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Cuidado con los Falsos Profetas

fin del mundoVarias personas me han consultado sobre la profecía de la Venida de Cristo para el 21 de mayo. Los falsos anuncios del pastor Harold Camping desde los Estados Unidos, tuvieron esta vez un impacto mundial. Sus ecos llegaron hasta el fin del mundo.

Camping posee una cadena de Radio y sus seguidores donaron millones de dólares para poner posters y anuncios pagados indicando que el fin estaba cerca.

El día 21 de mayo llegó y nada pasó. El día lunes 23 Camping dio explicaciones indicando que lo que pronosticó para el 21 de mayo ocurrió sólo en el mundo espiritual y que el rapto de la Iglesia ocurrirá en octubre 21 junto con el fin del mundo.

¿Cómo ha llegado Camping a estas fechas? Camping confesó recientemente al Washington Post que había llegado a esta fecha a través de cálculos matemáticos. Su formula incluía fechas del diluvio, señales de números en la Biblia, multiplicación, adiciones, etc. En resumen, una matemática que sólo tiene sentido para Camping.

¿Podemos predecir la fecha de la Venida de Cristo? La Biblia es clara en amonestar a los discípulos de Jesús a no hacer especulaciones con respecto a los tiempos de acción de Dios: “en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre” (Mateo 24:36 NVI). En otra ocasión, antes de la Ascensión a los cielos, los discípulos preguntaron acerca del tiempo de su venida, la respuesta fue clara: “no les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre” (Hechos 1:7 NVI).

Los cristianos no están llamados a especular sobre fechas, pero sí a estar preparados para su venida. Llamados a vivir como si Jesús fuera a retornar mañana; bien lo dice el libro de Hebreos, “aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan” (9:28 NVI).

Dios en su sabiduría ha determinado el mejor tiempo para su venida y los cristianos deben dejar la administración de los tiempos a Dios.

Dr. Alfredo Quezada

Iglesia Bautista Emanuel

Punta Arenas

FELICIDADES PASTORES

El día 1° De mayo, ha sido designado el día del trabajador, para reconocer a obreros y trabajadores en general, que se desempeñan en el país y en otros países también.

Hemos hecho propicia  esta fecha para reconocer a los pastores, obreros de la viña del Señor. En todas las iglesias nuestras, celebramos hoy “EL DIA DEL PASTOR”.

La Unión Nacional de Pastores felicita a todos los siervos que sirven  a lo largo de todo Chile.

Agradecemos a las Iglesias, las manifestaciones de reconocimiento, amor y estima que ofrecen a sus pastores. Ello, es de gran significado cristiano. Es de gran significado para el pastor y su familia. Es la manera de estimular, apoyar y confirmar el cariño por la persona que les guía espiritualmente, que les aconseja y enseña la Palabra.

1ª.  Tesalonicenses 5:12-13 “ Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan. Y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros”

Consiervos, reciban el aprecio, saludo y abrazo de cada pastor bautista. Oramos los unos por los otros.

Pastor Othoniel Sepúlveda T.

Presidente Unapab

MENSAJE DE PASCUA  2011

del Secretario General de la Alianza Bautista Mundial

Quebrantado y Revivido

Pilatos y Jesus

por  Neville Callam

Uno de los momentos más memorables del recuento que hace Mateo del juicio de Jesús presenta a Pilato lavándose las manos (Mateo 27:24).  La esposa del gobernador le ha enviado una misiva contándole de una advertencia que ella recibió en sueños, y parece que Pilato quiso evitar tener nada que ver con Jesús.

A través de la narrativa de la pasión, Mateo muestra a Jesús siempre en control de la situación.  Nuestro Señor es acusado, arrestado, sentenciado y crucificado, pero nada de todo esto toma de sorpresa a Aquel que viene con el esplendor real de quien cumple la voluntad del Padre.

Parece que Pilato había decidido usar la provisión de una amnistía pascual como medio de liberarse del brete en el que se encontraba.  Cuando su estrategia falló, en un gesto que intentó tomar distancia entre él mismo y la sentencia de culpabilidad de Jesús, Pilato se lavó las manos.

Cualquiera haya sido la razón para la acción de Pilato –las especulaciones son muchas—el gobernador fue incapaz de evadirse de la responsabilidad de lo que había hecho.  También él tuvo que compartir la culpa de aquellos que desearon e hicieron posible la ejecución del Mesías.

Muchas son las situaciones en las que nosotros también enfrentamos el dilema de tomar decisiones difíciles.  Pero no hay manera de escaparnos de la responsabilidad de las decisiones que tomamos.  Los complejos desafíos del proceso de toma de decisiones –el desarrollo de una definición ajustada de la situación, la clarificación de las lealtades que informan nuestros valores, la aplicación de un sano razonamiento, y demás— no nos libera de la responsabilidad de las decisiones que tomamos.

La negativa de Jesús de seguir el camino de la auto-defensa no alivió en nada el dilema de Pilato.  Su silencio majestuoso demuestra su resoluta decisión de hacer la voluntad del Padre.  En tales circunstancias, Jesús decidió mantenerse leal a su Padre, cualquiera fuera el costo.  El resultado fue que nuestro Señor enfrentó el terror de la cruz.  ¡Sufrió la muerte de un criminal!

El sufrimiento, sin embargo, no tiene la última palabra cuando es el Espíritu Santo el que nos guía en nuestras decisiones difíciles.  El día de Pascua, Jesús resucitó de la muerte descubriéndonos, para nuestro beneficio, que muchas veces la soberanía está mediada por el quebranto.

Cuando debamos hacer decisiones dolorosas, podemos recordar que, en última instancia, la pureza de nuestros motivos y la defensa de nuestras acciones serán vindicadas.

La Pascua nos recuerda que, desde el crisol de las opciones difíciles, podemos resucitar con toda confianza y con gozo recibir el futuro que Dios despliega ante nuestros ojos.  La resurrección de nuestro Señor Jesucristo revela que la vida triunfa sobre la muerte, y que la verdad brilla más claramente cuando, por la gracia de Dios, nos rehusamos a evitar el camino del discipulado costoso.

© Baptist World Alliance

April 13, 2011

EN EL CAMINO CON JESÚS

REFLEXIONES ESPERANDO SEMANA SANTA.

Por Harold Segura

Día 1: Falsa Caridad

“Guardaos de hacer el bien en público sólo para que la gente os vea.

De otro modo, no recibiréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos”

Mateo 6:1

(La Palabra, Sociedad Bíblica de España, 2010)

La caridad también puede ser falsa; quién lo duda. En algunos casos, puede convertirse en un negocio lucrativo o en una forma de promocionar la imagen propia o la de una empresa en particular. Entre las organizaciones de ayuda humanitaria se usa, por ejemplo, la expresión industria de la pobreza para referirse al sector que se dedica a trabajar a favor de la justicia social y el desarrollo. Puede ser que la expresión sea técnicamente correcta, pero en lo personal no me gusta. Me parece que con expresiones así se corre el riesgo de convertir el amor cristiano en una mera industria y la búsqueda de la justicia en una empresa como las demás. Esa tentación siempre está presente. Jesús, en su época, advertía acerca de los riesgos de la falsa caridad, sobre todo, el de hacer el bien como una forma de buscar el aplauso público y la promoción de una falsa imagen de bondad. Los seres humanos queremos ser buenos; también queremos aparentar serlo. Hoy, Jesús nos llama la atención sobre este riesgo. Él sabe que nuestra generosidad merece una recompensa, pero nos recuerda que la mejor viene del Padre. Las otras, las de esta tierra, no son más que máscaras vistosas, relucientes pero falsas, que sólo sirven para ocultar nuestra demacrada realidad espiritual.

Para seguir pensando:

“Bienaventurados los que dan sin recordar, y los que reciben sin olvidar”.

Madre Teresa de Calcuta

Vale que nos preguntemos:

Cuándo sirvo a las personas necesitadas o hago el bien, ¿cuáles son mis motivaciones?

Oración:

Señor, me invitas a ser un imitador tuyo, sirviendo a los necesitados y amando a todas tus criaturas.

Ayúdame a imitarte en lo que hiciste y también en las motivaciones que tuviste. Recuérdame cada día que la recompensa verdadera viene del Padre.

Amén.

Día 2: Perder para ganar

“Y añadió dirigiéndose a todos: Si alguno quiere ser discípulo mío, deberá olvidarse de sí mismo, cargar con su cruz cada día y seguirme. Porque el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que entregue su vida por causa de mí, ese la salvará”

Lucas 9:23-24

(La Palabra, Sociedad Bíblica de España, 2010)

¿Olvidarnos de nosotros mismos? ¿Cargar una cruz? ¿Perder la vida? Al parecer, estas son tres invitaciones inadmisibles si las vemos dentro de la actual lógica del éxito personal y de la excelencia competitiva. Se nos enseñó a ser los primeros y a nunca ceder a ese antojo. Pero, aquí está Jesús otra vez, con sus contradicciones incómodas; esta vez para hacernos pensar que la vida se puede vivir de otra manera; que se puede ganar sin ser el primero, que se puede ser feliz asumiendo compromisos costosos y que se vive mejor cuando se entrega la vida. Se rebaja mucho el mensaje de Jesús cuando se lo convierte en un anexo de las técnicas de autoayuda y de las vanidosas escuelas del éxito. Sobre todo, se pierde la esencia de su mensaje cuando se desechan sus enseñanzas paradójicas para que seamos, como se dice hoy, ganadores. Su mensaje sigue intacto y nos enseña que la vida plena es una gracia que viene de Dios y que se profundiza cuando se vive de manera sencilla, sirviendo a los que nos necesitan y entregando la vida por las causas que nunca mueren. ¡Hay que ver la alegría de los que sirven! ¡Hay que ver la frustración y la amargura de los egoístas! El modelo supremo de realización humana plena es Jesús (Efesios 4:13). Su secreto sigue siendo el mismo que nos enseñó en el Evangelio: dar para ganar, perder para triunfar, comprometerse para ser libre, morir para vivir.

Para seguir pensando:

“El verdadero medio de ganar mucho consiste en no querer nunca ganar demasiado”.

François Fenelón (1651-1715)

Vale que nos preguntemos:

¿Hay algo en mi vida a lo que deba renunciar para ser más libre y crecer como ser humano pleno?

Oración:

Jesús, amigo nuestro, ya sabes cuánto me cuesta renunciar a mis deseos o entregar lo que considero que es sólo mío.

Hoy te pido que me ayudes a crecer en solidaridad, entrega y desprendimiento. Lo que busco, Señor, es la plenitud de la vida y no sólo el éxito.

Amén.

Día 3: La religión que aburre.

“Entonces se acercaron a Jesús los discípulos de Juan el Bautista y le preguntaron:

¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos tantas veces y, en cambio,

tus discípulos no ayunan?”

Mateo 9:14

(La Palabra, Sociedad Bíblica de España, 2010)

Aquí están otra vez los religiosos y falsos maestros de la fe inquietos por las enseñanzas de Jesús y molestos por las conductas de sus discípulos. Ellos quieren que los de Jesús sean tan legalistas y rigoristas como ellos, pero el Maestro les dice que no. No hay por qué ayunar, ni por qué estar tristes; el Maestro está con ellos y ahora es momento de alegrías. Jesús sí enseñó a sus discípulos a ayunar, pero no a hacer del ayuno una cuota de religiosidad legalista; los enseñó a orar, sin que la oración se convirtiera en una excusa para no actuar; les enseñó a leer las Escrituras, esquivando las interpretaciones facilistas de los hipócritas; les enseñó a dar limosna, pero no ha creer que por darla estaban exentos de buscar la trasformación de la sociedad. Les enseñó a vivir en el gozo del Reino de Dios (Romanos 14:17). Hoy hay sed de religiosidad. Los analistas de la cultura ya no están seguros de que estamos en una sociedad secular, sino que prefieren usar el término post-secular para describirla. Porque la religión ha vuelto y ha tomado por sorpresa a los escépticos. Ha vuelto en añejos formatos de moralismo asfixiante, de fundamentalismo opresivo y de religión sin alegría. Para Jesús, la fe en Dios respira vida y gozo. Ser su discípulo o discípula es dar testimonio de la alegría de vivir en la paz de su amor y de su gracia. Otras son las religiones que aburren y le ofrecen culto a la tristeza. Jesús, por el contrario, nos invita a la fiesta de la liberación.

Para seguir pensando:

“Deformamos a Dios y la fe en Dios siempre que en esa fe no entra la alegría como experiencia. Y por cierto, como experiencia central, imprescindible”.

José María Castillo (Teólogo español)

Vale que nos preguntemos:

¿Seguir a Jesús es para mí una fuente de alegría? ¿Promueven mi fe y mi espiritualidad la alegría como experiencia central?

Oración:

Señor, a veces me cuesta imaginarte con un rostro sonriente y afable. Es más fácil imaginarte como te han representado tantas veces, con rostro adusto y figura autoritaria.

Libérame para encontrarme con tu sonrisa abierta, tu abrazo amistoso y tu permanente invitación a la alegría. Dame hoy y siempre la alegría de seguirte.

Amén.

Día 4: Una fiesta en honor a Jesús

“Leví se levantó y, dejándolo todo, lo siguió. Más tarde, Leví hizo en su casa una gran fiesta en honor de Jesús, y juntamente con ellos se sentaron a la mesa una multitud de recaudadores de impuestos y de otras personas”

Lucas 5: 28-29

(La Palabra, Sociedad Bíblica de España, 2010)

En el centro de nuestra fe está el seguimiento de Jesús. Creer en Jesús es seguirlo como discípulo o discípula; escuchamos su voz y fuimos cautivados por su amor. Cuando Leví recibió la invitación de Jesús para que lo siguiera, se levantó, sin demora, y fue tras él. La escena es emocionante. Éste era un publicano despreciado del que poco o nada se podía esperar en asuntos de fe o religión. Leví lo dejó todo por Jesús. Sólo conservó, aunque no se sabe por cuánto tiempo, a sus amigos, los tramposos publicanos. Y con esos amigos hizo la primera celebración de su nueva vida. ¡No podemos imaginar aquella fiesta! Lo único seguro es que fue una fiesta a la manera de los publicanos. Este breve relato de la conversión de Leví se puede resumir en cuatro escenas: se levantó, dejó todo, lo siguió e hizo una fiesta en honor del Maestro. Todo cuanto era Leví y cuanto tenía en aquel momento, lo ofreció en honor de Jesús. Es necesario pensar en cómo expresamos cada día nuestro compromiso con Jesús. De esta revisión de vida depende la calidad de nuestra fe y la radicalidad del evangelio que anunciamos. Sin radicalidad, el discipulado pierde su verdadero sentido y se diluye en un mar de trivialidades dogmáticas. Se pierde el sabor de la fiesta en honor a Jesús y la fe se trasforma en religión estéril.

Para seguir pensando:

“Porque nadie puede decir que conoce a Cristo, a menos que en la vida lo siga”.

Hans Denck (Teólogo menonita. 1495-1527)

Vale que nos preguntemos:

En las siguientes semanas ¿qué cosas podría hacer en honor a Jesús? ¿De qué manera puedo alentar en mi propia vida la profundidad de mi compromiso con Jesús y con su Reino de vida

Oración:

Señor me has invitado a seguirte y yo te he dicho que si. Necesito que, por el aliento de tu Espíritu, reanimes cada día mi compromiso contigo y la pasión por tu Reino.

Quiero hacer de mi vida una permanente fiesta en tu honor.

Amén

Día 5: No nos metas en tentación.

“De nuevo el diablo lo llevó a un monte muy alto y, mostrándole todas las naciones del mundo y su esplendor, le dijo: Yo te daré todo esto si te arrodillas ante mí y me adoras. Pero Jesús le replicó, vete de aquí, Satanás…”

Mateo 4: 8-10

(La Palabra, Sociedad Bíblica de España, 2010)

Las tentaciones de Jesús se presentan después de su bautismo y antes del anuncio de su ministerio en la sencilla sinagoga de Nazaret. Viéndolo así, se podría decir que muchas veces las tentaciones nos ofrecen la oportunidad para confirmar nuestra entrega y para afirmar nuestro llamamiento. Pero, un momento, ¿de qué tentaciones estamos hablando? Porque casi siempre que decimos la palabra tentación la interpretamos como si significara de manera exclusiva pecado sexual o escándalo moralista. Pero las tentaciones tiene que ver con algo más, con mucho más, que con las conductas sexuales. En el caso de Jesús, el Tentador le propuso asuntos relacionados con el individualismo egoísta, con las ansias de resolver los problemas de manera espectacular (lanzarse desde el pináculo del Templo) y con el abuso del poder. En nuestro mundo, dentro y fuera de los círculos cristianos, el egoísmo, la manipulación del nombre de Dios y el abuso del poder siguen ocasionando grandes desastres. En el monte de la tentación se representa la condición de todo ser humano enfrentado a su vulnerabilidad moral. Pero también, allí se demuestra la grandeza de la que todo ser humano es capaz: la de vencer el mal con el bien (Romanos 12:21), la de apelar a las Escrituras para cobrar aliento y afirmar su compromiso con Dios y con su Reino. Es el antiguo dilema de escoger entre la vida y la muerte. Jesús nos recuerda que la opción por la vida es, además de urgente, posible.

Para seguir pensando:

“Se me ha advertido de serias amenazas… temo por la debilidad de mi carne, pero pido al Señor que me dé serenidad y perseverancia. Y también humildad, porque siento también la tentación de la vanidad”

Monseñor Oscar A. Romero (1917-1980)

Vale que nos preguntemos:

¿De qué manera y en qué forma se presenta en mi vida la tentación del orgullo, la vanidad y el abuso del poder? ¿Cómo las enfrento?

Oración:

Señor, en nuestro monte de las tentaciones de cada día, danos la fuerza para recordar lo que dice tu Palabra; también la gracia para optar por la humildad, la solidaridad y el compromiso con la vida plena.

Amén

Harold SeguraSobre el autor: El pastor y teólogo Harold Segura es colombiano, radicado en Costa Rica. Director de Relaciones Eclesiásticas de World Vision International y autor de varios libros. Anteriormente fue Rector del Seminario Teológico Bautista Internacional de Colombia

http://www.elblogdebernabe.com

El pez, símbolo cristiano.

En el siglo II la Iglesia tomó la palabra «Ichthys», que significa «pez» en griego, como símbolo de Cristo, y a partir del siglo III se utilizaba extensamente entre los cristianos.

En esta simbología, las letras de la palabra «Ichthys» representan las iniciales de la frase:Iesous Christos Theou Yios Soter

Ichthus: I = Iesous (Jesús); Ch = Christos (Cristo); Th = Theou (Dios); U=Uios (Hijo); S=Soter (Salvador)

Es decir, «Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador»

El símbolo del pez y el críptico «Ichthus» fueron adoptados por los cristianos de la Iglesia Primitiva para representar a Jesucristo y manifestar su adhesión a la fe. Tanto el pez como el críptico aparecen numerosas veces en las catacumbas.

Una profesión de fe

Los cristianos, siendo minoría en un mundo pagano, tenían sus propios símbolos para identificarse y avivar su fe. En el pez (Ichthus), encontraban la profesión de fe, la razón por la que adoraban a Jesús y estaban dispuestos a morir.

Los creyentes son «pequeños peces», según el conocido pasaje de Tertuliano: «Nosotros, pequeños peces, tras la imagen de nuestro Ichthus, Jesús Cristo, nacemos en el agua». Una alusión al bautismo. El cristiano no solo murió y nació de nuevo en el bautismo sino que vive de las aguas del bautismo, es decir, en la gracia del Espíritu Santo. El cristiano que se aparte de la vida de estas aguas muere. Como un pez muere al salir del agua, el cristiano muere si se deja seducir por la mente del mundo.

Historia

El símbolo del pez puede que sea inspirado por la multiplicación milagrosa de panes y peces o por los peces que Jesús resucitado compartió con sus discípulos (Juan 21:.9). Al llamar a los discípulos para Jesucristo les dijo:

«Síganme, y yo los convertiré en pescadores de hombres. En seguida, ellos dejaron sus redes y lo siguieron». Marcos 1.17-18 (RVC) http://www.reinavaleracontemporanea.com

La más antigua referencia escrita del símbolo cristiano del pez que se conoce es de Clemente de Alejandría (c 180), quien recomienda tener como sello una paloma o un pez. San Clemente no da explicación de estos símbolos, por lo que se puede concluir que ya estos eran ampliamente conocidos. El pez se encuentra ya en monumentos romanos de las primeras décadas del siglo II, como la Capella Greca y las Capillas del Sacramento de la catacumba de San Calixto. Los primeros cristianos lo utilizaban en numerosos frescos y sarcófagos.

Desde el siglo II, el delfín es, con frecuencia, el pez de preferencia para representar este símbolo por ser este considerado un amigo del hombre. Después del siglo IV, el simbolismo del pez gradualmente disminuyó. En la actualidad, muchos cristianos deseosos de testificar a través de este símbolo lo incluyen en sus cartas, automóviles, etc.; es una manera de decir, «soy cristiano y quiero que todos lo sepan.»

Si bien el signo más impactante de que uno es cristiano es una vida desde la que fluyan el amor y la gracia de Dios, el símbolo del pez puede ser una buena «excusa» para comenzar a hablar de Cristo.

www.labibliaweb.com

La Cena del Señor

Tema consensuado con los pastores  de las Regiones:

de Los Ríos, Los Lagos y Presidente Carlos Ibañez del Campo.

Participación del presidente Unapab, pastor Othoniel Sepúlveda T.

LA CENA DEL SEÑOR

( El presente estudio tomó como base el artículo del  Sr. Mike Scott)

Introducción – El propósito de esta presentación es aclarar el significado bíblico de la Cena del Señor, y, valorar el significado e importancia que ella tiene en las prácticas bautistas.

En el Nuevo Testamento se usan diferentes términos para referirse a la Cena del Señor:

  1. Como partir el pan. Hechos 20:7
  2. Como la copa de bendición y el pan que partimos. 1ª. Corintios 10:16.
  3. Como la mesa del Señor. 1ª. Corintios 10:21

Basados en los siguientes pasajes bíblicos: 2ª Timoteo 1:13 y Tito 2:1 no compartimos algunos términos que algunos usan para referirse a la Cena del Señor como: Sacramento y Eucaristía, porque no creemos que se reciba gracia purificadora  por medio de ella (sacramento)y aunque eucaristía, que significa “dando gracias”, se refiere a parte del significado de la Cena, no es término bíblico.

Se presentan tres aspectos de la Cena:

  1. La Institución
  2. El propósito
  3. La participación

I. LA INSTITUCIÓN DE LA CENA DEL SEÑOR

A. Cristo mismo instituyó la Cena del Señor.

1.- Mateo 26: 26-29;

v. 26 Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y lo bendijo, lo partió, y dió a sus discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. v. 27 Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, se la dio, diciendo: Bebed de ella todos; v. 28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. v. 29 Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

2.- Pablo relata el acontecimiento, tal como ocurrió: 1ª: Corintios 11:23-26

v. 23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado:Que el Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan, v. 24 y habiendo  dado gracias, lo partió y dijo: tomad comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. v. 25 Asimismo tomó también la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces la bebiereis; en memoria de mí. v. 26 Así pues,  todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciais hasta que El venga.

B. Mateo nos dice que fue después de la cena de la Pascua y Pablo nos informa que se instituyó antes de la crucifixión.

II. El PROPOSITO DE LA CENA DEL SEÑOR

A. El propósito de la Cena del Señor no es para el perdón de pecados.

B. No es sacramento que permita llevar hacia adelante semana por semana los pecados. (como los sacrificios en el Antiguo Testamento.)

C. Según las Escrituras, la Cena del Señor tiene cuatro propósitos:

1. Comunión de los salvos en la sangre y el cuerpo de Cristo. 1ª. Corintios 10:15-21

v. 15 Como a sensatos os hablo, juzgad vosotros lo que digo. v. 16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? v. 17 Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan. v. 18 Mirad a Israel según la carne: los que comen los sacrificios, ¿no son participes del altar? v. 19 ¿Qué digo pues? ¿Que el ídolo es algo, o que  es algo lo que se sacrifica a los  ídolos?

v. 20 Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican  y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. v. 21 No podéis beber la copa del Señor y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios.

Cuando tomamos la Cena del Señor, expresamos el hecho de que hemos sido salvos por el sacrificio de Cristo en La Cruz. Estamos en comunión con Quien nos salva del pecado. (De consiguiente, no es para los que están fuera de Cristo)

2. La Cena del Señor es conmemoración del sacrificio de Cristo en la cruz. 1ª. Corintios 11:24

v. 24 y habiendo dado gracias, lo partió y dijo: Tomad comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.

Mientras comemos la Cena del Señor, nuestro deber es recordar el sufrimiento de Él por nosotros.

3. La Cena del Señor proclama la muerte de Cristo. 1ª. Corintios 11:26

v. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga.

Al tomar la Cena del Señor, los cristianos proclamamos que el cuerpo herido y la sangre derramada de Cristo, fue sacrificio en la cruz por los pecados del mundo.

4. La Cena del Señor proclama el hecho de que Jesús vendrá otra vez. 1ª. Corintios 11:26

v. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga

Al tomar la Cena del Señor, el cristiano demuestra su fe en la promesa del Señor, que Él vendrá otra vez. Hechos 1:10-11

v. 10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto  que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones en vestiduras blancas, v. 11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

En consecuencia al participar de la Cena del Señor, expresamos nuestra relación intima con Cristo, recordamos Su sacrificio, la significación de ello, recordamos que Él murió por nuestros pecados y los eventos que sucedieron después, y proclamamos por fe nuestra creencia en que Él volverá,  basados en Su resurrección.

III. LA PARTICIPACION DE LA CENA DEL SEÑOR

A. LA FRECUENCIA DE LA CENA DEL SEÑOR

1. Según el ejemplo de la iglesia en Jerusalén, dirigido por los apóstoles, la Cena es tomada con regularidad.

Hechos 2:42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciónes

2. La iglesia en Troas observaba la Cena del Señor el primer día de la semana. Hechos 20:7

3. La iglesia en Corinto se reunía el primer día de la semana y tomaban la Cena del Señor. 1ª. Corintios 16:2, 11:20.

4. Hoy día los cristianos deben participar de la Cena del Señor con regularidad ( cada primer día de la semana).

5. El primer día de la semana es significativo porque:

a. Cristo resucitó en un primer día de la semana – Mateo 28:1-10. b. El Espíritu Santo vino en un primer día de la semana. Hechos 2. c. La iglesia se estableció en un primer día de la semana. Hechos 2. d. El plan de salvación fue dado por primera vez un primer día de la semana. Hechos 2

e. La Cena del Señor se observaba el primer día de la semana. Hechos 20:7. f. Ofrendas bíblicas se recogían el primer día de la semana. 1 Corintios 16:1,2

g. Al primer día de la semana se le llama “el día del Señor”  Apoc. 1:10

B. LOS ELEMENTOS DE LA CENA DEL SEÑOR

1. El pan ( sin levadura utilizado en la cena de Pascua), representativo del cuerpo de Cristo.

Este pan no es Su cuerpo literal, como implica la doctrina de transubstanciación (que es la conversión de los elementos de la Eucaristía en la consagración y por medio de la consagración, de la substancia del pan y el vino, al cuerpo y sangre de Cristo), sino que es representativo de Su cuerpo. 1ª. Corintios 11:26

v. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que El venga.

En aquel momento, Su cuerpo estuvo presente, y claramente, Cristo se refiere al elemento como PAN.

2. El fruto de la vid, algunas versiones dicen vino. Este es el vino que se usó en la cena de la Pascua. Este fruto de la vid no era Su sangre literal. Para este tiempo su sangre no se había derramado; después de dar gracias, Jesús todavía le llama fruto de la vid. Mateo 26:29

C. COMO DEBEMOS PARTICIPAR DE LA CENA DEL SEÑOR

1. Otra vez, seguimos el ejemplo de nuestro Señor.

a. Jesús tomó  pan, y habiéndolo bendecido…..Y tomando una copa, y habiendo dado gracias (Mateo 26:26-27, Marcos 14:22-23); Y habiendo tomado pan, después de haber dado gracias,….. De la misma manera tomó la copa (Lucas 22:19-20) tomó pan, y después de dar gracias, lo partió…..De la misma manera tomó también la copa (1 Corintios 11:24-25).

b. La oración de Jesús fue acción de gracias por los elementos de la Cena del Señor.

c. Acerca de nuestra participación, el apóstol Pablo le declaró a la iglesia en Corinto. 1ª. Corintios 11: 27-29

v. 27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. v. 28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y  coma del pan y beba de la copa.

v. 29 Porque el que  come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

El  término del Nuevo Testamento de “ manera indigna”, ha sido una expresión problemática y una comprensión errónea acerca de este tema, y, ha causado que cristianos se abstengan de la comunión diciendo: Esperaré hasta que tenga todo mal corregido, o, hasta que sea digno, o, no soy persona perfecta…..etc.

e. En verdad, no hay persona digna de la muerte de Cristo. Si solo las personas dignas (personas perfectas) tuvieran derecho a la mesa del Señor, nadie tomaría la Cena del Señor. El Señor nos hace dignos, y debemos permanecer en íntima comunión con El.

La palabra que se traduce de “manera indigna” es un Adverbio. El adverbio nunca se usa para describir a una persona; describe las acciones de la persona. En este caso describe la manera de participación en la Cena, y no el carácter del partícipe. Uno participa en manera indigna si no discierne el cuerpo de Cristo. De modo que al tomar la cena, uno debe estar consciente del cuerpo y sangre de Jesús que son los elementos que la Cena representa.

Uno debe tener un compromiso emocional en los eventos de la Cruz. El comer de los elementos es vano si no se hace sinceramente de corazón. Cuando uno conoce la grandeza de lo que participa, cuando tiene un sentido profundo del amor representado por estos símbolos, y cuando está consciente del compromiso que conlleva – no permitirá ser distraído de la adoración por otros pensamientos.

Si por falta de respetar el sacrificio del Señor, uno toma la cena indignamente, “será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor”. Comer del pan y beber de la copa descuidadamente o con negligencia, significa una actitud de indiferencia acerca de la muerte de Cristo, y por consiguiente, viene a ser clasificado con los que crucificaron a nuestro Señor.

Es necesario un auto examen. Dios requiere que los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y verdad Juan 4:24. Nosotros debemos hacer un examen propio en todo momento antes de adorar a Dios. Realizar cualquier acto de adoración en manera descuidada o en manera que no sea ordenanza de Dios, es despreciar al Creador que adoramos.

Cada persona debe probarse a sí  mismo. Uno no debe probar a otro.

CONCLUSION:

Basados en los pasajes bíblicos, el significado de la Cena, y  quienes deben participar, etc, los bautistas practicamos la:

Cena del Señor cerrada. Entendiéndose por tal la participación de solamente los miembros de la Iglesia local, bautizados  y en plena comunión (que no se encuentren en un proceso de disciplina), Y semi  cerrada, cuando la Iglesia invita a miembros de otras iglesias bautistas y excepcionalmente a miembros de iglesias de otra denominación que sostenga principios afines a los bautistas y cuyos miembros sean bautizados por inmersión. No aceptamos la participación en la Cena del Señor de inconversos y creyentes que no hayan sido bautizados por inmersión.

3 enemigos del matrimonio

Por Rodney A. Wilson

1. Silencio

Más de una vez me he encontrado con parejas que parecen llevar su matrimonio con gran dificultad. Hacen muy pobres progresos y fallan al tratar de cumplir sus buenos propósitos. Parece como si algo estuviera luchando en contra de ellos y de sus esfuerzos por mejorar sus relaciones.

¿Es posible hablar de los “enemigos” del matrimonio? ¿De verdad existen factores que “luchan” en contra, haciendo a nuestros matrimonios fracasar?

La guerra no ha terminado. Los enemigos del matrimonio existen, pero no son invencibles. Veamos cómo lidiar con ellos.

Este enemigo se arrastra ahí donde hay fuertes sentimientos, pero nadie dice nada. Por cierto, el silencio es algo útil, siempre que se aplique en el momento adecuado.

A veces es necesario que su pareja se entere que usted está enojado por algo que ella hizo. Igualmente, su esposa requiere conocer cuando usted se siente herido por algo que sucedió en el trabajo. ¿Y a qué esposo no le gustaría saber qué sintió su esposa al recibir ese bello arreglo floral que él le envió? Después de todo, es necesario saber si vamos o no por el camino correcto.

La idea es romper el silencio. No dé por sentado que su pareja sabe lo que usted está pensando o sintiendo.

Mi madre tiene un pequeño cuadro en la pared que dice: “Frecuenta a tu amigo, pues podría necesitarte en cualquier momento”. Este consejo se aplica también a los matrimonios. Pasar más tiempo juntos, ayuda a ser más sensibles a las necesidades de nuestra pareja. Un poco de tiempo al día puede evitar que se cree un abismo de silencio. Romper el silencio es saludable, incluso cuando usted simplemente se siente mal sin saber el porqué. Comunicar nuestro estado de ánimo a nuestra pareja es honesto, y la honestidad debe ser un principio básico en un matrimonio.

2. Confusión

Es popular la teoría de que los hombres son de Venus y las mujeres de Marte, aunque a veces un miembro de la pareja está tan confundido que se pregunta si su pareja no será ¡de otra galaxia! La confusión puede provenir no solo del silencio, sino de una deficiente comunicación.

La confusión puede simplemente causar estancamiento en el matrimonio, evitando el progreso. Cuando hay confusión, los cónyuges pueden estar perdiendo de vista lo verdaderamente importante de la relación. En tal estado es muy fácil desviarse del camino trazado por el Señor.

Muchas parejas adolecen de falta de claridad en sus relaciones. Use la claridad para combatir la confusión. Selma y yo aprendimos una técnica que revolucionó nuestra comunicación. La llamamos “técnica de retroalimentación”. Usando la frase: “De acuerdo, querida(o), lo que acabas de decir es…”, y repitiendo lo que su pareja dijo, puede ayudar a distender su relación.

Por ejemplo, una pareja está disfrutando la tarde del domingo. Ella dice: “¿Qué tal si vamos a visitar a mis padres un rato?” El marido no tiene inconveniente y van, pero la visita se extiende mucho y él ya está de mal humor, pues había considerado que “un rato” sería poco tiempo. Ella, por su parte, está pensando en quedarse a cenar. Lo que cada uno entendía por “un rato”, es diferente.

Con la retroalimentación, el diálogo hubiera sido más o menos así: Esposo: “De acuerdo, querida, dices que vayamos a visitar a tus padres por una hora”. Esposa: “Bueno estaba pensando en que nos quedáramos a cenar”. De esta manera, hubiera quedado claro qué implicaba la frase “un rato”, y los dos podrían negociar cuánto tiempo estarían en la visita.

3. Satanás

En 1 Pedro 5.8 dice: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”. El enemigo busca cómo atacar nuestros matrimonios y cómo devorarlos y se deleita causando dolor o provocando la separación, pues de esa manera roba el gozo que Jesús nos vino a dar.

La mejor manera de encarar al enemigo es actuando como lo hizo Jesús. Recordemos que el Señor pasó por tres tentaciones en el desierto y salió victorioso. Jesús utilizó las Escrituras para resistir. Satanás, que es padre de mentiras, no puede soportar la verdad de la Escritura.

Siga ese ejemplo y anime a su pareja con la verdad de las Escrituras. Conozco a un hombre que ha estado casado por veinte años. Cada mañana su esposa le da un versículo de las Escrituras. ¡Esa es la forma de combatir al enemigo!

Recientemente, me invitaron a una reunión de oración organizada por la Escuela Dominical de mi iglesia. Me pidieron que orara por los problemas matrimoniales que afectaban a los alumnos de la clase. Cuando comenzaron a compartir sus problemas y el tiempo empezó a correr, pensé: ¡Caramba, esto va a ser 90 por ciento de testimonios y 10 por ciento de oración con el Señor! Pero no era verdad. Lo que sucedió fue que dedicamos media hora a las peticiones, y después hora y media a orar. Y puedo asegurar que yo aprendí más orando por ellos, que lo que ellos pudieron aprender de mí. Me retiré de la reunión con la convicción de que la Escuela Dominical estaba enfrentando al enemigo y evitando su acción sobre los matrimonios.

Si quiere tener un matrimonio fuerte que agrade a Dios, sepa que el enemigo estará luchando por echarlo todo a perder. Esté alerta. No permita que el silencio cree distancias. Luche por ser claro y evitar la confusión. Pero, sobre todo, anime a su pareja a tomar el arma principal: la espada de la Palabra.

Réplicas proféticas

Por Juan Carlos Barrera.

preacherEs difícil dormir tranquilos en medio de tanta réplica, es difícil pensar en descansar completamente cuando eres despertado cada cierto tiempo y observas los ojos asustados de tus hijas que buscan tu protección y que, a pesar de tu intento de reaccionar bien, se dan cuenta que también estás nervioso.

Pero creo que no hay nada más complejo que la forma en que varios grupos cristianos han usado el elemento predictivo para incorporar más angustia. Declaraciones como: “Principio de Dolores”…, “Viene algo peor”…, “El Señor habló en aquella Iglesia y dijo que estuviéramos preparados” o la del profeta extemporáneo “Dios me lo había dicho”. Es complejo, debido a que en momentos como estos, Dios es lo único concreto que tenemos, la única persona a la que podemos acudir y, sin embargo, un manto de sospecha sobre su carácter se lanza y en lugar de buscar paz en medio de la tormenta, tenemos que resignarnos a que la tormenta es causada por aquel que era nuestro refugio y más aún, que esto recién comienza.

Quiero ser responsable con mis palabras. Temo a Dios y su santidad me sobrecoge y por lo mismo quisiera hacer un par de comentarios pastorales a propósito de estas réplicas predictivas que azotan nuestras comunas sureñas.

1. Observo un anhelo de protagonismo en hermanos e Iglesias que se levantan para realizar anuncios anticipados superando la eficiencia del SHOA y de cuanto centro de investigación sismológico exista. Al parecer, algunos sienten que se juegan su prestigio profético si es que no visualizaron este terremoto antes. De ahí las palabras “Yo lo sabía, Dios me lo había dicho”, o aquellos que declaran con mayor imprecisión: “algo grande viene” Hoy, decir en Chile que seguirá temblando, es tan fácil como decir que llegará otro día.

2. Nuestro afán de protagonismo raya en el límite de lo razonable. Resulta que todas las profecías y castigos bíblicos (de una hermenéutica poco clara) estaban escritos para Chile, especialmente en la zona central. “Este era el terremoto del que hablaban los profetas bíblicos”, no importa si hubo otros más grandes, o en otros lugares, toda la profecía se dirigía a nosotros. De la noche a la mañana pasamos de tercer mundistas desconocidos a ser el centro de la historia y la revelación bíblica de todos los tiempos. Parece que hay un problema de autoestima detrás de este pensamiento que habrá que tratar en el mediano plazo.

3. Se ha despertado un morbo extraño entre el pueblo evangélico. Al parecer el que más temor infunde, más espiritual es. Esa fe tipo masoquista que vivimos, como intentando que nuestras faltas sean limpiadas por medios de terremotos y maremotos en lugar de confiar en la obra de Cristo en la Cruz. Ese morbo se manifiesta también, en declaraciones arrogantes y poco misericordiosas, aludiendo que si no nos pasó nada es porque nosotros “si somos hijos de Dios”… “El Señor cuida a los suyos pastor…”, me dicen algunos y pienso en silencio en los héroes de Hebreos 11 que murieron por causa de la fe en Jesús, ellos ¿no eran hijos de Dios?

Y en medio de tanto “avivamiento profético” y prestigio espiritual me pregunto: ¿Dónde estaban los profetas en el momento del terremoto?, ¿Cuantos estaban preparados con comida y agua necesaria?, ¿Por qué nuestra comuna tan evangélica se lanzó con desesperación a los supermercados y acumuló para meses, dejando a otros desprovistos si Dios ya nos había hablado? ¿Cuantos tenían una linterna a mano y un bolso con ropa preparada? En el único lugar en que vi esta preparación fue en una familia de Arauco donde habían sido instruidos por sus líderes religiosos a guardar considerables provisiones (no diré el grupo religioso, pero los evangélicos los denominamos como secta).

¿Qué hacer entonces? Recuerdo las palabras del salmista: “Si han cedido los cimientos, ¿Qué puede hacer el justo?… El Señor está en su santo templo, el Señor tiene su trono en el cielo. Su ojos están observando y fija su mirada en los hijos de Adán.  Salmo 11:3-4

Si los cimientos ceden, si la tierra tiembla, si el mar traspasa sus límites, a pesar de todo aquello, no olvidemos que Dios sigue reinando, él está en su trono y aún vivimos bajo la luz de su mirada. Cuando huimos al cerro, cuando lloramos a un ser que partió, cuando vemos destruidos nuestros proyectos habitacionales y truncados algunos sueños, no olvidemos que su mirada está aún sobre nosotros. Es difícil saber el rumbo que tomarán nuestras vidas, pero tengamos la certeza que Jesús sigue siendo camino, en él seguimos encontrando la vida y el sentido de la misma y sólo su verdad nos trae paz y libertad.

Alguien dirá: “Y si fuera verdad que algo peor viene” Frente a tanta insistencia especulativa les llamo a escoger creer la enseñanza de Jesús: “No se preocupen por el día de mañana, pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas” (Mt. 6:34) Vivamos un día a la vez, con la certeza que buscamos su reino y justicia, que no acumularemos desesperadamente, que no nos angustiaremos por tener todo lo que queremos o anhelamos, sino que viviremos para ver a Dios en medio de los que sufren un poco más que nosotros, que partiremos nuestro pan y compartiremos nuestro abrigo, que diremos “bienvenido” al extranjero, que compartiremos un café, un poco más aguado para que alcance para todos, pero con el calor inconfundible de la solidaridad cristiana.

Y si llega una réplica mayor y vuelve a salir el mar, que al menos nos encuentre viviendo el reino de Dios… y si es tiempo de partir de esta tierra, que nos vayamos juntos, abrazados como los hermanos que siempre fuimos, recordando que somos sólo peregrinos en esta tierra y que las aflicciones del tiempo presente no se comparan con la gloria que nosotros ha de manifestarse.

Ánimo hermanos, Jesucristo es el Señor.

Con afecto cristiano,

Pr. Juan Carlos Barrera Silva

Cristianos frente a un terremoto

Prof. Josué Fonseca

Parece ironía invitar a la tierra y al mar, a las costas, a alegrarse, después de un devastador terremoto como dice el Salmo 97. Uno se pregunta, en un STB, qué lecciones se pueden aprender en el discipulado cristiano frente a un desastre como este terremoto. Hay varios pasajes en las Escrituras, pero elegiremos el Salmo 97 para nuestra meditación.

1. La fragilidad humana en evidencia

La Biblia habla de erupciones volcánicas, Salmo 104:32; Nahúm 1:5. recogida del mar, 2 Samuel 22:8, 16; Salmo 18:7, 15; 46:3; grietas en la tierra, Números 16:31, 32; deslizamiento de las montañas, Salmo 46:2; Zacarías 14:4; partimiento de las rocas, Mateo 27:51. sacudidas de edificios, Hechos 16:26; oscuridad de la tierra, Luc 23:44

Hubo terremotos en el monte Sinaí, Éxodo 19:18; en el desierto, Números 16:31, 32; en las fortalezas de los filisteos, 1 Samuel 14:15. cuando Elías huía de Jezabel, 1 Reyes 19:11; en el reinado de Osías, Amós 1;1; Zacarías 14:5; en Filipos, Hechos 16:26; los que habían de acaecer antes de la destrucción de Jerusalem, Mateo 24:7; Lucas 21:11; en la segunda venida de Cristo, Zacarías 14:4. sirven de ejemplo de los juicios de Dios, Isaías 24:19, 20; 29:6; Jeremías 4:24; Apocalipsis 8:5; de la derrota de los reinos, Hageo 2:6, 22; Apocalipsis 6:12, 13; 16:18, 19. A la muerte de nuestro Señor hubo un terremoto, Mateo 27:52.y dos días después en su resurrección hubo una réplica, Mateo 28:2.

(Heb., ra’ash, temblor; Gr., seismos, terremoto).

En estas experiencias devastadoras aprendemos que la naturaleza humana es puesta en evidencia respecto su extrema fragilidad. Somos vulnerables, somos frágiles y fuimos creados de este modo frente al universo y a las manifestaciones de la tierra como un terremoto.

La fragilidad también se muestra en una fe débil. En los tiempos bíblicos, frente a estas catástrofes nos preguntamos si la gente se volvió al Señor, pero no,  no hubo más fe; las personas siguieron sus mismos caminos de miseria y vergüenza. En estos días, en el día domingo, después del terremoto, sabemos que la gente no se volcó a los templos en nuestro país. Ante la manifestación de Dios el Creador hay quienes eligen el pobre camino de la vergüenza de vivir aparte de El.

2. Conocer quién es Dios.

El Salmo 97 muestra que nubarrones, fuego, relámpagos y terremotos van delante del Creador. Dios es Rey Soberano, Creador de todo el Universo, la rectitud y la justicia son el fundamento de su trono; Dios es Señor de toda la tierra; los cielos proclaman su justicia y los pueblos contemplan su gloria. Un autentico discipulado cristiano consiste en enseñar a conocer quién es Dios.

Todos los fenómenos naturales —terremotos, tormentas, huracanes, inundaciones, maremotos  y tsunamis — están bajo el control de Dios Soberano y son parte de su manifestación para Señorear al mundo con justicia. No basta sólo con solidaridad horizontal para enfrentar experiencias devastadoras. Es necesario también que aprendamos a conocer mas profundamente a Dios.  La enseñanza cristiana consiste en revelar el misterio de la persona de Dios.

Lloramos por la pérdida de casas, autos, bienes personales y nacionales; nos duele el desastre y nos golpeó la caída de puentes, la incomunicación y la falta de agua y alimentos.  Sin embargo, no nos acercamos para comunicarnos con Dios, porque parece que el servicio de la oración ya no tiene señal ni cobertura. Necesitamos agua para limpiar los baños, pero no buscamos el agua viva que llene nuestra vida. Queremos recuperar los puentes en las carreteras, pero los puentes en la relación con Dios están rotos hace mucho tiempo. Nos enfurecemos con los ingenieros responsables del desplome de edificios, y no nos conmueve nuestro descuido diario de nuestra falta de sólidos fundamentos.  El discipulado consiste en mostrar a Dios y también la condición humana. Nos molestan los saqueos y abusos de las turbas descontroladas, y no nos incomodamos con una ética de doble standard en la vida diaria. La discipulación consiste en vivir una fe coherente en la doctrina, la ética y las actitudes.

3. Dios nos llama y nos invita

En el Salmo 97 Dios nos llama e invita a:

a) reconocerle como Soberano Señor , v.1

b) aborrecer el mal, v.10;

c) sembrar la luz, v.11;

d) alegrarse en JHVH, v.12;

La iglesia no tiene de qué avergonzarse. Somos llamados a reconocerle como Soberano y Señor en todo momento, a recurrir a El en momentos de angustia, a aborrecer el mal y vivir en rectitud, nos estén mirando o no, a sembrar la luz y la esperanza entre los seres humanos, y a alegrarnos en JHVH.

Nos alegramos en El porque no tenemos miedo del futuro, ni de los terremotos, ni de la muerte.. Es cierto que nos alegramos en El porque el fin se acerca. “Los cristianos no tenemos miedo del fin de la historia, porque conocemos su final”(Caleb Meza). El Evangelio nos muestra a Jesús quien dijo con reiteración “No temas, yo estoy aquí”. Los pastores y predicadores debemos anunciar un mensaje de paz y misericordia, que lleva la esperanza cristiana, evitando sermones que crean miedo e infunden culpa. La iglesia escucha de la paz y se alegra, y las ciudades se regocijan en el Señor porque El está por encima de toda la tierra. La iglesia no es como una ONG para repartir solamente cosas materiales, aunque el amor nos mueve a servir de modos concretos, pero nosotros tenemos que ir mucho más allá. Tenemos una misión trascendente que consiste en la formación de la fe, de la esperanza y de la alegría en Dios, acercándonos a El y al prójimo, y conociendo a Dios de nuevos modos todos los días. La misión no se agota en llevar alimentos.

Como el apóstol Pablo que aplicó el terremoto en la prisión de Filipos como experiencia de testimonio misionero y bautizó al carcelero y a toda su familia y formó la iglesia filipense, igualmente este terremoto en Chile puede ser una oportunidad para reconstruir la fe, evaluar los fundamentos que sostienen el edificio de nuestras vidas, para fundamentar sólidamente nuestros cimientos, compartir el alimento de la fe y el agua viva de la esperanza a quienes sufren destrucción, sin dejar de llevar lo material, y aceptar el llamado del Señor a reconocerle y seguirle a El con alegría todos los días de nuestra vida. Amén.

Un periodo de sequía.

Por David Wilkerson.

Yo predico a miles de personas, pero hay tiempos en que me siento tan seco – tan lejos de la presencia de Dios. Es en esos momentos que no tengo deseos de leer la Palabra. La lectura de la Biblia durante tiempos de sequedad, se hace mayormente a través de un sentido de obligación. Cuando estoy seco y vacío, siento muy poco ánimo de orar, aunque yo sé que mi fe está intacta, y mi amor por Jesús está fuerte.

¿Alguna vez se ha sentado usted en la iglesia y ha visto a las personas a su alrededor siendo bendecidas, mientras usted no siente nada? Ellos lloran; ellos oran; ellos alaban con gran sentimiento. Pero usted no es movido a hacerlo – por nada. Usted empieza a preguntarse si algo está mal con su vida espiritual.

Yo creo que todos los verdaderos creyentes experimentan un periodo de sequía durante diferentes etapas de sus vidas Cristianas. Aún Jesús sintió abandono – cuando él clamó a gran voz, “Padre, ¿por qué me has abandonado?

¿Qué debo hacer para vencer la sequedad espiritual?

1. ¡Debo mantener una vida de oración!

Nada disipa la sequedad y el vacío tan rápido que una o dos horas de encerrarse con el Señor. El dejar a un lado nuestra cita con Dios en su lugar secreto, causa culpa. Sabemos que nuestro amor por él debería de guiarnos a su presencia, pero nos volvemos ocupados con tantas otras cosas – el tiempo se pasa, y Dios queda abandonado. Le enviamos una cantidad de “oraciones de pensamientos.” Pero nada puede tomar el lugar de ese lugar secreto – con la puerta cerrada – encerrados orando al Padre.

Acérquese al trono de la gracia – aún cuando usted ha pecado y fallado. Él perdona – al instante – a aquellos que se arrepienten con tristeza santa.

2. ¡No debo tener temor de un poco de sufrimiento!

La resurrección de Cristo fue precedida por un corto periodo de sufrimiento. ¡Nosotros morimos! ¡Nosotros sufrimos! Tenemos dolores y penas.

¡No queremos sufrir o nos resistimos a ser heridos! ¡Queremos ser librados sin dolor! Queremos una intervención sobrenatural. “Hazlo, Dios” oramos, “porque soy débil y siempre lo seré. ¡Hazlo todo, mientras sigo mi camino esperando que me libres sobrenaturalmente!”

Pero gracias a Dios, el sufrimiento es siempre ese corto periodo antes de la victoria final. “Pero el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca” (1 Pedro 5:10).

Recomendaciones

Recomendaciones para la recuperación emocional a la población en general

por Colegio de Psicologos de Chile (A.G)

El evento ha sido de tal magnitud que ha generado:

•  Pérdidas humanas y materiales

• Graves daños de infraestructura (caminos, hospitales, comunicaciones, abastecimiento, etc.)

•  Desorganización individual y social

•  Interrupción de proyectos de vida

Algunas recomendaciones  para favorecer  el retorno al funcionamiento

cotidiano y la recuperación emocional:

Vuelta al hogar

•  Planifica  actividades que agraden a  cada integrante de la familia y que sean posibles de realizar en el hogar

•  Intenta establecer contacto con tus vecinos

•  Procura estar abierto a escuchar  y compartir  la experiencia de otras personas

•  Asegúrate de que los miembros de tu familia sepan que están cuidados y conozcan las

nuevas medidas de seguridad

•  En caso de que no estén dadas las condiciones para que toda la familia permanezca

reunida, procura establecer alguna modo  de comunicación regular entre todos los

miembros.

•  Efectuar una reflexión con su núcleo familiar/social inmediato respecto de lo sucedido, revisar todo lo que se hizo o no se hizo, con la finalidad de aprender de la situación, implementando medidas a futuro.

Manifestaciones Emocionales

•  Es importante conocer algunas manifestaciones emocionales que pueden aparecer como forma de afrontar  lo ocurrido

1.  Problemas de concentración

2.  Temores

3.  Dificultades  para dormir

4.  Alteraciones frente a ruidos

5.  Irritabilidad

6.  Desgano y desinterés Ansiedad

8.  Inseguridad

9.  Tristeza

10.  Llanto sin motivo aparente

11. Reaparición de lo ocurrido en imágenes, ideas, recuerdos y sueños

12. Aislamiento

13.  Indiferencia

Es necesario comprender que todas estas son reacciones normales de personas normales que han sufrido un evento anormal en sus vidas

Si observas estas u otras reacciones  en alguno de los miembros de la  familia:

•  Detecta  manifestaciones que por su intensidad o forma resulten llamativas o provoquen preocupación.

•  Evita y desalienta conductas de encierro o  aislamiento, descontrol impulsivo

•  Toma en cuenta que cada persona tiene su manera particular de afrontar la situación, por lo tanto pueden presentar algunas de estas manifestaciones o ninguna de ellas

•  Favorece  la expresión verbal de las emociones

•  Estimula el desarrollo de actividades productivas

•  Por ningún motivo hacer uso de medicamentos no aconsejados por especialistas,

Recomendaciones con Niños:

•  Fomenta el reinicio  de las rutinas familiares,

•  Estimula la aceptación de  la realidad a través del reconocimiento de las nuevas condiciones del entorno.

•  Respeta el tiempo y la forma que cada niño necesita para expresar lo ocurrido

•  Afianza su  seguridad con acciones que incluyan la palabra y el contacto corporal.

•  Considera  los recursos propios de cada niño (Según edad, personalidad y gustos)

•  Facilita la expresión escrita de sus vivencias, mediante  relatos y dibujos

•  Favorece el contacto con otros niños

•  Asígnales tareas de recuperación de sus espacios (en la casa y en el barrio)

Es necesario comprender que todas estas son reacciones normales de personas normales que han sufrido un evento anormal en sus vidas

Recomendaciones con Adolescentes:

•  Estimula  el desarrollo de conductas constructivas que fortalezcan  los vínculos.

•  Estimula participación en las tareas de recuperación

•  Promueve  la reflexión grupal e individual acerca de conductas de riesgo o desprotección para si y para otros,

•  Desalienta  la conducta irreflexiva que conduce a la violencia.

•  Promueve  liderazgos  positivos

•  Asígnales tareas que impliquen un compromiso grupal e individual, (Por ej: asistir a los mas pequeños y desprotegidos)

Claudia Gomez Prieto

SAPSED

Ministrando despues del terremoto

Los pastores tenemos una gran tarea por delante, en la ayuda (ministración) a miembros, familias y personas que han sufrido las consecuencias del terremoto y tsunami.

Sin duda alguna nuestras armas y herramientas son espirituales. El Espíritu Santo y  la Palabra nos guiará para atender adecuadamente cada situación de personas necesitadas de ayuda y apoyo integral, siendo muy importante el apoyo espiritual.

Recordemos que  la persona es;  espíritu, alma y cuerpo (1ª. Tes. 5:23), si usted acepta la tricotomía o si la dicotomía, (alma y cuerpo) igualmente sabemos que la persona, además del cuerpo, tiene inteligencia, voluntad y sentimientos. El  impacto de lo ocurrido ha sido sobre el hombre y la mujer en todo su ser.

Ya estamos viendo y escuchando muchos consejos para ayudar a las personas que fueron afectadas en alguna forma a causa la tragedia desatada el 27 de Febrero.

Usted como pastor sabe cómo hacerlo. Tenemos la Oración, la Biblia y será  el Espíritu Santo quién nos guiará y usará como instrumentos de bendición, para traer paz, esperanza y poder para salir adelante.

Sin perjuicio de las herramientas espirituales y de su experiencia, me permito a sugerencia de una psicóloga evangélica, recomendarle que busque en internet en www.colegiopsicologos.cl tres cartillas de autoayuda que contienen lo  siguiente:

  1. Recomendaciones para la recuperación emocional a la población en general.
  2. Cuidado de la salud mental de intervinientes en desastres.
  3. Los Niños y los desastres.

También en la página de la Unicef usted encontrará un : “Protocolo para actuar frente a niños, niñas y adolescentes no acompañados, víctimas del terremoto.”.

Siempre preocupado de servir a los pastores y familias, les saluda y abraza:

Pastor Othoniel Sepúlveda

Presidente Unapab

Infidelidad: Un juego donde todos pierden

infidelidadPor Christian R. Jiménez S.
Recuerdo de mi niñez que cada vez que mi padre se encontraba a un conocido en la calle, una de las primeras preguntas que le hacía era: -¿Cómo está tu esposa? La respuesta automática: -Bien, gracias, ¿y la tuya? -Muy bien, por dicha-, contestaba mi padre.
Ahora, en mi vida de adulto, cuando me encuentro en una situación similar, pregunto cosas más generales, por ejemplo, asuntos relacionados con las ocupaciones de la persona o sobre sus hijos, si los tiene. Al fin de cuentas, me digo a mí mismo al iniciar la conversación: “las ocupaciones son siempre terreno seguro y definitivamente sus hijos nunca dejarán de ser sus hijos”. Esta “prudencia social” no surgió de forma natural o espontánea.
Puedo contar con más que los dedos de mis dos manos, las veces en que vergonzosamente he tenido que disimular mi sorpresa, combinada con pena, cuando al preguntar por el o la cónyuge de alguien, recibo congelantes respuesta como: “María y yo ya no estamos juntos”, “¿No sabías que Pedro y yo nos divorciamos…?”, “Decidimos separarnos por el bien de los niños, pero seguimos siendo buenos amigos”, “Me divorcié y me casé nuevamente”. Sencillamente, son momentos en que desearía haber pensado antes de preguntar y así ahorrarme el incómodo momento.
Pero, ¿Cuál es la razón por la que el matrimonio se ha vuelto tan frágil? En mi opinión, nuestra sociedad es víctima de esa vieja enfermedad llamada infidelidad, la que se ha visto acentuada, en los últimos 50 años, por el relativismo moral, la generalización de las relaciones sexuales antes del matrimonio y una decadencia de valores morales, tales como el respeto, la consideración y la lealtad.
El relativismo moral, como la palabra lo define, hace que veamos todo de forma relativa. Lo que para mi amigo es malo, puede ser que para mí no lo sea. Lo que para algunos es pecado, para otros es estar a la moda. Si se me permite inventar una nueva palabra, cada quien defiende su debilidad escondiéndose detrás de argumentos “yo-creoístas”. O sea, argumentos como: “yo creo que si en el matrimonio uno se llega a dar cuenta que no satisface a la otra persona es mejor separarse y rehacer su vida”, “yo creo que si mi esposa no me llena, yo como hombre necesito satisfacer esa necesidad de alguna forma” El relativismo moral centra su fuerza en el que si se cree que algo está bien, entonces simplemente está bien, sin importar las consecuencias personales, familiares o espirituales para usted o para quienes le rodean. Argumento demasiado egoísta y egocéntrico a mi parecer.
Las relaciones sexuales antes y/o fuera del matrimonio, motivadas, fomentadas y patrocinadas por Hollywood, la moda y algunas revistas de fotografías “artísticas”, también pueden considerarse disparadores de este masivo mal. Analicémoslo desde este punto de vista: Las películas comerciales presentan una “fantasía” alterna a la verdadera realidad, que entre otras cosas, propone el que es posible que los jóvenes, y en general, todas las personas, pueden tener relaciones sexuales, incluso al poco tiempo de conocer a su pareja, sin consecuencias de embarazo, enfermedades de transmisión sexual y aún más, sin consecuencias emocionales.
En el caso de los varones, al ver este tipo de películas, es muy probable que se sientan atraídos hacia un estilo de vida en el que la premisa es el placer inmediato, la “conquista” de varias mujeres a la vez, en cualquier momento y lugar, sin establecer ningún lazo afectivo o compromiso y sin tener que enfrentar ninguna consecuencia por ello. Por su parte, la industria musical muchas veces también fomenta y aplaude conductas desordenadas como las que hemos mencionado. Basta con recordar algunas estrofas de la canción interpretada por Marco Antonio Muñíz, Amor Pirata, cuya letra dice abiertamente que los dos saben que este “amor frágil y tierno puede llevarles de cabeza al mismo infierno… sin que sepa tu marido, ni se entere mi mujer.”
Finalmente, la falta de amor y respeto en los matrimonios desemboca de forma exponencial en la búsqueda de necesidades emocionales que aparentemente y de forma pasajera, son satisfechas por medio de la otra o el otro. La sociedad impone estereotipos y dicta las pautas de conducta que son deseables en hombres y mujeres. La mujer “necesita” sentirse amada por su esposo y el hombre “necesita” sentir el respeto de su esposa. El trajín diario del matrimonio, las cuentas, el estrés, el trabajo, los niños, entre otras cosas, hacen que poco a poco y casi sin darnos cuenta cada uno vaya olvidando aquellas estrategias de conquista que tanto resultado dieron en la etapa de noviazgo. Ella le manifestaba a él su respeto y admiración a través de halagos, adulaciones y muestras de confianza. Por su parte él dedicaba tiempo para escucharla, hablar y contarle todo tipo de detalles.    Hoy, después de meses o años de matrimonio, poco a poco se va diluyendo la fuerte capa de maquillaje actoral que ambos exhibían.   Según el Dr. Emerson Eggerich, en su libro Amor y respeto, el ciclo alienante se desata cuando la falta de respeto de ella genera en él falta de amor hacia ella, y viciosamente la falta de amor de él produce falta de respeto de ella hacia él. El clásico caso de que fue primero: ¿el huevo o la gallina?
Pensando concienzudamente en los tres puntos expuestos, he llegado a la conclusión de que fácilmente se puede ser tanto víctima como victimario de la infidelidad. Lo peor de todo es que en este juego todos pierden. Es frecuente que la persona que ha sido infiel, eventualmente, llegue a añorar y reconocer el valor de lo que ha perdido para siempre, su cónyuge sufrirá la decepción y pérdida del hogar que con gran esfuerzo había construido, e inevitablemente los hijos siempre serán las víctimas inocentes del desdén moral de quien no supo mantener un compromiso.
Es aquí donde es preciso aferrarse a los valores y mandamientos espirituales que son fundamento de la sana convivencia y el bienestar integral individual.
Recuerde que la confianza y el respeto de su cónyuge e hijos no se compran y ciertamente es muy difícil de recuperar. La fidelidad conlleva un esfuerzo del día a día, casi de minuto a minuto. Identifique cuáles son sus debilidades y carencias en su relación y de inmediato busque ayuda de un psicólogo o consejero profesional. Su familia es el tesoro más valioso que usted tiene.   Conviértase en un celoso guardián de la misma.

Consejos para mantenerse fiel a su cónyuge:
  1. Nunca haga nada que comprometa su libertad.
  2. Tome la decisión de no mirar al sexo opuesto con deseo. Ejerza el auto control y el dominio propio.
  3. Si está casado o casada, no entable amistades íntimas o profundas con personas del sexo opuesto.
  4. No responda a coqueteos fuera de su matrimonio. Piense en lo que puede perder en lugar de centrarse en las emociones pasajeras.
  5. Use el Internet para lo que fue concebido: negocios y comunicación al instante, no para entablar amistades dudosas ni acceder a pornografía. El establecer relaciones por el cyber espacio también es infidelidad.
  6. Procure que los espacios de tiempo en que estén juntos usted y su cónyuge sean agradables y divertidos para los dos. De esta forma ninguno de los dos se verá tentado a buscar esos momentos con una tercera persona.
  7. Actúe con la mente y no con las emociones.
  8. La infidelidad es una trampa. Al principio endulza y es placentera, pero pronto le aprisionará y herirá. En la gran mayoría de casos, de por vida.
  9. Recuerde que no hay nada escondido entre cielo y tierra. Todo sale a la luz.
  10. La fidelidad es un acto voluntario. Practíquela. No espere a sentir el deseo o la necesidad de ser fiel.
  11. La infidelidad no se justifica en ningún caso, ni depende de la actitud o accionar del cónyuge. El compromiso de ser fiel no es con su pareja, sino con usted mismo.

Admiración y Respeto

Por David Wilkerson

DavidWilkersonLa Biblia establece claramente que todo creyente debe cultivar el temor de Jehová. El verdadero temor de Dios incluye admiración y respeto, pero va mucho más allá de eso. David nos dice: “La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Salmos 36:1). David está diciendo: “Cuando veo a alguien consintiendo en la maldad, mi corazón me dice que tal persona no tiene temor de Dios. No reconoce la verdad acerca del pecado, o acerca del llamado a la santidad por parte de Dios”.

El hecho es, que el temor de Dios nos da el poder para mantener la victoria en tiempos de maldad. Así que, ¿cómo obtenemos este temor? Jeremías responde con esta profecía de la Palabra de Dios: “Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí” (Jeremías 32:39-40).

Esta es una maravillosa promesa del Señor. Nos garantiza que Él nos proveerá de su temor santo. Dios no derrama simplemente su temor a nuestros corazones en un destello sobrenatural. No, Él pone Su temor en nosotros a través de Su Palabra.

¿Significa esto que el temor de Dios es plantado en nuestros corazones cuando simplemente leemos la Biblia? No, en lo absoluto. Viene cuando concientemente decidimos obedecer cada palabra que leemos en la Palabra de Dios. La Escritura se encarga de ello. Nos dice cómo es que el temor de Dios vino sobre Esdras: “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla” (Esdras 7:10).

El temor de Dios no es tan sólo un concepto del Antiguo Testamento. Vemos que el temor de Dios se menciona en ambos Testamentos. El Antiguo nos dice: “Teme a Jehová, y apártate del mal” (Proverbios 3:7). Así también el Nuevo declara: “No hay temor de Dios delante de sus ojos” (Romanos 3:18). Pablo añade: “Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios” (2 Corintios 7:1).

Informe del Comite de busqueda de pastor:

Nuestro informe no es atractivo. No hemos podido encontrar un candidato aceptable para la iglesia, aunque había un candidato con promesa. Apreciamos todas las sugerencias que vienen de los miembros de la Iglesia. Hemos investigado cada una con una entrevista o llamado tres personas por lo menos para que nos den referencia en cuanto a la persona sugerida. Lo que sigue es nuestro informe confidencial concerniente a los candidatos bajo consideración:

Adán: Un buen hombre al comienzo. Pero tuvo un problema con su esposa. También una referencia dice que su esposa y él habían gozado de andar desnudos en el jardín

Noé: Su pastorado previo fue de 120 años sin conversos. Tiende a realizar proyectos de construcción extraños.

Abraham: Algunas referencias informan de que tomó otra mujer como esposa con permiso de su esposa. Pero nunca durmió con la esposa de otro hombre. A la vez parece que ofreció a su esposa a otros hombres.

José: Piensa ideas grandiosas. Se jacta de sus sueños y cree en la interpretación de sueños. Fue encarcelado.

Moisés: Un hombre humilde y manso. No comunica bien. A veces tartamudea. Sabemos que tiene tiempos cuando se enoja vigorosamente y reacciona drásticamente. Dicen que huyó de su vocación previa bajo el cargo de asesinato.

David: El líder con mas promesa de todos hasta que fue encontrado con la esposa de su vecino. Se rumorea que planeó la muerte del esposo para casarse con su amada. Luego, se arrepintió de corazón.

Salomón: Conocido como un gran predicador. Pero nuestra casa pastoral nunca podría acomodar a todas sus esposas.

Elías: Dado al desánimo, aún llega a deprimirse. No puede aguantar la tensión ni la presión del ministerio.

Eliseo: Hay rumor de que por un tiempo vivió con una viuda.

Oseas: Es un pastor lleno de amor y comprensión. Pero nuestra congregación nunca podría aceptar la ocupación de su esposa.

Débora: Mujer

Jeremías: Inestable emocionalmente. Alarmista. Negativo. Siempre lamenta la situación de la gente. Llora mucho. Se dice que hizo un viaje largo para esconder su ropa interior en la ribera de un río.

Isaías: Dice que vio ángeles en el Santuario. ¿Fantasioso?

Jonás: Rechazó el llamado de Dios al ministerio misionero. Solo obedeció, dice él, cuando un gran pez lo tragó. Dice que éste pez después de tres días le vomitó en una playa. ¡Colgamos el teléfono!

Amós: Es del campo y no es muy suave en su trato. Si asistiera a un seminario tal vez tendría posibilidades. Siempre condena a los ricos. Sería mejor que pastoreara a una congregación pobre.

Juan: Dice que es Bautista. Pero no se viste como uno. Ha dormido en el campo por meses. Come una dieta extraña. Y provoca a los líderes denominacionales.

Pedro: Es obrero y pescador. Tiene mal humor, aún hay rumores que usa lenguaje de la calle por vergüenza de identificarse con el Señor. Peleó con Pablo en Antioquia. Agresivo.

Pablo: Poderoso líder y predicador atrayente. Pero, algunos dicen que no tiene mucho tacto. Por un tiempo no perdonó a un ministro joven que fracasó. Tajante. Públicamente enfrentó a Pedro. Es capaz de predicar toda la noche.

Timoteo: Demasiado joven

Jesús: Anda con pecadores y publicanos. Le gustan los banquetes y las bodas. Escapa del trabajo y ora mucho. Una vez su Iglesia creció a 5000 personas, pero El los ofendió y con excepción de doce personas todos le abandonaron. Aún a los doce les preguntó si ellos también querían irse. No ajusta a los deseos de la congregación. No queda en un lugar por mucho tiempo. Y, por supuesto, es soltero.

Judas: Tiene buenas referencias. Conservador. Conoce a los líderes religiosos y como acercarlos. Sabe como manejar el dinero. Lo hemos invitado a predicar este domingo. Hay posibilidades……..

¡DISCULPEN, LA ÚLTIMA NOTICIA ES QUE JUDAS SE AHORCÓ!


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