, podemos entender la gratitud como la capacidad de reconocer los dones que existen en nuestra vida: la salud, la inteligencia, la capacidad para mostrar amor, la sensibilidad ante la belleza en sus diferentes formas, el trato amable de nuestros seres queridos. Ahora bien, la gratitud, como un valor, consiste en una forma profunda de creer que –a pesar de las complicaciones de nuestras circunstancias externas-, podemos reconocer elementos valiosos en nuestro día a día. El aprender a focalizar la atención en cosas buenas, justas y esperanzadoras puede devolvernos la motivación para aprovechar el don de la vida. El apreciar los sacrificios que compañeros, familiares y amigos hacen por nosotros nos permite tener relaciones más saludables y recíprocas.
La gratitud puede desarrollarse o atrofiarse. Aunque nuestra gratitud sea muy mecánica –si ésta consiste únicamente en pronunciar la palabra “gracias” cada vez que la urbanidad lo amerite-, es posible que la convirtamos en una costumbre sin mayor significado personal. ¿Realmente apreciamos el servicio de los funcionarios que, cotidianamente, interactúan con nosotros? ¿Nos percatamos de los pequeños gestos que tienen los miembros de nuestra familia, para que podamos avanzar con el día a día? ¿Nos hemos tomamos un minuto para identificar el lado positivo de las cosas cuando atravesamos momentos difíciles? Por ejemplo, cuando tenemos frío, pensar: “por lo menos tengo un abrigo”, o cuando perdemos algún bien material, decir: “bueno, al menos conservo la salud”. Ese sería un buen comienzo.
Ahora bien, es posible que algunas veces expresemos gratitud únicamente como un paliativo para sobrellevar circunstancias que no nos gustan. Es posible caer en el agradecimiento esporádico, como un disfraz de nuestra actitud de descontento y pesimismo. Por ejemplo, una persona que diga: “Por lo menos tengo un amigo”, aunque por lo bajo prosiga: “… pero sería mucho mejor si tuviera cinco”. Se anteceden los dones de la vida con un “por lo menos…” Aunque es mejor mantener una gratitud de sobre vivencia- como la que se acaba de describir- que hundirse en el pesimismo, podríamos perder la facultad de identificar oportunidades para renovar nuestra mente, tomar decisiones concretas para vivir mejor y abrirnos a la esperanza.
La gratitud es un importante punto de partida en la búsqueda humana del significado. La capacidad de responder con un “¡gracias!” genuino y valiente puede pulirnos como seres humanos. Nos ayuda a ponernos en los zapatos de la otra persona, quien se ha desviado de su camino para brindarnos su ayuda. Podríamos decir, jocosamente, que la gratitud implica buena memoria: significa saber que no hemos llegado a donde estamos “a solas”, sino que es gracias al apoyo y a la influencia de diferentes personas, que podemos realizarnos, crecer y madurar. No obstante, muy pocos de nosotros volvemos sobre nuestros pasos para expresarles nuestro agradecimiento.
Muchas personas han dado testimonio de salir de depresiones profundas porque, -con ayuda profesional y el afecto de otros- encontraron elementos en sus vidas que les dieron sentido y esperanza. Otras personas logran vencer su pesimismo del día a día cuando recuperan la “capacidad de asombro” en las cosas cotidianas que les permiten reír o encontrar algunos segundos de tranquilidad y reflexión. Muchos de nosotros hemos superado la mala costumbre de quejarnos cuando rescatamos, con agradecimiento y humildad, los elementos valiosos de las situaciones difíciles.
La gratitud nos permite tener relaciones sociales más cordiales, afianzar nuestros vínculos familiares por medio del reconocimiento de la solidaridad del otro, y mantener un estado de ánimo que nos permita enfrentar de forma más saludable las dificultades de la vida cotidiana. También nos permite enfocar la mirada en Dios, de quien vienen todas las cosas.
El ser agradecidos no debería limitarse a ser una cereza que corone el pastel de lo emotivo; en las épocas de dolor, ser agradecidos es buen remedio. En las épocas de alegría, es el deleite que nos motiva a celebrar. Significa marcar un contraste en un mundo que se centra en exigencias y demandas. La gratitud nos enseña a apreciar y a reconocer, poco a poco, las cosas invaluables de la existencia: la dignidad, el amor, la justicia.
Viktor Frankl decía que los mediocres e indiferentes veían la vida “como una visita al dentista. Se piensa que siempre lo peor está por venir, cuando en realidad ya ha pasado.” La ingratitud tiene una relación interesante con la mediocridad: ambas consisten en dejar que la belleza pase sin admirarla; permitiendo que el amor se quede en buenas intenciones, pero seco y marchito por la falta de actos. Y pasamos por el mundo sin apegarnos a nada. En palabras de Hellen Keller, “lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos”. Algunas personas piensan que la gratitud es equivalente al conformismo. Al contrario: reconocer los dones a nuestro alrededor nos permite afinar el sentido de justicia, nos intensifica la sed de una historia más plena, nos motiva a amar con entrega … disfrutando, en el presente, el don que nos permitió abrir los ojos hoy.

5 Motivos gratitud por Pastor Boris Rodríguez,                                                                                     administrador www.unapab.cl

“Dad gracias en todo,  porque esta es la voluntad de Dios

para con vosotros en Cristo Jesús.” 1Ts 5:18

1. Porque estamos aun sirviendo en el ministerio. No nos cabe duda que si permanecemos en el ministerio es por la gracia de Dios; con dolor vemos como amigos y consiervos han pasado situaciones por las cuales hoy ya no están con nosotros, nuestro deber es orar, no darles la espalda y si está a nuestro alcance, participar en su restauración. La Escritura nos exhorta “el que está firme mire que no caiga” si has podido finalizar este año sirviendo a quien merece toda la gloria y honra, es un motivo que nos debe llenar de profunda gratitud.

Permanecer en el ministerio implica (entre muchas cosas):

a)      Concentrarnos en dar lo mejor al Señor. En esto hay disciplina, constancia, esfuerzo.

b)      Valentía para negarnos a hacer nuestra voluntad, por la de nuestro maestro.

c)      Sabiduría; ya sabemos que hacer si nos faltara.

2. Por saber que Dios tiene el control. Este año existieron muchas pruebas para cada uno de nosotros, algunas muy dolorosas, situaciones que nos hicieron llorar de pena, de frustración, de rabia. Nuestra humanidad se vio reflejada en todas nuestras emociones, que no siempre pudimos controlar, pero a pesar de todo lo negativo que vivimos este año o que seguimos viviendo, como siervos sabemos por sobre todas las cosas , Dios está al control de todo, nada se le escapa, y podemos descansar en Él. No tenemos ministerios perfectos, existieron los famosos hermanos lijas, decepciones, crisis familiares, económicas etc..

Sin lugar a dudas  Dios también tiene el control, en esto:

a) Podemos tener consuelo y esperanza.

b) Nuestra fe debe crecer.

c) Renunciamos a nuestra autosuficiencia, para depender de él.

3. Por saber que Dios nos ama profundamente. Recién recordamos el nacimiento de Jesús y si Él vino a este mundo, fue justamente por amor, el nos ama con un amor que difícilmente podemos entender, de alguna manera humana los padres pueden saber como es, al amar a sus hijos, cuando sufren, cuando está enfermos, cuando ríen, etc… el misterio del profundo amor del Altísimo debe producir vidas agradecidas y por ende ministerios que lejos de pedir “fuego del cielo para consumir a los carnales” sean ministerios llenos de amor y misericordia.

El amor de Dios en nuestros ministerios:

a)      Nos da seguridad. Que maravilloso es estar… “seguro en la manos de Dios, ellas te sustentarán”

b)      Nos da gozo, saber que el Señor nos ama, debe producir ministerios chispeantes, donde el mal humor, la amargura no tienen parte.

c)      Nos salva. Su amor fue lo que llevó a Cristo Jesús al calvario, ¿como no amarle cada día más?. Su salvación no es solo, en tanto al estar perdidos en delitos y pecados, si no que continuamente nos sigue salvando, de peligros, al viajar, al cuidar nuestro entrar y salir.

4. Por saber que el Señor tiene un futuro hermoso en sus manos. Si sabemos que el nos ama tanto, es un hecho que el quiere lo mejor para nosotros, hay cosas buenas preparadas para ti.  “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11.

Dios desea un futuro mejor:

a)      Un futuro de éxito, ¿Qué parámetros usamos para medir ministerios exitosos? (espero que alguien trabaje este tema y lo envíe), pero sin duda muchas veces nuestra apreciación es tan mercantilista, tan numerológica, lo cual tiene su lugar; sin embargo, sabemos que el Señor desea que nos vaya bien en la obra del ministerio. Donde podamos realmente estar alineados a los planes que el Señor nos da de manera particular.

b)      Un futuro mejor implica estar preparados para enfrentar cualquier situación confiado en el nombre de Cristo, Pablo me parece, que no apoyaba la teología de la prosperidad, pues el dice que sabe vivir en la pobreza y en la abundancia, pero como ministro “todo lo puede en Cristo”.

c)       Un futuro mejor es terrenal y celestial, un día daremos cuenta no en la asamblea o sesión de iglesia, sino en la Asamblea celestial. Que maravilloso será ver el rostro de nuestro Señor, por el cual dejamos todo por seguirle y esperamos que nos diga “Bien, buen siervo y fiel…” pero sabemos que nuestra esperanza no es solo en el más allá del sol, sino bien acá en la tierra. Aprendamos a disfrutar de las grandes bendiciones y de las simplezas de lo cotidiano que cada día nos da.

5. Por que el Señor nos da la oportunidad de “mejorar  nuestros ministerios” el próximo año. No basta con agradecer y pensar que hasta aquí vamos bien, si realmente estamos agradecidos y concientes que somos privilegiados por estar sirviendo al Señor, también estamos concientes que el Señor está demandando mucho más.

Que se vea reflejado en:

a)      Más compromiso. Debemos ser honestos y reconocer que todavía hay mucho más que dar, con mayor esfuerzo, con mayor devoción, con un compromiso férreo.

¿Cuánto tiempo desperdiciamos, a cuántos no visitamos, cuánto no estudiamos, etc… cada uno debe hacer una autoevalución y que bueno que el Señor nos da la oportunidad de ser mejores ministros este nuevo año que comienza.

b)      Más santidad. Al compromiso activo se le debe agregar, integridad espiritual, pues de otro modo, solo sería activismo humano, debemos ser más temerosos de Dios este nuevo año que iniciamos. Sabemos que los fracasos públicos parten por fracasos en lo privado, “cuando nadie nos ve” necesitamos que en nuestras ropas estén inscritas la frase “santidad a Jehová”

c)      Más amor, si al compromiso y a la santidad, le falta amor, solo sería una carga pesada e imposible de llevar, solo religiosidad vana, si amas puedes entregar tu vida, no porque te lo pidan, sino sólo por amor, pidámosle al Señor una dosis de mayor amor por Él y por su obra.

Amados consiervos a cada uno de ustedes, un abrazo fraterno,

¡¡Feliz Año Nuevo!! y que no se cumplan todos sus deseos, sino los deseos del Señor para sus vidas y ministerios.

EL DIOS QUE QUISO SER BEBÉ

(Una meditación navideña) Juan StamPor Juan Stam

Para los que creemos profundamente en la deidad de Jesucristo y estamos convencidos de que él era (y es) Dios, nos resulta algo difícil reconocer también su plena humanidad. La primera herejía cristológica, que el Nuevo Testamento asocia con el Anticristo, es la de negar que Jesucristo ha venido en carne (1 Juan 4:3; 2 Juan 7). Aunque nos pueda parecer muy espiritual y santo exagerar exclusivamente el carácter divino de Jesús y minimizar o negar su humanidad, y muchos tenemos algo de esa tendencia, de hecho es un error gravísimo. El Nuevo Testamento enseña que Jesús es tan Dios como el Padre, pero también tan humano como cualquiera de nosotros. De hecho, más humano, porque no tenía nada del pecado que nos deshumaniza a nosotros.

Cuando Juan 1:14 declara que “el Verbo fue hecho carne”, al escoger la palabra “carne” enseña en una forma muy enfática la plena identificación de Cristo con nuestra humanidad.  El término “carne” sugiere nuestra debilidad como seres humanos, nuestra vulnerabilidad y aun nuestra inclinación hacia el pecado. Y esa es la naturaleza humana que el Verbo eterno quiso asumir al nacer entre nosotros. No nació con alguna naturaleza humana privilegiada, inmune a la tentación y las angustias de nuestra vida humana, como una especie de “Superman” o ángel divino que sólo aparentaba ser humano.  Él era realmente humano, era “carne”.

La palabra “Navidad” viene del latín, “Nativitas Dei”, el nacimiento de Dios. En tiempos pasados a veces indicaban las fechas como “tantos años desde el nacimiento de Dios”. ¡Qué increíble!¡El Dios eterno e infinito, en la persona divina del Verbo, quiso nacer como un bebé! ¡Se convirtió en un paquetito de vida y amor envuelto en pañales y acostado en un pesebre! Fue Dios que dormía en ese pesebre, pero no fue Dios Padre ni fue el Espíritu Santo sino que fue el Verbo que desde la eternidad quiso nacer entre nosotros.  Eso es lo que celebramos cada año en la Navidad.

El Nuevo Testamento nos enseña que Jesús nació por concepción virginal, sin padre biológico, pero nos enseña también que el embarazo de María era plenamente humano hasta que “se cumplieron los días de su alumbramiento” (Lucas 2:6).  De eso queda evidente que Jesús no sólo nació como bebé, sino también que durante unos nueve meses vivía encerrado dentro del vientre de su madre, como cualquier otro bebé en formación.  Eso nos resulta aun más increíble. ¡Lo infinito reducido físicamente a lo más diminutivo, hasta un embrión microscópico!¡Jesucristo es el Dios que quiso ser un feto prenatal!

San Lucas insiste también en que Jesús tuvo una infancia y una niñez muy humanas y muy normales. De su pariente Juan (Jesús tuvo una familia extendida), Lucas dice que “el niño crecía y se fortalecía” (Lucas 1:80), y de la misma manera dice de Jesús que “el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría” (Lucas 2:40). Jesús no nació con la cabeza llena de conceptos teológicos; al nacer, ni sabía hablar.  Sin lugar a dudas, aprendió a hablar como aprende todo niño, y después aprendió a leer y escribir. Y crecía. Aun a los doce años, después de su brillante diálogo con los maestros en el templo (Lucas 2:41-47), no dejó de crecer sino que “crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los demás” (2:52). Jesucristo es el Dios que quiso ser muchacho.  Es el Dios que quiso hacerse plenamente humano, para hacernos a nosotros también plenamente humanos.

“Y el Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14). Su origen y naturaleza divina no lo separó de la comunidad que le rodeaba. Jesús no moraba en las nubes, en las alturas místicas ni en un monasterio espiritual de piedad individualista. “Tomó residencia en la tierra”, como dijera Pablo Neruda. Su vida humana fue una constante y profunda relación con los demás seres humanos, con los que quiso compartir en lo más profundo toda la realidad de nuestra vida. En Cristo Dios quiso estar más cerca de nosotros. Jesucristo es el Dios que quiso ser nuestro vecino.

La celebración de la Navidad nunca debe separarse de esa otra gran celebración cristiana, la Semana Santa. Esa carne que Jesús asumió al nacer, un día la entregó por nosotros sobre una cruz. Esta fue la última expresión de su identificación con nosotros, la expresión final y definitiva de su amor.  Durante el Sábado Santo fue un muerto (Apocalipsis 1:18; 2:8, “fui cadáver”), pero al tercer día resucitó a novedad de vida.  Jesucristo es el Dios que quiso compartir nuestra muerte con nosotros, para que nosotros podamos morir con él y compartir su vida eternamente.

Una Navidad para recordar

No permita que las ocupaciones le roben el significado de este día

charles-stanleypor Charles F. Stanley

En la primera Navidad que recuerdo, yo tenía tres años de edad. Mi padre había fallecido dos años antes, así que mi abuelo y algunos de mis tíos y tías vinieron a Danville a verme. Recuerdo cuando abrieron la cajuela de su auto, y estaba toda llena de juguetes para mí. Cuando finalmente los metimos en la casa, llenamos una habitación con ellos. Ésa fue la mayor cantidad de juguetes que recibí en una Navidad. (No sé si fue porque me portaba mal después de eso, o cual fue la intención, pero por alguna razón nunca más volví a recibir tantos obsequios).

Probablemente, algunos de los momentos más felices de nuestras vidas han sido en Navidad, incluso las veces que no recibimos lo que queríamos. Recuerdo el año que quería un rifle .22, más que nada, pero mi madre no me permitía tener uno. Entonces cometí un gran error.

Mi novia me regaló un bonito suéter en Navidad, y yo sabía dónde lo había conseguido: lo compró en una tienda de artículos deportivos. Demostrando poca sensibilidad, volví a la tienda y cambié el suéter por un rifle, pagando una diferencia de seis o siete dólares. Entonces tuve dos problemas: tenía un arma que mi madre no quería que tuviera, y no tenía el suéter que mi novia quería que tuviera. Al final, perdí a mi novia, pero conservé a mi madre.

Años después, pasé todo un día buscando el árbol perfecto durante una tormenta de nieve en las montañas de Carolina del Norte. Podía imaginar todas las luces azules, rojas, verdes, amarillas y naranjas cubriéndolo. Pero, mientras transportábamos el árbol a casa, mi esposa me dijo que había decidido cubrirlo ¡con pintura de aerosol rosada! (A pesar de mi escepticismo, quedó hermoso).

La primera Navidad

Aunque estas historias particulares son exclusivas de mi vida, la mayoría de nosotros tenemos recuerdos maravillosos de Navidad. E imagino que ha sido así desde el comienzo. A veces me gusta pensar en las personas que estuvieron en la primera Navidad, y en lo que deben haber recordado toda su vida.

En primer lugar está José. Probablemente no tuvo una vida larga, porque, según la Biblia, no estaba presente cuando Jesús fue crucificado. Pero puedo imaginar que, a medida que fueron pasando los años, José pensaba mucho en el día que viajó a Belén por el decreto de Augusto César. Debió haber estado ansioso; María iba a tener un bebé, y el viaje era difícil. Llegaron a Belén aquella noche, pero fueron rechazados en todas las posadas de la aldea. José debió haber sido sensible a las necesidades de su esposa, y sentirse muy frustrado al verla dar a luz en un establo. Estoy seguro de que José pensó en esa noche muchas veces, en las cosas que le habría gustado haber hecho de manera diferente. Sin embargo, lo que realmente sucedió la primera vez que él vio al Hijo de Dios, no está registrado en la Biblia.

Pienso luego en los recuerdos que debió haber tenido María, porque ella nunca olvidaría lo que el ángel le dijo: “Y ahora, concebirás… y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS” (Lc 1.31). La Biblia dice que María guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón. A medida que pasaban los años, debió haber remontado el pensamiento a esa noche inolvidable cuando dio a luz al Hijo de Dios, y a lo que sintió cuando miró el rostro de su pequeño bebé. Si lo que el ángel le dijo era cierto, estaba mirando la cara de Dios, que había salido de su vientre. ¿Cómo podía ella olvidar los recuerdos de su primera Navidad?

Después están los pastores. Algunos de ellos debieron haber estado cerca de Jesús durante toda su vida, e incluso haberle visto crucificado, como pasó con María. Con el paso de los años, ¿cuántas veces habrían dicho: “Déjenme contarles lo más grande que me ha pasado en la vida”? Los imagino repitiendo la quietud que había en los campos, cuando de repente se apareció un ángel e hizo una declaración que había sido profetizada por más de 400 años. De todas las personas a quienes podría habérseles dado el anuncio, fue un grupo de pastores el que primero supo la noticia. Lucas 2.8-11 dice que estaban en el campo cuidando sus rebaños, cuando se les apareció el ángel, y les dijo: “Os ha nacido hoy, en la ciudad de David un Salvador, que es CRISTO el Señor”. ¡El Mesías prometido! En la memoria de ellos estaban alojadas para siempre la emoción, la curiosidad, los temores, las preguntas y las dudas. ¿Cómo podían ellos olvidar alguna vez aquella noche en Belén, cuando al final encontraron a María, a José y al niño?

Pienso, también, en los otros de aquella primera Navidad, en aquellos magos viajeros que supieron del niño Cristo. Lo más probable es que fueran descendientes de personas que habían sido influenciadas por el profeta Daniel, a quienes éste les había enseñado las Sagradas Escrituras. Estos sabios del Oriente habían estado siguiendo una estrella cuando llegaron a Jerusalén.

En aquella noche especial, según las Escrituras, ellos estaban buscando al recién nacido Rey de reyes. Sus averiguaciones acerca de su nacimiento los llevaron a tener una audiencia privada con Herodes el Grande. Éste les dijo que le informaran su hallazgo del rey, para que él también pudiera ir a adorar al niño (Mt 2:8).

Dejaron al celoso rey, que aguardaba con ansiedad su regreso, y siguieron la estrella hasta Belén. Allí encontraron a su Señor en un establo y le hicieron regalos maravillosos. Antes de marcharse, Dios les advirtió que no regresaran a ver a Herodes. La Biblia dice que se marcharon por un camino diferente (v. 12).

Herodes el Grande no sabía nada de lo que estaba ocurriendo, hasta que estos sabios le informaron que habían estado siguiendo una estrella que indicaba que un rey había nacido. Un temor repentino se apoderó de Herodes, porque estaba obsesionado con el poder y no podía soportar la idea de que hubiera alguien en el reino que no estuviera sujeto a él.

Herodes debió haber recordado muy bien cómo se sintió cuando se dio cuenta que los magos no regresarían a él. Vencido por la ira, envió a sus soldados a Belén con la orden de matar a todos los niños menores de dos años. De todas las personas en esta historia, hasta el momento, el rey Herodes fue el único que nunca vio a Jesús. Murió antes de que Él se hiciera adulto, y fue a la condenación eterna.

Todos los demás tenían recuerdos maravillosos del nacimiento de Cristo. Pero Herodes vivió recordando siempre cómo trató de asesinar al Hijo de Dios en aquel día. ¿Cuáles son los recuerdos que usted tiene de la Navidad? ¿Puede decir, honestamente, que es la celebración del nacimiento de su Salvador, del Señor de su vida?

El verdadero significado de la Navidad

Tengo el maravilloso privilegio de recordar muchos momentos felices de Navidad, pero el más grande de todos es éste: hubo un día en que recibí a Cristo como mi Salvador personal y Señor. Desde ese momento he estado viviendo en la luz, la esperanza y la alegría de la vida eterna. Ese día es el momento más importante de mi vida.

La Navidad es la celebración del regalo más valioso que fue dado a la humanidad hace 2.000 años, y que nos ofrece una vida nueva hoy. Dios vino en la carne para darnos esperanza, paz y salvación eterna.

Herodes no pudo destruirlo, y tampoco hay otro rey, dictador o gobernante del mundo que pueda hacerlo. Él es omnipotente, omnisciente, omnipresente, nuestro Dios para siempre. Quienes han sido lo suficientemente sabios para aceptarle, tienen una esperanza que ninguna experiencia será capaz de quitar jamás. Nuestros nombres han sido inscritos en el libro de la vida del Cordero, y nuestro destino es el cielo, como hijos e hijas, para siempre, del Rey de reyes.

Tengo un montón de recuerdos maravillosos de la Navidad. Mi oración es que, si usted nunca ha puesto su fe en Jesucristo como su Salvador personal, tenga este año su mejor recuerdo: el haber conocido a Jesús, y saber en qué consiste la Navidad. Usted puede conocer a Jesús hoy, porque Él ya sabe quién es usted. Él está dispuesto a perdonarle todos sus pecados.

Si, por alguna razón, usted decide negar al Señor y muere sin Cristo, va a ser atormentado con el recuerdo de todas las veces que la gente le habló de Jesús y le ofreció la oportunidad de recibirlo. Lucas 16.27-31 habla de un hombre que está siendo atormentado, y le pide a Abraham que alerte a sus parientes acerca del infierno: “Te ruego, pues, padre, que le envíes a casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento”. Abraham respondió: “A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos”. Pero el hombre imploró: “No, padre Abraham, pero si alguno fuera a ellos de entre los muertos, se arrepentirán”. Abraham le dijo: “Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos”.

No está lejos el día cuando todos estaremos delante del Señor para enfrentar nuestro destino eterno. Podemos pasar la eternidad con Dios, disfrutando de maravillosos recuerdos. O pasarla apartados de Él, y perseguidos por recuerdos espantosos. La noche en que Cristo nació, esa decisión quedó en nuestras manos.

La temporada de Navidad es el tiempo de más ajetreo en el año. La gente se apresura para comprar regalos y visitar familiares. El día de Navidad llega y se va, y a veces no hay mucho tiempo para pensar en lo que significa realmente. Dondequiera que usted esté puede tener una Navidad absolutamente inolvidable. Si usted conoce a Jesús, alábele, y pase este tiempo desarrollando más intimidad con Él. Será el mejor regalo que usted reciba. Si no le conoce todavía, pida en oración recibirle en su corazón, y unirse a José, María, los pastores, los reyes magos, y los millones de otras personas que son sus amados seguidores. ¡Su vida nunca será la misma!

LA ESPOSA DEL PASTOR

por Mónica Sanhueza de Steinfeld

esposa del pastorEs mi deseo al abrir este análisis acercarme al lector con respeto y sinceridad, teniendo la convicción de que es necesario que los cristianos revisemos nuestros roles a fin de seguir “creciendo a la medida, de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13).

La esposa del pastor hoy y ayer representa en su persona un modelo sobre el que se han colocado muchas expectativas y una cantidad de conceptos no siempre acertados.

A través de éste artículo que escribo desde mi experiencia como esposa de pastor y como asesora familiar; intento probar que:

1. Es necesario que la esposa del pastor posea una identidad personal definida; por el bien propio, de su familia y de la iglesia.

2. La esposa del pastor debe ocuparse en el logro de la auto-diferenciación, para evitar verse triangulada en relaciones interpersonales o en asuntos no resueltos, dentro de su familia nuclear, extendida y eclesial.

3. La salud integral de la esposa del pastor es de vital importancia para la salud de su familia e influye positivamente en la salud de la iglesia.

Una identidad personal clara

Primeramente es necesario definir qué es identidad personal. El autor más destacado en este tema ha sido Erik Erikson, para quien identidad significa:

“La confianza intensificada de que la realidad y continuidad internas que se han logrado en el pasado corresponden a la realidad y continuidad de significado que uno tiene para los demás”.

¿Quién es la esposa del pastor?

La esposa del pastor es una persona que se ha unido en matrimonio con un hombre que desempeña el rol pastoral o que ejerce el don de ser pastor de una iglesia, o que ha sido llamado por Dios para servirle como ministro suyo.

La mujer que se ha casado con un pastor, no se ha unido en matrimonio con una institución, ni con un grupo eclesial, sino con un hombre que desarrolla un don espiritual en la iglesia.

No necesariamente la esposa del pastor debe tener el llamado al Ministerio Pastoral; del mismo modo que la esposa de un médico no tiene la obligación de ser médica, o de la un comerciante ser comerciante. El casarse con un hombre que tenga una determinada vocación, no obliga a la mujer a adoptar la vocación del marido, hacerlo sería perder la identidad personal.

Algunas congregaciones, y a veces de ella misma, piensan que el hecho de haberse casado con el pastor la convierte en consecuencia, en “pastora”. Es oportuno aclarar que una Pastora es una mujer a quien la iglesia ha reconocido el don pastoral y en consecuencia ha pasado por un presbiterio y una ordenación dónde se ha dado fe públicamente de su aptitud para el desarrollo de la tarea.

En la década de los ochenta llegó a ser muy conocido en el ambiente evangélico, un libro titulado “Yo me casé contigo”. Sería muy útil recordar la frase a la hora de definir la identidad personal de la esposa del pastor.

Viví 24 años en una pequeña ciudad del interior de mi país, allí conocí a Cristo y crecí dentro de una comunidad de fe. Fue en ese contexto que Dios me llamó a capacitarme para su servicio. De modo que siento un gran aprecio por mi iglesia de origen. Pero debo reconocer que entendíamos que había un par de miembros especiales en la congregación, eran el pastor y la pastora.

Durante esas dos décadas, no recuerdo haber asistido a la ordenación de una mujer al ministerio pastoral, lo cual me indica que a quien nombrábamos como “la pastora”, era la esposa del pastor. Era una costumbre para nosotros llamara así y ella lo aceptaba por tradición o por sumisión a una regla no escrita, pero con peso suficiente para ser cumplida al pie de la letra.

Tuve la oportunidad de conocer a varias “pastoras”, de apreciarlas y de retener lo mejor de la personalidad de cada una. Las recuerdo muy trabajadoras en la obra, siempre involucradas en comisiones, asociaciones, congresos, retiros, etc. También recuerdo que sus hijos, mis amigos de la infancia y la adolescencia, pasando muchas horas del día solos.

Pastoras de tiempo completo y reemplazantes del marido cuando viajaba.. Entonces ellas predicaban, visitaban, iban a los hospitales a orar por los enfermos… la iglesia estaba muy feliz con éste modelo de mujer tan eficaz… hasta que los hijos comenzaban a presentar los síntomas que el abandono y la orfandad provocan. Allí empezaba la crítica (porque de alguna manera la conducta de los hijos del pastor palidecía la imagen narcisista de la iglesia ante el mundo) que destruía el ánimo, la salud física y entristecía el espíritu.

Hoy prácticamente, ya no se usa más el apelativo “pastora” pero algunas congregaciones consideran que la esposa del pastor debe ejercer su rol como si se tratara de un don espiritual.

Antes de continuar deseo definir desde una mirada sociológica qué se entiende por Rol.

“ Es la pauta de conducta que se espera de las personas que ocupan un status determinado. Status es la posición en relación con otras posiciones. Status y rol son así dos caras de una misma moneda.

Los roles no son la gente; son las partes que se representan en el escenario social; y pueden ser analizados por separado del mismo modo que el drama puede ser considerado aparte de su representación y de los actores”.

Desde mi punto de vista considero que la esposa del pastor tienen diferentes dones, como un miembro del cuerpo de Cristo. Estos dones colaboran en el crecimiento de la iglesia cuando son desarrollados dentro de un ambiente de amor fraternal.

Entiendo que el rol de esposa de pastor está en relación directa, como su nombre lo indica; con el pastor. Se trata de ser su compañera, es decir quién lo ama, lo escucha, lo comprende, lo alienta; lo ayuda a recupera energías para poder enfrentar las situaciones cotidianas de su rol pastoral.

Lo que sucede a menudo en algunas congregaciones evangélicas es que las expectativas acerca de la esposa del pastor se fundamentan en modelos anteriores, sin contemplar que cada persona es un modelo único e irrepetible (producto de la invención del maravilloso cerebro Creador) y que hoy nos encontramos dentro de una sociedad que nos plantea una variedad de necesidades nuevas; por esta razón insisto en que debemos volver a pensar el rol.

Si los creyentes en Cristo pudiéramos ver este tiempo bajo este enfoque de cambio de paradigma, nos sentiríamos menos desilusionados y creceríamos con más salud dentro de la comunidad terapéutica, la iglesia.

La esposa del pastor como un miembro más del cuerpo de Cristo tiene la responsabilidad de ejercer sus dones, pero el rol “esposa del pastor” es en función a su esposo del mismo modo que el rol de madre se ejerce en función a los hijos.

De modo que definir su identidad personal, saber quién es en relación con ella misma y quién es en relación con los demás; constituye un ingrediente fundamental para su salud y la de su familia.

Dos opciones: Auto-diferenciación o Triangulación

“La auto-diferenciación es la capacidad de un miembro de la familia de definir las metas y valores de su propia vida sin ceder a las presiones de unidad familiar que le rodean, de decir ‘yo’ cuando los demás exigen ‘tu’ y ‘nosotros’”.

Este concepto aplicado a la vida diaria de la esposa del pastor es una herramienta muy útil porque le brinda la posibilidad de conocer, su propia posición dentro del sistema relacional y el modo en que los cambios en el funcionamiento de sus componentes influyen en el mantenimiento del equilibrio. Implica mantener una presencia tranquila en medio de sistemas ansiosos y asumir la máxima responsabilidad por su propio destino y por su ser emocional. Esta capacidad se puede medir por la amplitud de respuestas frente a una crisis (poder ser “yo” mientras me mantengo conectada al sistema).

Podríamos afirmar que a mayor auto-diferenciación por parte de la esposa del pastor, mayor proyección de emociones por parte de los componentes de su sistema relacional.

“Proyección es la tentación inconsciente de desviar hacia otros o hacia las circunstancias que nos rodean, la censura que nosotros mismos deberíamos aceptar”.

Es un mecanismo de defensa que no sirve para defendernos porque alguien que evita enfrentarse con la realidad, cargando siempre su responsabilidad sobre otros; no puede ser ayudado. Por ejemplo: Una esposa de pastor que desarrolla su rol en función a su esposo; se ausenta en una reunión importante de la iglesia y recibe de un miembro el siguiente comentario: – ¡Debiera haber estado presente, era su responsabilidad como esposa del pastor!. Lo que está haciendo este miembro es proyectar sobre a esposa del pastor su propia irresponsabilidad frente a los compromisos importantes. De modo que auto-diferenciarse es un desafío, nada fácil de lograr, pues es conocido que la persona que lo intenta se ve envuelta en triángulos emocionales y es afectada por proyecciones.

El triángulo emocional se forma entre dos componentes (personas o grupos) que mantienen una relación interpersonal difícil y otro que pretende ayudarlos a solucionarla; o entre dos componentes y un asunto sin resolver.

He notado que los triángulos emocionales más comunes en relación con la esposa del pastor son:

La esposa del pastor, un miembro y un asunto teológico.

La esposa del pastor, un miembro o un grupo de miembros y la conducta del grupo a su cargo (grupo de discipulado, jóvenes o niños).

La esposa del pastor, un miembro y la educación de los hijos del pastor.

La esposa del pastor, un miembro y las expectativas acerca de su persona.

Una familia, la congregación y la familia del pastor.

La esposa del pastor, un miembro y su recado para el pastor y el pastor.

Creo que podría pasar un día completo enumerando triángulos emocionales pero esto no nos llevaría a ninguna parte, sería una tarea totalmente improductiva, porque lo importante es saber de qué modo podemos salir de una relación que nos triangula y nos convierte en responsables de situaciones ajenas. Es cierto que los cristianos debemos velar por cuidado de nuestro prójimo pero también, debemos asumir que nuestra tarea es orientar en la toma de decisiones, dejando claro quién se hará responsable de las consecuencias que esa decisión traiga.

Existen ciertas reglas que son invariables para todo triángulo emocional:

· Es más necesario atender al proceso del triángulo que a su contenido. Por ejemplo: lo que Claudia le cuenta a la esposa del pastor de su relación con María, tiene que ver más con la esposa del pastor que con María.

· Los intentos de modificar la relación entre las otras dos partes del triángulo emocional suelen reforzar la homeostasis (la capacidad de reorganizarse para evitar el cambio) y el resultado es justamente lo opuesto que se deseaba lograr.

· Cuando el tercero de un triángulo intenta sin éxito cambiar la relación de los otros dos, termina cargando con el stress que la responsabilidad no asumida por estos le produce.

· La presencia no ansiosa (es decir la presencia tranquila) del tercero en el triángulo emocional, tiene el poder de modificar la ansiedad de los otros.

· El uso de la paradoja cuando otro quiere triangularnos es muy útil para salir del medio. Ejemplo: una miembro de la congregación le dice a la esposa de su pastor: -No entiendo porqué está usted siempre riéndose, debería ser más seria ¡es la esposa de un siervo del Señor!. La esposa del pastor, que intenta mantenerse fuera del triángulo entre ésta persona y su descontento consigo misma, responde: -Hermana, ¿sabe? ¡Perdí la chaveta

· Cuando un sistema de relación no es tan sano, el conflicto suele ubicarse siempre en el mismo lado del triángulo. La tendencia suele ser resistirse al cambio (a pesar de recibir la influencia del conflicto) porque si se produjera, daría lugar a la redistribución del conflicto.

· Generalmente entre los diversos triángulos de un sistema emocional, hay uno que es el principal de modo que el cambio en este producirá variación también en los otros.

La esposa del pastor, que no ha logrado auto-diferenciarse, puede ser la persona más predispuesta a la triangulación en la red de relaciones de la comunidad eclesial. Este hecho llega a constituir la razón principal de su estrés. Pero, cuando ha alcanzado a comprender el funcionamiento de los triángulos emocionales, puede convertirse en la persona más fuerte.

Una buena administradora de su salud integral

La esposa del pastor, como todo cristiano, debe cuidar su salud integral. Para lograrlo es necesario una buena administración del tiempo, de las energías (físicas y psíquicas), del descanso y una equilibrada alimentación.

La promesa de Jesús “…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (San Juan 10:10), es para todas las personas incluida la esposa del pastor. Para ella confiar en las promesas del Padre Celestial es una necesidad de primer orden, pues directa o indirectamente, se halla en contacto con situaciones de desamparo, vulnerabilidad y necesidad que desgastan su salud física, emocional y espiritual.

Los creyentes en Cristo sabemos que buena parte de nuestra fortaleza proviene de la lectura y del estudio de la Palabra de Dios, pero no debemos ignorar que el contacto con la naturaleza, el ejercicio físico, el estudio, el logro de objetivos en la vida, el hecho de sentirse bien consigo mismo; favorecen la salud integral.

No existe una receta infalible para el logro de la salud integral, cada creyente en Cristo debe buscar su propia receta, no obstante la aplicación de ciertos principios puede ayudarnos para alcanzarla. Algunos ya fueron mencionados por ejemplo la auto-diferenciación y la posibilidad de conocer cómo funcionan los triángulos emocionales. El siguiente principio al que quiero referirme es la Sublimación.

Freud la definió en sus Obras Completas como un destino de pulsión:

Una fuerza constante exclusivamente humana (del alemán Trieb), un representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanza el alma, una medida de la exigencia de trabajo que es impuesta a lo anímico a consecuencia de su trabazón con lo corporal”

El pastor Oskar Pfister, doctor en Teología y Filosofía aportó la siguiente definición: “Es reemplazar una función instintiva, primitiva e inferior por otra de naturaleza asexual, con lo cual la energía psíquica acumulada al principio en la función primitiva es desplazada sobre la función superior”.

Ética y socialmente es más aceptable la producción superior (artística, religiosa, literaria, científica, política; etc) aunque el instinto sexual primario encuentre su satisfacción en ella.

Las más importantes producciones artísticas y los más excelentes trabajos de investigación, en distintas áreas del saber, han surgido como pro

  1. Othoniel Sepúlveda Torres dice:
    2 Abril 2010, a las 11:50 am
    Réplicas proféticas:
    Gracias pastor Juan Carlos Barrera por su reacción, análisis y orientaciones respecto a tanta profecía y tantos profetas que se levantan post terremoto. En un recorrido por las regiones Sexta, Séptima, Octava y Parte de la Novena Regiones, escuchamos una profecía que indicaba que el 28 de Marzo ocurriría un terremoto grande, algo mayor que lo vivido. No ocurrió lo predicho, como ocurre cuando el profeta no habla de parte de Dios, sino de sí mismo. Lamentablemente en estos tiempos ello está ocurriendo permanentemente, y, a veces muy cerca de nosotros.
    Felizmente tenemos la verdadera profecía bíblica y oremos para que hablemos de parte de Dios siempre; así la gente creerá y no se producirá un lamentable desprestigio evangélico como ocurre con aquellos falsos profetas.
    El Señor le bendiga pastor.

    Pastor Othoniel Sepulveda.
    presidente Unapab

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